(III) La canción en Valencia Ciclos de Miércoles Canción española del siglo XX

(III) La canción en Valencia

  1. Este acto tuvo lugar el
Carmen Bustamante, soprano. Perfecto García Chornet, piano

TERCER CONCIERTO

La canción en Valencia
Es muy conocida por todos la proverbial afición del valenciano a la música a través de las excelentes bandas musicales de muchos de sus pueblos y ciudades. No es tan conocida su canción folklórica, muy rica y variada, que se acompaña con guitarra, guitarró, dolçaina, pandereta, ferret (triángulo) y castañuelas. Son populares sus albaes, llevadas al poema sinfónico por el maestro Giner, y las folies. En la zona norte, lindando con Cataluña y Aragón, se canta y baila un tipo especial de jota.

En Valencia había nacido uno de los mejores liederistas del romanticismo español, Gabriel Rodríguez (1829-1901), ya músicos valencianos de este siglo debemos excelentes colecciones de música para voz y piano.

Figura capital de ese género y de otros muchos es Manuel Palau, nacido en Alfara del Patriarca y alumno, en París, de Koechlin y de Ravel. Gran compositor sinfónico, autor de obras tan notables como el Concierto levantino para guitarra y orquesta, Palau presenta una obra en el género liederístico muy apreciable, tanto con orquesta como con acompañamiento de piano. Hay en el músico valenciano un deseo de apartarse de los ele- mentos de carácter folklórico y alcanzar la personalidad nacional por otros caminos nuevos, más sutiles, como son el tratamiento armónico y la recreación de la antigua canción de los vihuelistas. Palau ha utilizado toda clase de textos poéticos, bien castellanos clásicos y modernos, bien catalanes, mallorquines o valencianos. Entre estos últimos son dignos de resaltar los ciclos La pluja de Durán y Tortajada y Al aire del cor i del seny de Xavier Casp, autor del libreto de su ópera Maror.

Hoy escuchamos dos de los Seis lieder editados por el Instituto Español de Musicología en 1953, y la canción La palmera, que publicó la Editora Nacional en versión para soprano y piano, si bien, al igual que los Seis lieder, está escrita con acompañamiento orquestal.
  
También Matilde Salvador (Castellón de la Plana) ha cultivado la canción ininterrumpidamente. Discípula de Vicente Asencio, con quien contraería matrimonio, Matilde Salvador ha conseguido en varias ocasiones importantes premios de composición (Joan Senent, 1964; Joaquín Rodrigo, 1967 y 1973) y ha estrenado cuatro ballets, dos óperas (una de ellas Vinatea, con libro de Xavier Casp, se dio a conocer en el Liceo de Barcelona en 1974), una cantata escénica y diversas piezas corales, además de la Missa de Vedó (1967) y Mujeres de Jerusalén (1973), encargo de Radio Nacional. Entre 1947, fecha de Alba lírica y los Planys, cançons i una nadala (1964), hay numerosos ciclos de canciones en su producción. Este es quizá el género donde la compositora valenciana ha alcanzado mayor acierto, como lo demuestran las palabras del ilustre maestro Florent Schmitt: Personalmente, las encuentro en extremo originales, admirablemente hechas y de un sentimiento profundo y comunicativo.

Las Arietas de primavera datan del año 1948, entre los ciclos de Seis canciones españolas y las Canciones de nana y desvelo.
  

Las creaciones de Vicente Asencio, no numerosas, al menos en la música que él mismo consideraba válida, deben encuadrarse entre las de los grandes maestros Oscar Esplá y Manuel Palau (de signo moderadamente innovador, pero de excelente factura) y las tendencias estéticas valencianas de carácter más avanzado, las que arrancan de Báguena Soler y llegan hasta Francisco Llacer Plá y Amando Blanquer.

Por eso creemos que acierta Valls Gorina cuando dice que la obra de Asencio representa dentro de la música valenciana la actitud espiritual que, sin renunciar a expresarse con giros y ritos de color netamente regionales, intenta otorgar a su obra una superior intención al incorporar a la misma el producto de las más significativas y recientes experiencias sonoras europeas continuadoras de la tradición tonal. Las canciones que figuran en el programa de hoy, datan de 1967, Roda la mola; 1966, Desespero, y 1958, Cançó.
  

Alumno de Palau, Asins Arbó y León Tello, Amando Blanquer Ponsoda es compositor de muy sólida formación, amplia- da en París con Messiaen y Lesur. Notable teórico (es autor de una Técnica del contrapunto, Madrid, 1975), catedrático de contrapunto y fuga, Blanquer ha colaborado con su muy extensa obra al prestigio de la moderna escuela valenciana. El músico alcoyano posee un catálogo diversificado en todos los géneros, y su eclecticismo no le ha impedido manifestarse como un destacado maestro de la vanguardia española.
  
