(III) Ciclos de Miércoles Integral de canciones de Joaquín Rodrigo

(III)

  1. Este acto tuvo lugar el
Atsuko Kudo, soprano. Alejandro Zabala, piano

NOTAS AL PROGRAMA
TERCER CONCIERTO
_______________________________________________________________


En 1955, Rodrigo pasaba los meses de verano en Torrelodones (recuerdo perfectamente la casa) cuando recibió la visita del libretista vasco Jesús María de Arozamena Berasategui, quien le propuso poner música a un libreto que él había adaptado a partir de la comedia de Lope de Vega "De donde acá nos vino".
Se trataba de escribir una obra lírica, no exactamente una zarzuela, para un concurso convocado por el Ministerio de Educación Nacional. Al maestro le gustó el libreto que con el título de El hijo fingido, le presentó Arozamena días después. Los versos de Lope le entusiasmaron y habían de inspirarle arias bellísimas. Pero la obra no resultó premiada. ni siquiera se llevó el segundo ni el tercer premio que ofrecía el concurso (ganado por Manuel Parada), fallo que viene a desmentir la pregonada proclamación de Rodrigo como compositor oficial o mimado del régimen franquista.
Pasaron los años y fue la cantante y profesora Lola Rodríguez de Aragón, madrina de Cecilia Rodrigo, la hija del maestro, quien sugirió a este que compusiera algunos números más y dotarle a El hijo fingido de pasajes corales cuya ausencia era la posible causa de su fracaso en el concurso. Victoria Kamhi revisó de nuevo el libreto, llevando a cabo una profunda reforma que lo acercaba más al original de Lope y suprimía expresiones de dudosa comicidad. a su juicio inadmisibles en un texto clásico. Recurrió a otra comedia de Lope de Vega "Ramilletes de Madrid", y después de un trabajo concienzudo, dejó preparado el libreto, al que Rodrigo puso una música de gran belleza, evocadora. una vez más, del siglo de oro, y cuyo peculiar lirismo permite adscribirla inmediatamente a su pluma.
El hijo fingido se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 5 de diciembre de 1964, al margen del Festival de Amigos de la Opera de Madrid. iniciado aquel año y en el cual se pudo ver "Pepita Jiménez", de Albéniz. en la versión de Sorozábal. Dirigió la escena Luis Escobar y la orquesta Odón Alonso. La obra consta de un prólogo y dos actos. La crítica del día del estreno captó la finura de la instrumentación y lo primoroso de una música que busca dar nueva savia a la tradición de un teatro lírico barroco español completamente olvidado. De los veinte números que integran la partitura, seis fueron publicados para voz y piano con el titulo de "Seis arias del hijo fingido".
Hoy escuchamos cuatro de ellas, comenzando por la Canción de Doña Bárbara, "Vivo y es mucho deciros, junto a la Plaza Mayor", que cantó en su estreno la mezzo-soprano Inés Rivadeneira. Sigue la canción de Angela, "Yo pagaré la posada", que acompaña el violonchelo en la partitura original. El papel de Angela, hija de doña Bárbara, fue encarnado por otra ilustre cantante española, la soprano montañesa Isabel Penagos. Se escuchan también en este recital otros dos bellos momentos de Angela. La aerieta que canta en el segundo acto, acompañada de arpa, "Mal empleados sentimientos míos" y la romanza anterior al concertante final "Madre, un caballero", cuyo melodismo fue muy elogiado por la crítica en ambos casos.
El hijo fingido ha sido publicada recientemente por el ICCMU, en edición a cargo de Ramón Sobrino con la colaboración de Miguel Zanetti.
Por su origen y ascendencia sefardí, la cultura hebraica es algo familiar a Victoria Kamhi, la esposa de Joaquín Rodrigo. Notable pianista, musicóloga y escritora, Vicky Kamhi nació en Besiktas, barrio de Estambul (Turquía), hija de un próspero comerciante otomano y de Sofia Arditti. pariente próxima de Elias Canetti, premio Nobel de Literatura. Victoria comenzó sus estudios en Viena con Jerzy Lalewicz (1877-1951), excelente profesor polaco que acabó sus días como profesor Jorge Lalewicz en el Conservatorio de Buenos Aires. En París amplió estudios con el belga Lazare Lévy (1882-1964) y con el español Ricardo Viñes (1875-1943). Junto al pianista catalán se inició en el repertorio español. Conoció en París a Joaquín Rodrigo en 1928 y contrajo matrimonio con él en 1933.
