(y IV) Ciclos de Miércoles Fernando Sor: músicas en la guitarra

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Dúo de Guitarra Ros-García . Carmen María Ros y Miguel García Ferrer, guitarra

CUARTO CONCIERTO___________________________________________________

No es difícil ver en los Tres dúos fáciles y progresivos, Op. 55, una finalidad didáctica, además de la puramente musical: aparte del título, en la obra aparecen indicaciones de digitación («soigneusement doigtées», se lee en la portada), característica que a principios del siglo XIX era más bien rara en la guitarra, a diferencia de lo que sucede hoy en día. Aparte de sus virtudes didácticas, la obra es melódicamente muy rica, como han notado ya algunos biógrafos de Sor. De los dos ejemplares conservados de la primera edición -chez l'Auteur, Marché St. Honoré nº 34-, el segundo de ellos, incompleto, lleva la firma de «J. de Lira». Se trata del muy cercano amigo de Sor que lo asistió en sus últimos días y costeó, según parece, los gastos de su entierro. Igualmente podemos observar esa finalidad didáctica en Le premier pas vers moi, Op. 53.
La única influencia conocida que la música rusa ejerció en Fernando Sor se halla plasmada en el Souvenir de Russie, Op. 63. Sor, poco tiempo antes de su muerte, enfermo y desalentado por la muerte de su hija, recuerda sus años de éxito en Moscú. El tema de Souvenir de Russie, sobre el que Sor construye nueve variaciones, es, al parecer, de Michael Timofoievith Wyssotzki (1790-1837), uno de los más notables guitarristas-compositores rusos, autor de más de 80 composiciones y de un Método teórico-práctico para la guitarra. Se entiende que se trata de la guitarra de siete cuerdas, que era la que se tañía en Rusia en aquellos años. Muy poco sabemos de los guitarristas rusos contemporáneos de Sor, y consecuentemente no conocemos datos minuciosos sobre la estancia moscovita del gran guitarrista catalán. Probablemente, si algún día se investiga con minuciosidad y paciencia la historia de la guitarra clásica rusa, salgan a la luz datos desconocidos sobre el trabajo guitarrístico de Sor en aquellas lejanas tierras. En donde muy probablemente ejerció cierta influencia sobre algunos guitarristas. Esta obra es la última que Sor dio a la imprenta, y al igual que una gran parte de sus últimas composiciones para guitarra, fue publicada a sus propias expensas y se vendía en su casa del Marché St. Honoré, nº 34. El dedicatario de la obra es «son ami Napoleon Coste» un guitarrista con quien Sor mantuvo estrechas relaciones al final de su vida y con quien tocó a dúo en el que fuera, probablemente, el ultimo de sus conciertos, celebrado en la primavera de 1838. Indudablemente Sor apreciaba el trabajo musical de Coste, autor al que el mundo musical ha comenzado a conocer y valorar mejor gracias a la reciente publicación de una selección de sus obras. Sin embargo, hay que decir que en las reediciones que Napoleón Coste efectuó de las piezas y del Méthode pour la Guitare de Sor, se muestra particularmente desafortunado, añadiendo y modificando muchas cosas que un editor fiel habría dejado intactas.
Las tres últimas obras guitarrísticas de Sor aparecidas con número de opus fueron compuestas para dos guitarras. La primera de ellas, los Tres pequeños divertimentos, Op. 61, fue dedicada a Madame Hamilton, probablemente una alumna de Sor de quien no sabemos nada. Otro tanto sucede con la dedicatoria del Divertimento, Op. 62, Madame Fondard, aunque en este caso el autor especifica en la portada que se trata de «son éléve». Como en la mayoría de sus obras para dos guitarras, en estas dos la melodía está escrita, de principio a fin, para la primera guitarra, y el acompañamiento para la segunda, sin que las guitarras se alternen en su función como en los dos amigos o el Souvenir dú Rusia. Lo mismo sucede con la Fantasía, Op. 54 bis, dedicada a Mlle. Houzé. Esta bellísima Fantasía tiene dos partes, «Andante-Allegro» y «Allegro dans le genre espagnol». ¿Cuáles son los elementos identificables de este «estilo español»? Es difícil decirlo con certeza; de hecho, en la música española, sea del siglo XVII o del siglo XIX, siempre nos encontramos con que es mucho más fácil percibir o intuir lo que es propio del estilo español que discurrir y disertar sobre ello. Esto puede deberse también al hecho de que se ha escrito poco bueno sobre el particular. En el caso de Sor, algún musicólogo despistado ha llegado a escribir que sus Seguidillas boleras ¡poco tienen de español! Brian Jeffery, mucho más acertadamente, escribe que este Op. 54 bis es menos español que las seguidillas boleras, pero sin dejar de serlo. Los elementos que podemos identificar en esta obra como «de aire español» serían los siguientes: frecuente mezcla del compás de 3/4 con el de 6/8; en este último, frecuente acentuación de las partes segunda y quinta-, presencia «en espíritu» de cadencias frigias -también llamadas andaluzas-; una melodía de tipo jota que recorre toda la segunda parte y, por último, la presencia, hacia el final de la obra, del «rasgueado». El autor escribe la siguiente nota: desde este compás hasta el final es imposible conseguir el efecto deseado y ni tan siquiera tocar las notas si el ejecutante no está iniciado en la manera española de usar la mano derecha conocida con el nombre de «rasgueado».


      1. Fernando Sor (1778-1839)
      1. Trois duos Op. 55
      2. Le premier pas vers moi Op. 53
      3. Souvenir de Russie, Op. 63
      4. Trois petits divertissements Op. 61
      5. Divertissement Op. 62
      6. Fantasía al aire español, Op. 54 bis