(y IV) Ciclos de Miércoles Flauta española del siglo XX

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Barbara Held, flauta. Llorenç Barber Colomer, piano

_________________________CUARTO CONCIERTO___________________________

LLORENÇ BALSACH
Marina

    Nacido en Sabadell en 1953 y discípulo de Josep Soler y de Carles Guinovart, Llorenç Balsach deja casi siempre constancia en los títulos de sus obras de su intención satírica. Y esta tendencia aparece tanto en su música instrumental como en la electroacústica, los dos acercamientos a la creación que cultiva. Entre las del primer grupo, pueden servir de ejemplo Escarabat-piano o la Suite gástrica. Del segundo, Carota i caramel o El cant de les arteries. Más recientemente, ha estrenado Residus, para guitarra, y el Poema promiscuo, que fue dirigido por Albert Argudo a la Orquesta Ciudad de Barcelona. Pero este tono humorístico no encubre ninguna limitación técnica o imaginativa de su música, que se manifiesta con características muy personales.

    Marina, para flauta y piano, título que, en su caso, incluye evidentes connotaciones paródicas, es obra de 1977, año en que fue estrenada en Sabadell. Posteriormente, en 1980, compuso Lleu, para flauta sola, y uno de sus títulos más logrados, Gran Copa Especial, para orquesta.

ROBERT GERHARD
Capriccio

    La programación de una obra de Robert Gerhard viene siendo una nueva colaboración en la necesaria recuperación de su música. Claro está que una cosa es interpretar ocasionalmente algún título y otra muy distinta conseguir que su nombre "circule" como conocido entre los aficionados. Y en este aspecto, el caso de este primer introductor del dodecafonismo en la música española, no es único. El en Gran Bretaña, otros en América y aún otros en París, la nómina de compositores españoles que se dispersaron con la Guerra Civil y sus consecuencias es desgraciadamente amplia.

    Su Quinteto de viento, de 1928, marca esa incorporación española a la música serial, que cierra Leo, en 1969, un año antes de su muerte, con planteamientos muy evolucionados. Entre una y otra, las referencias españolas de Don Quijote y del Homenaje a Pedrel1, sin perder el planteamiento serial de fondo.

    El Capriccio, para flauta sola, está fechado en 1949, el mismo año del Concierto para violín y orquesta, dos títulos en los que se mantiene esa leve sombra nacionalista. En Capriccio desarrolla un juego técnico a la vez efectivo y efectista.

FRANCESC TAVERNA-BECH
Horizonte, tres estrofas, Op. 40, núm. 2

    Nacido en Barcelona en 1932, Francesc Taverna-Bech comenzó a componer en 1953, pero su labor continuada en este campo la inició en 1976. Hasta entonces y en la actualidad, se ha venido ocupando de la música desde la crítica y en programas radiofónicos. El estreno de Diptic, su opus 47, en el I Festival Internacional de Música Contemporánea de Alicante de 1985 puede dar una imagen de su actividad creativa en este tiempo. Sus obras han participado también en la selecciones de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea y en el Festival Internacional de Música de Barcelona, que en 1983 le encargó «Plany», para mezzosoprano, guitarra y tres percusionistas sobre un texto del poeta Gabriel Ferrater .

    Horizonte, para flauta sola, dividida en tres estrofas, es casi un continuo lento, lírico, en el que se mueven una serie de células, que van apoyando el seguimiento a modo de referencias orientadoras, dentro de un ámbito de gran serenidad.

JOSEP MARIA MESTRES-QUADRENY
Homenaje a Robert Gerhard

    La amplia obra de Josep María Mestres-Quadreny, nacido en Manresa en 1929, se inicia en 1957 con una Sonata para piano para ir cubriendo casi todos los géneros con sus preocupaciones repartidas entre la música instrumental y la voz, y en esta última con frecuente cultivo del teatro musical. Su inquietud investigadora le ha llevado a recorrer un amplio espectro de posibilidades, que van desde la música aleatoria a la composición con ayuda de ordenadores, incluido la atracción que ejercen en sus planteamientos los montajes gráficos. En este sentido afirma que en la mayoría de mis partituras se puede notar la atención a su aspecto visual, creo que una partitura estéticamente poco cuidada difícilmente puede contener una buena música. En fin, he hecho algunas piezas tanto para ser vistas como para ser tocadas, como Variacions essencials (1970) y Homenaje a Robert Gerhard (1976).

