(II) Ciclos de Miércoles Flauta española del siglo XX

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Trío Arlequin. Salvador Espasa, flauta. Pablo Rivière, viola. Nicolás Daza, guitarra

__________________________SEGUNDO CONCIERTO_________________________

JORGE FERNANDEZ GUERRA
Ex-trío (homenaje a Paul Klee)

    Madrileño, nacido en 1952, Jorge Fernández Guerra fue uno de los compositores seleccionados en la primera convocatoria de la Tribuna de Jóvenes Compositores de la Fundación Juan March. En 1982 se estrenaba su obra Tres noches que abría con ello su catálogo editado y grabado. Interesado en el teatro, ha formado parte, como músico de escena, de varios grupos escénicos, como TEI y Tábano. Consecuencia de este interés fueron sus ilustraciones musicales para Fin de partida, de Samuel Beckett y, más recientemente, el estreno de su ópera Sin demonio no hay fortuna, sobre un libreto de Leopoldo Alas, biznieto de Clarín. En 1985, Radio Nacional presentó a la Tribuna Internacional de Compositores de la Unesco su Concierto para violín y conjunto instrumental, que posteriormente ha sido editado en disco por la misma Emisora.
    Su Ex-trío (homenaje a Paul Klee), dedicado al Trío Arlequín, fue estrenado el 11 de mayo de 1986 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por este mismo conjunto.
    Esto es lo que Jorge Fernández Guerra nos dice de su obra: Como subraya el subtítulo, toda ella transcurre en clima cercano al pintor suizo Paul Klee. Surgió tras haber visto en París una exposición bajo el nombre de Paul Klee y la música, en la que figuraban algunos de sus dibujos exmusicus, y dentro de ese mundo pictórico trabajé la obra. Para el comienzo utilicé un material de carácter coreográfico que compuse para una obra de teatro y que no había llegado a completar. Sobre este punto de partida, planteo un desarrollo, deliberadamente mecanicista, alrededor de unas células, algunas de tan sólo tres notas. Son como los elementos reducidos de la pintura de Paul Klee, saltarines. Estas unidades de tres notas, que van a veces de una a cinco semicorcheas forman una especie de caleidoscopio y su resultado reune algo mecánico -como de caja de música- y el clima coreográfico que se impone desde el comienzo.

JOSE MANUEL BEREA
Poema del viento

    Una obra para flauta y violoncello abre en 1975 el catálogo de José Manuel Berea, nacido en Madrid en 1953. El título es una alusión a un poema de Apollinaire, y su contenido, como ha comentado en varias ocasiones, es germen de obras posteriores. Al año siguiente, a través de un encargo de Radio Nacional, nace Musique ininterrompue (homenaje a Paul Eluard), que la citada emisora presenta a la XXIV Tribuna Internacional de Compositores de la Unesco. La flauta aparece de nuevo como parte de un conjunto instrumental en Estudio, obra promovida por el programa Pentagrama Siglo XX de la segunda cadena de televisión, en la que se estrena. y asoma con mayor protagonismo, en este Poema del viento.

    Tanto Poema del viento, como Sinfonías corresponden a los años 1981-82 y son el resultado de una Beca de Creación Musical de la Fundación Juan March, en cuya Tribuna de Jóvenes Compositores es seleccionado y estrenado en 1983 su Quinteto con clarinete.

    En Poema del viento, José Manuel Berea se plantea, una vez más, aspectos relacionados con el lenguaje. En un comentario sobre esta obra, nos dice: Es un juego lingüístico de carácter lógico, que crea una serie de volúmenes y formas de dicción. Creo que su desarrollo es igualmente lógico y que contiene una carga poética muy acentuada, muy fresca. Por lo que se refiere a su construcción técnica, es indefinida. No es tonal, pero he buscado una sensualidad sonora que atraiga, contando con apoyos acústicos que ayuden a la memoria del oyente. En relación con el uso de la flauta, he aprovechado en toda su extensión su capacidad expresiva, lo que resulta en una interpretación llena de dificultades, muy próxima al virtuosismo.