Se cumple este año el primer centenario del nacimiento de Oscar Esplá, el eminente músico alicantino cuyo original y ceñido lenguaje armónico han hecho de él un ejemplar ciertamente raro y difícilmente imitable en el panorama de la música española del siglo XX.

Intelectual estudioso de la estética y preocupado por los fenómenos acústicos, Esplá se ha dejado seducir por el paisaje levantino, pero sin caer nunca en el nacionalismo fácil de signo andaluz. Sopeña ha definido bien su música al hablar de una música escueta, de áspero lirismo a veces, donde lo popular se da con una magia y un misterio especiales, donde la perfección no es nunca sólo oficio, sino mensaje propio.
  

Palabras que pueden muy bien aplicarse a sus canciones, tanto a las preciosas Canciones playeras de 1930, sobre textos de Rafael Alberti, como a los cuadernos de Lírica española. En las Canciones playeras, Esplá sabe conjugar el más puro lirismo con una delicada y sabiamente equilibrada línea de acompañamiento que se aprecia bien en la versión orquestal. Desde Rutas hasta la vivaz Coplillas hay toda una lección de técnica y originalidad inspiratriz, que alcanza gran transparencia en Las doce y serena emoción en El pescador sin dinero.

Figura esencial de la música valenciana y española del presente siglo es Joaquín Rodrigo. Paul Dukás, su maestro en París y el ilustre Manuel de Falla vieron en él la continuidad sin ruptura del nacionalismo que tanta proyección internacional había otorgado a la música hispana. Junto al Concierto de Aranjuez, gran éxito mundial de Rodrigo, y algunas obras instrumentales (Fantasía para un gentilhombre, Concierto como un divertimento, Concierto pastoral...), son las canciones el género que ha proporcionado mayor proyección internacional al músico saguntino.

Entre ellas, son notables las que forman el álbum que recoge catorce, la mayoría aparecidas entre 1934 y 1939, que han sido estudiadas por Francisco José León Tello. Hemos de destacar el Cántico de la esposa (1934), sobre texto de San Juan de la Cruz, bellísimo canto con ese silencio especial absorto y hondísimo al que se refiere su biógrafo Federico Sopeña, para quien este Cántico de la esposa es una cima absoluta de la música española. En esa línea está el villancico Pastorcito santo (texto de tope de Vega), con su célebre estribillo ¿Dónde vais que hace frio/tan de mañana?, villancico que hace pareja con las Coplillas de Belén, también de 1952, con texto de la esposa del compositor Victoria Kamhi.

Lo más interpretado entre las canciones de Rodrigo son los Cuatro madrigales amatorios (1947), recreación de los madrigales polifónicos del compositor renacentista Juan Vásquez. Todas las grandes cantantes españolas y algunas extranjeras han hecho repertorio con estas bellas melodías a las que Rodrigo ha dado vida nueva con sus brillantes e inteligentes versiones. A propósito del mundo vocal de Rodrigo, Gerardo Diego ha escrito: Quiero sólo apuntar la felicidad constante con que suma, separa o contrapone en sus canciones, el calor de su voz humana a las plateadas y frescas calidades de la delicada percusión pianística. Música fresca, transparente, con un especial poder de evocación.

      1. Manuel Palau (1893-1967)
      1. Seis lieder: Por el montecico sola (Lope de Vega)
      2. Seis lieder: Malferida iba la garza (anónimo)
      3. La palmera (G. Diego)
      1. Matilde Salvador (1918-2007)
      1. Cinc cançons de Bres: Mareta (B. Artola)
      2. Cinc cançons de Bres: Dorm! (B. Artola)
      3. Dos arietas de primavera (J.R. Jiménez)
      1. Vicente Asencio (1908-1979)
      1. Roda la mola (X. Casp)
      2. Desespero (E. Guerra da Cal)
      3. Canço (B. Artola)
      1. Amando Blanquer (1935-2005)
      1. lmpromptus a María Luisa (A. Miró)
      1. Oscar Esplá (1886-1976)
      1. Lírica Española
      2. Canciones playeras (R. Alberti)
      1. Joaquín Rodrigo (1901-1999)
      1. Cántico de la esposa (San Juan de la Cruz)
      2. Tres villancicos: Pastorcito Santo (Lope de Vega)
      3. Tres villancicos: Coplillas de Belén (Victoria Kamhi)
      4. Cuatro madrigales amatorios