Aunque siguió tocando el piano especialmente, Victoria renunció a una carrera brillante para consagrarse a la vida y obra de su esposo (ha escrito una hermosa biografía de ambos: "De la mano de Joaquín Rodrigo. La historia de nuestra vida". Fundación Banco Exterior. Madrid 1986), y es autora de buen número de textos de canciones de Rodrigo, además de los argumentos de los ballets "Pavana real" y "Juana y los caldereros". También escribió los textos de "Himnos de los neófitos de Qumran", acomodación poética de los recientemente descubiertos manuscritos del Mar Muerto.
De Victoria Kamhi son las adaptaciones de los textos de las Cuatro canciones sefardíes que figuran en este recital. La primera "Respóndemos" es una canción religiosa, muy sobria y orientalizante, Rodrigo la dedicó a la memoria de su suegro Isaac Kamhi. La segunda. dedicada al profesor Bernadette. es una poética evocación de la amada. La "Canción de cuna" está dedicada al matrimonio Walter y Pilar Rubin. Ella era pintora y él dirigía el programa español de la base americana de Torrejón de Ardoz. Walter Rubin, gran especialista en Galdós, fue luego profesor de literatura española en la Universidad de Houston (Texas). Tras esta canción típicamente sefardí, es decir. judeo-española del siglo XV, la colección finaliza con "Morena me llaman", una muy alegre y esperanzada canción juvenil. Está dedicada a la soprano Isabel Penagos. a quien, en 1961, acompañó Victoria Kamhi el ciclo de "Lieder españoles", de Hugo Wolf, en la Facultad de Filosofía y Letras, recital precedido de una conferencia del maestro Rodrigo. Las Cuatro canciones sefardíes se estrenaron en el Ateneo de Madrid el 18 de noviembre de 1965 cantadas por la soprano venezolana Fedora Alemán, con el autor al piano.
Los Cuatro villancicos que figuran a continuación datan de 1952 y deben situarse entre lo mejor escrito por Rodrigo en el género de la canción de concierto. Cuando los compone está en el apogeo de su capacidad creadora. Aquel año recibe la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el sabio y un gran homenaje en la Universidad Central.
espera" tiene texto de Victoria Kamhi. Es una canción dramática, pero delicada, que Rodrigo dedicó a Montserrat Caballé. En realidad es una versión del maestro del último de los "Villancicos y canciones de Navidad" para soprano, bajo y coro, de aquel mismo año 1952.
y donaire" está originalmente escrita para soprano y orquesta sobre un texto anónimo y la reducción para voz y piano es del propio Rodrigo. Con una música que responde al título. "Aire y donaire" está dedicado a Gloria Franco de Alonso, esposa del conocido director de orquesta Odón Alonso, uno de los mejores intérpretes de la música sinfónica del maestro Rodrigo. "Coplillas de Belén", también llamado "La palmera", es uno de los textos más conseguidos de Victoria Kamhi. Rodrigo ha puesto una música castiza y, al mismo tiempo, enternecedora que dedicó a la soprano María de los Angeles Morales.
Pero donde lo afectuoso y lo sensible se dan la mano con maestría, es en "Pastorcito Santo", dedicado a un gran amigo de los Rodrigo, el doctor Jack Schermant, del que hizo pronto una verdadera creación la gran Victoria de los Angeles. Pastorcito Santo sobre un texto de Lope de Vega está en la línea del "Cántico de la esposa", con su precioso y célebre estribillo "Dónde vais que hace frío ¡tan de mañana".
La anhelada conjunción de música y poesía alcanza en esta canción una altísima cota de espiritualidad y ternura.
Isabel Penagos estrenó los Dos Poemas (1963) de Juan Ramón Jiménez, dedicados a Teresa Berganza y a Fedora Alemán. Tanto "Verde, verderol /¡endulza la puerta del sol!", como "Pájaro del agua" pertenecen al libro del poeta de Moguer "Baladas del Monsurio" (1907), nombre latino de Moguer, desde donde pasaron al libro "Baladas de primavera" (1910). Rodrigo escribe estas canciones para voz y flauta, aunque admite versiones alternativas para violín y voz, y voz y piano (mano derecha).
En 1962, con motivo del centenario del nacimiento de Claude Debussy, el Mayo Musical de Burdeos organizó un concierto en el Câteau de la Bréde, vinculado a la gran figura histórica de Montesquieu. En él se estrenó La Grotte (La gruta), encargo que el Festival había hecho a Joaquín Rodrigo. Es casi un pequeño poema cantado, al estilo de "Psyché" de Palía, con sus misteriosos acordes que evocan al autor de "Pelleas et Melisande". El poema es un homenaje a Debussy escrito por Louis Emié, quien asistió al estreno e invitó a autor e intérpretes (Victoria Kamhi y la cantante Fedora Alemán) a su casa bordelesa.