EDUARDO PEREZ MASEDA
Seis miniaturas

    Aunque Eduardo Pérez Maseda ya había estrenado algunas obras, su incorporación a la creación musical queda respaldada por la segunda edición de la Tribuna de Jóvenes Compositores de la Fundación Juan March. Fue seleccionado entonces su Concierto para violoncello y orquesta de cámara, estrenado en la misma Fundación en mayo de 1983. Este mismo año, el Ministerio de Cultura publicaba dos de sus ensayos, El Wagner de las ideologías y Nietzsche-Wagner, que forman parte de sus actividades como comentarista y analista musical en la prensa y en la radio. A lo largo de estos cuatro años, Eduardo Pérez Maseda ha seguido una línea de sucesivos estrenos que va a cuajar ahora con su selección para una nueva Tribuna, la Internacional de Composición, a la que será presentado por Radio Nacional de España en la convocatoria de este año a celebrar, como de costumbre, en París.

    Junto con Dúo de invierno, para flauta y piano, que se estrena precisamente en este Ciclo dedicado a la flauta, son tres las obras compuestas por Eduardo Pérez Maseda en el plazo aproximado de dos años en la que la flauta es protagonista. El recorrido se inicia en 1985 con Tres bagatelas, para dúo de flautas, y con estas Seis miniaturas, escritas entonces y estrenadas el año pasado por los mismos intérpretes, el Trío Arlequín, sugeridor, con su poco frecuente combinación instrumental, de éstas y de otras obras de compositores españoles actuales.

    Con motivo de su estreno y de su grabación en disco por Radio 2 FM de Radio Nacional de España, Eduardo Pérez Maseda analizó así las características de sus Seis miniaturas: Se trata de seis pequeñas composiciones para un trío compuesto de flauta, viola y guitarra -me han preocupado en todo momento las peculiaridades tímbricas de un conjunto tan original-, que constituyen una obra breve y diversa, pero a la vez de una cierta homogeneidad en su conformación conjunta. Así, no existe una absoluta independencia entre las distintas partes, y si bien cada miniatura presenta peculiaridades muy concretas en su fisonomía y carácter, todas se encuentran articuladas por un nexo común: el desarrollo de una serie de estructuras interválicas y armónicas extraídas de la escala de doce sonidos. De esta forma, cada pieza aparece como la individualidad consecuente de una visión previa de conjunto.

DAVID DEL PUERTO
Sequor

    Madrileño, nacido en 1964, David del Puerto es el más joven de los compositores de este Ciclo. Estudió primero guitarra y ha trabajado después la composición con Francisco Guerrero -incluido un seminario de música e informática impartida en la Universidad de Las Palmas- y con Luis de Pablo. En el curso 1985-86 participó en los Talleres de Arte Actual del Círculo de Bellas Artes de Madrid, tras el cual estrenó En la luz, sobre la obra pictórica de Julio Le Parc.

    Sequor fue estrenada por el Trío Arlequín en el I Festival Internacional de Música Contemporánea de Alicante, celebrado en septiembre de 1985. Con ocasión de este estreno, David del Puerto realizó los siguientes comentarios sobre sus propósitos: Se trata de una obra basada principalmente en el juego de regularidad e irregularidad rítmica que configuran los dos principales materiales de la pieza.

CARLES GUINOVART
Quejío

    Tras sus estudios en el Conservatorio de Barcelona y antes de asistir a los cursos internacionales de Música Contemporánea de Darmstadt, Carles Guinovart había iniciado su catálogo con tres obras en las que participaba la flauta en mayor o menor medida. Se trataba de Diaphonía, de 1969, para flauta y violonchelo, estrenada el mismo año en Santiago de Compostela; Recitado para cuarteto, para flauta, clarinete, violonchelo y arpa, de 1970, estrenada en Barcelona al año siguiente, y Amalgama, de este mismo último año, para conjunto instrumental que incluye la flauta. Estas y otras obras conducen a su Sinfonía en dos movimientos, para gran orquesta, que fue comisionada por la Fundación Juan March.

    Vuelve a este instrumento en 1979, fecha de composición de Quejío (Plant), para flauta y guitarra, dedicada a los intérpretes de su estreno, François Bourdin y Philippe Le Roy. En Quejío, Carles Guinovart busca un eco, más que una presencia, del espíritu del flamenco, confirmado en el título y en un texto de Julio Vélez en el que se basa, sin referencias directas: Ahondar en las raíces del Flamenco es ahondar en las heridas de un pueblo hasta dar con la sangre.

