(II) Ciclos de Miércoles Domenico Scarlatti

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
José Luis González Uriol, órgano

Pasamos ahora a unos comentarios sobre los tres programas que integran este ciclo. El primer programa ha sido construido siguiendo un orden cronológico de las sonatas que lo componen, de modo que pueda apreciarse las diferencias estilísticas entre las de distintas épocas. Igualmente se ha seguido, cuando pareció conveniente, el criterio de Kirkpatrick en el sentido de interpretar las sonatas formando parejas. En el caso de las numeradas K. 184 y K. 185 se ha invertido el orden, por pensar que, dado el carácter de ambas piezas, era lo procedente.

El criterio al confeccionar los otros dos programas ha sido distinto: se interpretan las sonatas sin atender a la cronología ni al posible acoplamiento de las mismas, tratando de conseguir secuencias coherentes de tonalidades, variedad de contenidos y contrastes de tiempos.

En cualquier caso, a lo largo de este ciclo se escucharán 43 sonatas. Es, sin duda, en comparación con la cifra de 555, una pequeña muestra. No obstante, pensamos, suficiente para dar al oyente una más que apreciable impresión del increíble cosmos scarlattiano. Todas las características mencionadas más arriba están presentes en esas 43 sonatas. Junto a algunas de las más conocidas, escucharemos otras de rara audición.

Y en cualquier caso, insistimos, el asistente a este ciclo, cuando finalice, tendrá una clara visión de la obra clavecinística del maestro napolitano.

Acabaremos estos comentarios con unas referencias a las sonatas que integran estos tres recitales; referencias que serán breves, ya que no parece ésta la ocasión de entrar en un detallado análisis de todas y cada una de las 43 sonatas.
SEGUNDO PROGRAMA

K. 430    Es una sonata de las más conocidas. A destacar su carácter de danza. Al final de cada sección parecen oirse en la lejanía unas trompas de caza.
        K. 239    Lo más reseñable en esta sonata es su marcado carácter rítmico.
K. 490    Es una de las sonatas más bellas de todas las compuestas por Scarlatti. Un carácter majestuoso impregna toda la pieza. Son interesantes las escalas de fusas que existen en ella. También es un elemento a destacar el aspecto armónico de la sonata, con sus bellísimas modulaciones.
K. 9        Es otra de las más conocidas sonatas, perteneciente a los Essercizi. Se la ha denominado la pastoral de Scarlatti, aunque existen varias con este carácter aparte de que el citado título parece proceder del siglo XIX. De tiempo moderado, tiene forma cerrada con algunas poéticas terceras paralelas. El pasaje final de la primera sección y el inicial de la segunda proclaman la dominante Fa mayor.
K. 175    Nuevamente nos hallamos ante una de las sonatas más conocidas y difíciles, que exige al intérprete el máximo virtuosismo, con sus cruces de manos, saltos espectaculares, acordes arpegiados, etc. En algunos momentos es perceptible la presencia en esta sonata del españolísimo cante jondo.
K. 213    Bellísima sonata no muy conocida. Apreciamos en ella una cierta tristeza contenida. Resulta algo sorprendente el comienzo en modo mayor de la segunda sección.
K. 492    Sonata de gran vivacidad, en ritmo ternario. En cierto modo podría ser catalogada como una Pastoral rápida. A destacar algunos compases en
        los que la mano izquierda recuerda claramente un acompañamiento guitarrístico y las series de escalas en semicorcheas y fusas.
        K. 87       La tremenda expresividad de esta sonata hace pensar que pudo haber sido concebida para el clavicordio, con sus posibilidades de graduación sonora, más que para el clave. Es asimismo una sonata interesantísima desde el punto de vista polifónico.
K. 209     Otra de las sonatas más españolas. No solamente parecen escucharse las castañuelas, sino que también se ven los pies de los bailarines en su ritmo frenético.
K. 30        Es la última sonata contenida en los Essercizi, y una de las pocas fugas compuestas por Scarlatti. El sobrenombre de Fuga del gato le viene dado, según la leyenda, porque las notas del tema fueran sugeridas al napolitano al ser pisadas por un felino paseándose sobre el teclado del clave. Innecesario es decir que se trata solamente de una leyenda fantasiosa sin la menor base histórica.
K. 491     De carácter ciertamente majestuoso, contiene pasajes de gran dificultad técnica, como los que cierran ambas secciones, con las series de semicorcheas en terceras para la mano derecha.
K. 546     En toda esta sonata se respira una gran nobleza. La sombra del Padre Antonio Soler planea sobre esta pieza, que recuerda a varias de las sonatas lentas del compositor de Olot.
K. 115     Se trata de un bellísimo Allegro, de carácter tranquilo, que nos sorprende por sus modulaciones, y en el cual hay saltos y cruces de manos, de cierta dificultad, aunque esta dificultad pueda pasar desapercibida para el oyente.
K. 425     Es una sonata de carácter alegre, con numerosas series de semicorcheas. A destacar los contrastes modulatorios entre el modo mayor y el menor.

d

      1. Domenico Scarlatti (1685-1757)
      1. Sonata en Re mayor K 430. Non presto mà a tempo di ballo
      2. Sonata en Fa menor K 239. Allegro
      3. Sonata en Re mayor K 490. Cantabile
      4. Sonata en Re menor K 9. Allegro
      5. Sonata en La menor K 175. Allegro
      6. Sonata en Re menor K 213. Andante
      7. Sonata en Re mayor K 492. Presto
      8. Sonata en Si menor K 87
      9. Sonata en La mayor K 209. Allegro
      10. Sonata en Sol menor K 30 (L 499)
      11. Sonata en Re mayor K 491. Allegro
      12. Sonata en Sol menor K 546, Cantabile
      13. Sonata en Do menor K 115. Allegro
      14. Sonata en Sol mayor K 425. Allegro molto