En 1963, Rodrigo dictó un curso sobre historia de la música en la Universidad de Rio Piedras, Puerto Rico. Allí conoció al catedrático Luis Hernández Aquino, lingüista e ilustre escritor puertorriqueño. Las Navidades de aquel año las pasó el matrimonio Rodrigo en casa del profesor Hernández Aquino y allí surgió el villancico Sobre el cupey dedicado a la cantante puertorriqueña Maria Esther Robles, intérprete de los "Cuatro madrigales amatorios" y de los "Dos poemas de Juan Ramón Jiménez" en un concierto que había tenido lugar en el Gran Teatro del Festival el día 6 de noviembre de 1963.
Si la desaparecida Montserrat Alavedra fue la primera en grabar La grotte, su colega Ana Higueras gravó Sobre el cupe y por vez primera. Ambas acompañadas del pianista Miguel Zanetti, indispensable en la historia de la canción española de concierto. Como en otras muchas obras de Rodrigo, Victoria Kamhi se encargó de traducir el texto al francés y al alemán. Para Joaquín Rodrigo, el villancico se diferencia del "carol" inglés y de la "chansón de Noël" porque su música es más sencilla, más bulliciosa, y su estructura más asequible.
El magnífico poeta y traductor extremeño José María Valverde (1926-1996), es el autor del texto del oratorio inacabado de Rodrigo La azucena de Quito, iniciado con una ayuda de la Fundación March en 1960, pero del que solo compuso algunas escenas de la primera parte. Durante un concierto homenaje al maestro en 1962, Isabel Penagos cantó el aria "Despedida de Azucena" acompañada de la Orquesta Nacional de España, dirigida por Cristóbal Halffter. La versión original es para soprano, oboe, corno inglés y celesta. El libreto del poeta de Valencia de Alcántara, se centra en la vida de la santa quiteña Mariana de Jesús, excelente guitarrista.
Con motivo del I Festival de Galicia, organizado por el Ayuntamiento de La Coruña, Rodrigo escribió por encargo su Rosaliana para soprano y orquesta. La obra se estrenó en La Coruña durante dicho Festival, el 29 de julio de 1965. La soprano fue Ana Higueras, a quien la obra está dedicada, hoy profesora de los famosos Cursos de Música en Compostela. Le acompañó la Orquesta Municipal de La Coruña. El maestro saguntino se vale aquí, además de sus muchos saberes musicales, de cuatro poemas de Rosalía de Castro de Murguía. la extraordinaria poetisa compostelana, de quien ya había tomado parte de su "cantar gallego" "San Antonio bendito", quince años antes. Esta vez se vale de la última sección del I cantar que abre el libro "Cantares gallegos" (1863), la glosa que comienza "Cantart'ei, Galicia, / teus dulces cantares". Ella conforma la primera canción de "Rosaliana".
La segunda canción "Por qué", es un tristísimo poema incluido en el libro V de "Follas novas". ("Hojas nuevas") (1880) el gran libro en lengua gallega de Rosalía. en cuyo prólogo, Emilio Castelar acertó a decir de ella que "desde el principio al fin, dos sentimientos la poseen: sentimiento de tristeza melancólica por las desgracias universales de la vida humana y sentimiento de tristeza exaltada por las desgracias particulares de la vida gallega. La propia Rosalía, en sus palabras preliminares, hablaba de sus versos "como un romor máis, como un perfume agreste que nos trai consigo algo de aquela poesía, que nacendo nas vastas soidades, nas campías sempre verdes da nosa terra, e nas prayas sempre hermosas dos nosos mares, ven direitamente a buscar o natural agarimo nos coraçós que sufren e aman esta querida terra de Galicia".
La tercera canción procede de "Cantares gallegos", aquel famoso "Adiós ríos, adiós fontes, / adiós regatos pequenos...".   La cuarta y última es la muy irónica y desengañada "Vamos bebendo", al comienzo del libro III, "Varias", de "Follas novas", la obra que Rosalía escribió pensando en el campesinado de Galicia y para pagar el aprecio y el cariño que despertaron sus "Cantares gallegos".
Aunque la insigne poetisa pensaba. al publicar "Follas novas", que su libro nacía, por su propia índole, condenado "a eterna olvidanza", la bella música de Rodrigo y los incesantes lectores de sus versos inmortales muestran que, como la paloma de Alberti, Rosalía se equivocaba.