JOSE LUIS TURINA
La commedia dell'Arte (boceto de pantomima)

    En los meses de mayo y junio del pasado año estrenaba José Luis Turina dos obras para flauta en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El 11 de mayo, La commedia dell'Arte, a cargo de los mismos intérpretes de esta ocasión, el Trío Arlequín; el 15 de junio, Iniciales, para flauta y piano, escrita con anterioridad. Y 1986 fue también el año en el que recibió el IV Premio de Composición Reina Sofía, que convoca la Fundación Ferrer Salat, por su obra Ocnos. Los antecedentes de este último premio van siguiendo la línea que marcan títulos como Crucifixus, finalista en el concurso Arpa de Oro; Punto de encuentro, Premio Internacional del Conservatorio de Valencia; la ópera Ligazón, sobre la obra de Valle Inclán, o Petimento, estrenada por la Orquesta Nacional.

    En Iniciales, José Luis Turina se plantea una serie de pinceladas contrastantes, cinco planteamientos de células y sus posibilidades expresivas.

    Con La commedia dell'Arte aborda un breve desarrollo descriptivo, del que nos hace el siguiente comentario: El título está directamente relacionado con el nombre del Trío Arlequín que lo estrenó y lo interpreta ahora. La obra está dividida en dos partes, Acto I y Acto II, y sigue el hilo argumental tomado de uno típico de commedia dell' Arte. Se diría que se trata de un manuscrito del siglo XVII al que le falta el final y la música está generada conforme al hilo argumental. Se presenta, por tanto, en una sucesión de escenas, muy inmediatas, en las que cada instrumento representa a un personaje. Arlequín es la flauta, Diamantina la viola, y Flavio la guitarra. Todos son importantes, pero destaca la intervención de la flauta, que, junto a los otros dos instrumentos, se agita conforme a la acción, en una obra difícil, no tanto por un tratamiento virtuosístico, como por el hecho de presentar continuos cambios de situación, de tempo y de compás.

    Para completar estas referencias, reproducimos literalmente la línea argumental:

    Acto I: 1) Jardín frente a la casa de Diamantina. Es de noche. 2) Arlequín, pensativo, deambula por el jardín. 3) En el silencio de la noche, su corazón evoca a Diamantina. Su profunda timidez le impide confesarle su amor. 4) De pronto, se oyen voces. Entran Diamantina y Flavio. 5) Al escuchar a los amantes, Arlequín enloquece de celos (variación del tema de la Folía). 6) El ataque de celos le hace perder su timidez. 7) Dando un salto prodigioso, sube al balcón de la casa de Diamantina.

    Acto II: 1) En el interior de la casa de Diamantina, poco después. 2) Arlequín se halla oculto tras una cortina. Diamantina entra en su aposento. 3) Con gran sobresalto de Diamantina, Arlequín abandona su escondite. 4) Con duras palabras, increpa a Diamantina su frivolidad. 5) Diamantina monta en cólera. 6) Arlequín, apaciguado ante la reacción de Diamantina, se decide a confesarle su amor. 7) Diamantina le anuncia su próxima boda con Flavio. 8) Arlequín, desesperado, decide darse muerte. 9) Con presteza, Diamantina le tiende una soga, insinuándole que se ahorque con ella. 10) Arlequín, perplejo y pensativo, se coloca la soga al cuello, pero desiste de su intento. Le parece una muerte demasiado vulgar. 11) Diamantina, entonces, le tiende una daga. 12) Arlequín apoya el arma sobre su pecho, pero su falta de valor le hace desistir de su intento. Al llegar a este punto, se interrumpe el manuscrito.

      1. Jorge Fernández Guerra (1952)
      1. Ex-trío (homenaje a Klee)
      1. José Manuel Berea (1953)
      1. Poema de viento
      1. Eduardo Pérez Maseda (1953)
      1. Seis miniaturas
      1. David del Puerto (1964)
      1. Sequor
      1. Carles Guinovart (1941)
      1. Quejío
      1. José Luis Turina (1952)
      1. La commedia dell'Arte (boceto de pantomima). Acto I. Acto II.