    Dentro de su producción para flauta, se encuentran, además de este Homenaje, Soliloqui, de 1963, para flauta sola, e Invenció Móvil I, de 1961, para flauta, clarinete y piano, así como otras varias para pequeños conjuntos instrumentales, entre las que destacan Conversa, de 1965, y Quadre, de 1969.

    El Homenaje a Robert Gerhard, escrita originalmente para piano obligato, y nueve instrumentos ad libitum, fue estrenado el 31 de enero de 1977 por el Grupo Instrumental Catalán, en cuya formación colaboró, al igual que había hecho anteriormente con el Conjunto Catalán de Música Contemporánea y el laboratorio Phonos, dedicado a la música electroacústica. En este concierto escucharemos una versión del Homenaje a Robert Gerhard para flauta, cinta y piano.

LLORENÇ BARBER
Andanta

    La obra de Llorenç Barber se ha desarrollado desde sus comienzos en los límites de la llamada vanguardia. La calificación es siempre vaga, pero en su caso esa vanguardia está presidida por el inquietismo de la experimentación, que ha ido desde las formas abiertas a la busca de nuevos materiales sonoros y, a veces, hasta los límites mismos de la música, en planteamientos híbridos combinados con la acción, en las nuevas concepciones de la música espectáculo.

    A partir de 1971, como él mismo ha definido en varias ocasiones, sus obras siguen un proceso creativo neotonal. Pero Barber se apresura a señalar que el término se presta a confusiones al identificarlo con el minimalismo simple. Sin embargo, para él, el neotonalismo parte de un trabajo sobre un código aceptado, en el que, además, pueden participar y participan elementos minimalistas.

    De su Andanta, para flauta sola, que se estrena en este concierto, nos dice: Su título es un Lapsus língue, un error tipográfico que leí en un periódico, por andante. Creo que el error erosiona, conflicciona y hace saltar la belleza escondida de lo nunca imaginado. y Andanta es un juego alrededor del error, porque el error hace deshaciendo y nos lleva a rituales perturbadores. Para mí, nadie yerra de la misma manera y considero que consumir errores y asumirlos es un fabuloso fermentario. La obra está dividida en dos partes con un eje de simetría central, y como subtítulo o aclaración de Andanta se puede añadir para una flauta no mágica, en paráfrasis inversa del sentido de la obra de Mozart. y también en Andanta juego con los números, concretamente el 3 y el 5, los masónicos, y con la simbología de los iniciados.

FEDERICO MOMPOU
Cantar del alma

    Primero el piano; luego, la voz, y finalmente, todos los demás instrumentos de la orquesta, forman el orden jerárquico de las sonoridades de Federico Mompou. y no sólo en la realidad íntima de su música, sino en el volumen de las obras dentro de cada uno de esos tres términos, porque la orquesta es casi un accidente en su catálogo. Por eso, la esencia misma de su música, al margen de las pinceladas de diversos entornos, está en su relación con el piano, en su manera de emplearlo y de sentirlo, a veces con la complicidad de la voz. Una música callada siempre, que a veces se escribe con mayúscula para que sirva de título a una parte, importante pero concreta, de su obra.

    A este programa nos llega una de esas excepciones que tampoco ha faltado a la cita de las pequeñas proporciones instrumentales. Cantar del alma, cuya fecha de nacimiento se sitúa, sin total seguridad, en 1951, se sirve de algunos versos del poema del mismo título de San Juan de la Cruz, para estructurar una combinación de soprano, coro y órgano. Y la demostración de que el ropaje no altera la razón misma de su música se refleja en su tono íntimo, en su realidad que no difiere de sus obras para piano, presididas por la contención expresiva. y el acercamiento a sus límites habituales no tarda en aparecer con la versión para voz y piano. De esta última procede la de flauta y piano, ante la que no se echa de menos el coro ni el órgano, al igual que sucede en la anterior. Casi puede decirse que son estas reducciones en lo interpretativo las que ponen mejor de manifiesto la unificada personalidad creadora de su autor.

      1. Llorenç Balsach (1953)
      1. Marina
      1. Roberto Gerhard (1896-1970)
      1. Capriccio
      1. Francisco Taverna-Bech (1932-2010)
      1. Horizonte, tres estrofas, Op. 40 nº 2
      1. Josep María Mestres Quadreny (1929)
      1. Homenaje a Robert Gerhard
      1. Llorenç Barber (1948)
      1. Andanta
      1. Federico Mompou (1893-1987)
      1. Cantar del alma