TEXTOS DE LAS OBRAS CANTADAS
_______________________________________________________________

Cuatro Arias de "El hijo fingido" (Lope de Vega. Adap. José M. Arozamena y Victoria Kamhi)

1. Canción de Bárbara

   Vivo, y es mucho deciros,
junto a la Plaza Mayor,
¿Sabéis la calle Imperial?
Pues por allí vivo yo.
   Trasladó la primavera
sus vestidos de color
porque esa calle tuviera
todo el año hierba y flor.
   Labradores y aldeanos
de Getafe y Alcorcón,
macetas y ramilletes
como cuadros de labor.
   La que es hermosa se muestra
entre las flores, mejor;
la fea no desagrada,
tanto puede el buen olor.
   Por eso, son los claveles,
el jazmín y el girasol,
ramilletes de Madrid
junto a la Plaza Mayor.
   Contesté a vuestra pregunta:
pues por allí vivo yo.


2. Canción de Angela

   Yo pagaré la posada
como nadie la pagó,
pues por lo que no durmió,
mi alma aquí dejé empeñada.
   Yo pagaré la posada
como nadie la pagó,
el alma dejó empeñada
toda estuvo desvelada.
   Toda estuvo desvelada,
y ante vos cayó de hinojos
sufriendo dulces enojos.
   Al veros cerca también
porque nadie durmió bien
dándole el sol en los ojos.
   Como nadie la pagó,
pues por lo que no durmió,
mi alma aquí dejé empeñada,
toda estuvo desvelada,
y ante vos cayó de hinojos.
   Al veros cerca también
porque nadie durmió bien
dándole el sol en los ojos.
   Yo pagaré la posada
como nadie la pagó.

3. Arietta de Angela

   Mal empleados sentimientos míos,
aún antes de nacidos, acabados;
pero en buena sazón desengañados,
que puedo remediar mis desvaríos.
   Derriba amor, de nieves montes fríos,
que consuma el rigor de tus cuidados;
que vuelvan imposible declarados,
mis intentos atrás que no son ríos.
   Si se suele sacar la sangre en copia
para templar el fuego de las venas,
sangrarme yo de amor no es cosa impropia.
   Leonardo, si de tí las tengo llenas,
sal de mis brazos que eres sangre propia,
para que cese el fuego de mis penas.


4. Romanza de Angela

   Madre, un caballero que a las fiestas sale,
que mata a los toros sin que ellos le maten.
Más de cuatro veces pasó por mi calle,
miranto mis ojos porque le mirase.
Rabia le dé, madre, rabia que le mate.
   Músicas me daba para enamorarme,
papeles y cosas que las lleva el aire.
Siguióme a la Iglesia, siguióme en el baile,
de día y de noche sin querer dejarme.
Rabia le dé, madre, rabia que le mate.
   Sabiendo que es mío, madre, como sabes,
sabiendo que es mío,
su amor que es mi vida tu quieres robarme,
su amor que es mi vida.
   Me amargan los celos que con tus palabras
me vienes a darme.
Los dos nos queremos sin temor a nadie.


Cuatro canciones sefardíes (Anónimos. Adap. Victoria Kamhi)

1. Respóndenos

Respóndenos, Dio de Abraham, respóndenos.
Respóndenos, El que responde en la ora de voluntad.
Respóndenos, pavor de Yitshak, respóndenos.
Respóndenos, el que responde, en ora de angustia.
Respóndenos, Fuerte de Yaakov, respóndenos.
Respóndenos, Dio de la merkava, respóndenos.
Respóndenos, o Padre piadoso y gracioso.


2. Una pastora yo amí

   Una pastora yo amí, una hija hermoza,
de mi chiques que l'adorí,
más qu'ella no a mí.
   Un día que estavamos
en la huerta asentados,
le dixe yo: "Por tí, mi flor, me muero de amor".

3. Nani, Nani

Nani, nani, quere el hijo de la madre,
de chico se haga grande.
Ay, dúrmite, mi alma,
dúrmite, mi vida,
que tu padre viene con mucha alegría.
-Ay, avrimex la puerta,
avrimex, mi dama,
que vengo muy cansado
de arar las huertas.-
-Ay, la puerta yo vos avro,
que venix cansado,
y verex durmido al hijo en la cuna.-


4. Morena me llaman

   "Morena" me llaman,
yo blanca nací.
De pasear, galana,
mi color perdí.
   De aquellas ventanicas
m'arronjan flechas;
si son de amores, vengan,
vengan derechas.


Cuatro villancicos

1. La espera (Victoria Kamhi)

Cuando llegue, ay, yo no sé
¿Por qué tengo que ocultar, por qué?
No canta, no el jilguero
Que regresa al tibio nido
Cuando el día ya se ha ido?
Pero yo, triste, espero...
Dímelo, ay, avecilla tú,
¿Por qué tenemos que huir, por qué?
Dímelo tú, la fuente,
La que brotas de la entraña
De esa árida montaña,
Cristalina y transparente,
Dímelo, pues yo no lo sé,
¿Por qué tenemos que huir, por qué?
Hijo del alborada,
Lucerito que yo ví,
Dímelo si para mí en Belén
Habrá esta noche posada?
Dímelo, por tu fé,
¿Por qué tenemos que huir, por qué?
Escúchame, Señor,
No me abandonas Tú, lo sé,
Confiada caminaré,
Un portal no ha de faltar...
De tu mano, sí, firme iré, feliz,
Un sol ha de nacer, lo sé.
¡Oh ven, Niño divino!


2. Aire y donaire (Anónimo. Adap. Victoria Kamhi)

Aire y donaire, gitanillas, al baile,
toca y repica, sonajuelas y castañeticas.
¡Ay, qué tamaño! no le llega Juanico al zapato.
¡Ay, qué zagala, cuanto vá que es su madre sin falta.
Ande, corra, siga, sonajuelas y castañeticas,
gitanillas al baile, aire y donaire.
¡Ay, qué buen viejo! que ha tenido sus flores es cierto.
¡Ay, qué animales! como aquestos hay mil semejantes.
Aire y donaire, toca y repica, sonajuelas y castañeticas,
gitanillas al baile. ¡Aire y donaire!


3. Coplillas de Belén

Si la palmera supiera
que al Niño en cuna tan bella
caído se le ha una estrella,
su abanico le tendiera
para que el Niño meciera.
Del monte por la ladera,
qué alegre va el pastorcillo,
montado en su borriquillo.
Corre, que el Niño te espera
y es corta la Nochebuena.
En Belén la Virgen pura
le reza al Niño que espera.
Canta la Virgen María,
el Niño le sonreía.
Qué triste está la palmera.
Si la palmera supiera
lo que espera...


4. Pastorcito Santo (Lope de Vega)

   Zagalejo de perlas,
hijo del Alba,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Como sois lucero
del alma mía,
al traer el día
nacéis primero;
pastor y cordero
sin choza y lana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Perlas en los ojos,
risa en la boca,
las almas provoca
a placer y enojos;
cabellitos rojos,
boca de grana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?
   Que tenéis que hacer,
pastorcito santo,
madrugando tanto
lo dais a entender;
aunque vais a ver
disfrazado el alma,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?


Dos canciones (Juan Ramón Jiménez)

1. Verde verderol

   Verde verderol
¡endulza la puesta del sol!
   Palacio de encanto,
el pinar tardío
arrulla con llanto
la huida del río.
Allí el nido umbrío
tiene el verderol.
   Verde verderol
¡endulza la puesta del sol!
   La última brisa
es suspiradora,
el sol rojo irisa
al pino que llora.
¡Vaga y lenta hora
nuestra, verderol!
   Verde verderol
¡endulza la puesta del sol!
   Soledad y calma,
silencio y grandeza.
La choza del alma
se recoje y reza.
De pronto ¡belleza!
canta el verderol.
   Verde verderol
¡endulza la puesta del sol!
   Su canto enajena
(¿se ha parado el viento?)
el campo se llena
de su sentimiento.
Malva es el lamento,
verde el verderol.
Verde verderol
¡endulza la puesta del sol!


2. Pájaro de agua

   Pájaro de agua,
qué cantas, qué cantas?

   Desde los rosales
de mi jardín, llama
a esas nubes grises
cargadas de lágrimas...
quisiera, en las rosas,
ver gotas de plata.

Pájaro de agua!

   A la tarde rosa
das una esperanza
de música gris,
de niebla dorada;
el sol está triste
sobre tu sonata.

Pájaro de agua!

   Mi canto, también
es canto de lágrimas...
En mi primavera,
la nube gris baja
hasta los rosales
de mis esperanzas.

Pájaro de agua!

   Amo el canto errante
y gris, que desgranas
en las hojas verdes,
en la fuente clara...
No te vayas nunca,
corazón con alas!

   Pájaro de agua,
qué cantas, qué cantas?


La Grotte: Homenaje a Debussy (Louis Emié)

    Dans cette grotte où le silence
  Ignore encor qu'il nous fait peur,
J'écoute le coeur de ton coeur
Dans les ombres qu'il me dispense.
   Ces ombres n'ont qu'un seul visage
Et tu l'as choisi pour qu'un jour
Il soit plus fidèle à l'amour
  Que toi-même à mon paysage.
   Amour, dans cette grotte obscure
Où nous l'attendons à genoux
Ne s'approchera point de nous
  S'il n'est notre ombre la plus pure.
   Quelle est cette ombre qui m'accable
  Dans cette grotte où je t'attends,
  Où la plus belle fleur du temps
N'est jamais que rose de sable.
   Cette ombre dont ton ombre est faite
Flotte sur des eaux qui s'en vont
Au-delà d'un ciel si profond
  Qu'il ne charme qu'un corps sans tête.
    Tu n'es de chair et de visage
Que pour l'ombre qui m'éblouit,
Rose de sable que la nuit,
  Rose encor, divise et partage.
    Si j'existe encor sur la terre
Où les ombres n'existent pas,
C'est que mon ombre, entre tes bras,
  Se fait chair d'un autre mystère.
   Dans cette grotte et ce murmure,
Qui nous cherche pour s'écouter,
Mon ombre doit-elle douter
  Ce celle qui la transfigure?
   Amour, n'es-tu donc qu'un visage
Dont les yeux ne sont que mes yeux
  Dans cette grotte où je ne veux
  Me voir qu'a travers ton image?

Sobre el cupey (Luis Hernández Aquino)

   Palomicas de oro
En el chinar,
Quiebran el aire quieto
Con su cantar.
   Va la Virgen tendiendo
Sobre el cupey
Los pañales divinos
Del Niño Rey.
   Duerme el Niño su sueño,
Canta el coquí,
Y la tarde se tiñe
De ámbar y añil.
   Así canta la Virgen
Con voz de miel:
"Duerme, sol de mi alma,
¡Flor de Israel!"


Despedida de Azucena (José Mª Valverde)

Mejor sería ahora mismo marchar,
y no volver más.
¿Por qué repetir después
el dolor que esto me da?
El subir las escaleras
¿para qué me sirve ya?
Ahora me desgarraría
pasar de nuevo por el umbral,
si estos peldaños subiera...
los tendría que besar.
Decir adiós a las piedras,
por postrera vez mirar
el cielo por mi ventana;
Ver a los niños que están
por última vez jugando,
y en el borde de su edad,
de grandes, abandonarles,
sin saber cómo será.
Puesto que estoy en camino
no debo mirar atrás;
no he de pagar el tributo
del corazón que se va.
Si ahora empiezo a despedirme
de mis años, ya jamás acabaré;
todos, adiós, tiempo sin tocar;
que un dulce olvido os sepulte,
dejadme con Dios, en uno por uno
mis días merodearan;
balando como corderos por la caricia final.
Adiós, mi casa; adiós, mi paz.


Rosaliana (Rosalía de Castro)

1. Cantart'ei Galicia

   Cantart'ei, Galicia,
teus doçes cantares,
qu'así mô pediron
na veira do mare.
   Cantart'ei, Galicia,
na lengua gellega,
consuelo dos males,
alivio das penas.
   Mimosa, soave,
sentida, queixosa;
encanta si ríe,
conmove si chora.
   Cal ela, ningunha
tan doçe que cante
soidades amargas,
sospiros amantes.
   Misterios da tarde,
murmuxos da noite;
cantart'ei, Galicia,
na veira das fontes.
   Qu'así mô pediron,
qu'así mô mandaron,
que cant'e que cante
na lengua qu'eu falo.


2. ¿Por qué?

   ¿Por qué, miña almiña,
por qu'hora non queres
o que antes querías?
   ¿Por qué pensamento,
por qu'hora non vives
d'amantes deseyos?
   ¿Por qué, meu esprito,
por qu'hora te humildas,
cand'eras altivo?
   ¿Por qué, corazón,
por qu'hora non falas
falares d'amor?
   ¿Por qué xa non bates
con doce batido
que calma os pesares?
   ¿Por qué, en fin, Dios meu,
a un tempo me faltan
á terra y ò ceo?
   ¡Ou ti, roxa estrela
que din que comigo
naciche, poideras
   por sempre apagarte,
xa que non pudeche
por sempre alumarme!...


3. Adiós rios, adiós fontes

   Adiós rios, adiós fontes,
adiós regatos pequenos
adiós vista dos meus allos,
non sei cándo nos veremos.
   Miña terra, miña terra,
terra donde m'eu criey
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que pran tey.
   Prados, ríos, arboredas,
pinares que move ó vento
paxariños piadores,
casiña de meu contento.
   Muhiño d'os castañares,
noites craras de luar,
campaniñas timbradoras
dá igresiña dó lugar.
   Amoriñas d'ás silveiras
qu'eu lle dab' ó meu amor,
caminiños antr' ó millo,
¡adiós para sempr' adiós!
   ¡Adiós groria! ¡Adiós contento!
¡Deixo á casa onde nacin
deixo á aldea que conoço,
por un mundo que non vin!
   Deixo amigos por extraños,
deixo á veiga pó-lo mar,
deixo, en fin, canto ben quero...
¡Que pudera non deixar!...


4. ¡Vamos bebendo!

Teño tres pitas brancas
e un galo negro,
que han de poñer bôs hovos,
andand' ò tempo.
Y hei de vendel-os caros
pol-o Xaneiro,
y hei de xuntal-os cartos
para un mantelo,
y heino de levar posto
no casamento,
y hei...
Pos mira, Marica,
vai por un neto,
e antramentas non quitas
eses cerellos,
y as pitas van medrando
c' ò galo negro,
para poñel-os hovos,
e todo aquelo
d' ò Xaneiro, d'os cartos,
y ò casamento,
miña prenda da alma,
¡vamos bebendo!


      1. Joaquín Rodrigo (1901-1999)
      1. El hijo fingido: Canción de Bárbara (Lope de Vega. Adap. José M. Arozamena y Victoria Kamhi)
      2. El hijo fingido: Canción de Angela (Lope de Vega. Adap. José M. Arozamena y Victoria Kamhi)
      3. El hijo fingido: Arietta de Angela (Lope de Vega. Adap. José M. Arozamena y Victoria Kamhi)
      4. El hijo fingido: Romanza de Angela (Lope de Vega. Adap. José M. Arozamena y Victoria Kamhi)
      5. Cuatro canciones sefardíes (adap. de Victoria Kamhi)
      6. Villancicos y canciones de Navidad: La espera (Victoria Kamhi)
      7. Tres villancicos
      8. Dos canciones para cantar a los niños (anónimo. Adap. Victoria Kamhi)
      9. La Grotte: Homenaje a Debussy (Louis Emié)
      10. Sobre el cupey (Luis Hernández Aquino)
      11. La Azucena de Quito: Despedida de Azucena (José Mª Valverde)
      12. Rosaliana (Rosalía de Castro)