(II) Ciclos de Miércoles Guitarra española del siglo XIX

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Bernardo García Huidobro, guitarra

Antonio Cano

Nació en Lorca el 18 de diciembre de 1811. Hasta casi cumplir cuarenta años no se dedicó de lleno a la música, sino que simultaneó ésta con los estudios y la práctica de la cirugía. Había estudiado la guitarra por el método de Aguado y cuando éste le escuchó, le persuadió de que se dedicase por entero a la guitarra. Durante su larga vida (murió en Madrid en 1897) viajó repetidas veces por España, Francia y Portugal, con gran éxito por todas partes. Publicó en varias editoriales madrileñas colecciones de piezas de guitarra. Su Andante grave apareció como nº 4 de su 2º Album de seis composiciones para guitarra (Madrid, Romero, s. a.).
La posición de Antonio Cano dentro del movimiento guitarrístico es la de enlace entre la generación de Aguado y la de Tárrega. En su Método completo de guitarra, con un tratado de Armonía aplicado a este instrumento (Madrid, Romero, 1852), que conoció varias reediciones, recomienda el uso del trípode de Aguado sobre todo a las señoras. Se lo dedicó a su hijo Federico en prueba del cariño y del aprecio que tengo al más poético de los instrumentos. En repetidas ocasiones intervino a través de la prensa en defensa de la guitarra y de los guitarristas. El Método comienza así: La Guitarra, mal comprendida de algunos y mirada con indiferencia por otros, por ser el instrumento popular de nuestra nación, merece ser oída y estudiada detenidamente para juzgar de sus efectos y dificulta- des... No es mal principio, aplicable hoy también a los mismos guitarristas que han olvidado su música.

José Brocá y Codina
Natural de Reus. Autodidacta en principio, hasta que conoció el método de Aguado y a Aguado en persona, del que recibió algunas clases. Tuvo también gran devoción por la música de Sor, lo cual se trasluce bastante en la suya. Fue militar durante dos etapas de su vida, recibió una herida en combate y finalmente se retiró con el grado de capitán. Murió en Barcelona.
Publicó numerosas obras, entre ellas las del presente programa, en la editorial Vidal de Barcelona. El Cortesano es un bailable juguetón no exento de humor, muy apto para ser tocado en organillo (dicho sea en el mejor sentido y sin mala intención). Por el contrario, La Amistad tiene más altas intenciones, aunque adolece de academicismo: Introducción en modo menor -Tema en modo mayor -1ª Variación: tresillos - 2.ª Variación: semicorcheas -3.ª Variación: melodía ornamentada sobre arpegios. Está dedicada a su discípulo José Ferrer y Esteve, guitarrista también bastante activo. Precisamente uno de los méritos de Brocá es la creación de una escuela guitarrística barcelonesa.

Federico Cano
Su padre, Antonio Cano, le enseñó desde muy pequeño los secretos de la guitarra. Con sólo quince años se presentó en Valencia haciendo dúo con su padre y al año siguiente actuó, a dúo y a solo, en el Conservatorio de Madrid, causando admiración. Después de varias giras por España, se estableció en Barcelona, donde publicó algunas obras y un estimable método que vio la luz después de su muerte. En el prefacio al mismo insiste en ideas ya expresadas por su padre. aunque en un tono más netamente romántico: La guitarra aún no está bien comprendida por muchos de los que se  precian de ser guitarristas. Este instrumento es tal vez el más a propósito para causar ilusión con la semejanza de una orquesta en miniatura, especialmente si se oye en un local a propósito donde pueda ser bien apreciada la delicadeza de su melodía y la variedad de sus gracias y recursos. También es muy a propósito para acompañar a algunos otros instrumentos, por reunir una armonía bastante completa.
Sus Cinco Valses constituyen un todo unitario formalmente, contra la que el título pueda hacer pensar: los dos primeros están enlazados armónicamente, el tercero está a modo menor, el cuarto y el quinto animan el movimiento rítmico interno, para acabar en la coda. El Preludio estudio se dedica al consecuente aficionado don Juan Ferrán. Es exactamente la que dice el título: por una parte recuerda los antiguos preludios laudístícos, sin barras de compás, y por otra recorre minuciosamente todos los trastes del instrumento como los estudios melódicos más académicos.

Julián Arcas
Nació en María (Almería) en 1833. Soriano Fuertes lo califica ya en 1859 como joven profesor que hoy día está llamando, con justicia, la atención del público y de los inteligentes.Viajó continuamente, con gran éxito, por España y el extranjero, epatando al público con sus deslumbrantes fantasías sobre motivosde Óperas. Frecuentemente le acompañaba su hermano Manuel, con quien tocaba a dúo. Es importante en el proceso evolutivode la guitarra porque difundió el nuevo modelo de Torres. Su guitarra -quizá la primera que Torres construyó con las nuevas dimensiones y características- tenía un nombre: la Leona,por su potente sonido. Esta guitarra fue la que escuchó Tárrega y por la que se dirigió a Torres para encargarle otra igual.
Más que las fantasías operísticas interesan hoy día sus obras sobre temas populares. La Soleá -como no podía ser menos- tiene un profundo regusto flamenco. Pero conviene tener en cuenta que por aquellas fechas la guitarra flamenca, como tal, independiente del cante y del baile, apenas estaba desarrollada. No como ahora, que el aluvión guitarrístico flamenco ha llegado hasta el Teatro Real.
Francisco Tárrega
Es, con mucho, el guitarrista mejor conocido del siglo pasado, sobre todo porque se le considera, con razón, el fundador de la moderna escuela guitarrística. Sin embargo -y esto no conviene olvidarlo-, Tárrega tocaba con las yemas de los dedos, como Sor, cosa que hoy en día es bastante rara entre los guitarristas. Su concepto sonoro era seguramente distinto del actualmente más de moda.
El de Tárrega es un caso claro de facultades excepcionales y vocación decidida. En Castellón, Valencia y Barcelona, pasó en los primeros tiempos bastantes estrecheces económicas, de las que siempre le sacó su guitarra y la protección de los poderosos con los que se granjeaba. Ya hemos contado su relativo fracaso en los estudios oficiales del Conservatorio. El éxito obtenido en una actuación en el Teatro Alhambra -¡Precisamente!- de Madrid, le decidió a dedicarse por entero a la guitarra. Recorrió las capitales españolas y se dirigió a París, donde triunfó en el Teatro Odeón, la Sala Pleyel y los salones de la más alta sociedad.
Hasta principios del siglo XX visitó las más importantes ciudades europeas, desde Londres a Nápoles. En 1906, una hemiplejía le dejó paralizado del lado derecho, pero su tenacidad hizo que no cesara hasta recuperar el movimiento de la mano para poder tocar.
Los que le escucharon se hacen lenguas de la limpieza y perfección de su sonido. A ello hay que unir su sensibilidad musical y la exigencia del repertorio. Hizo transcripciones de Bach, Haendel, Haydn, Mozart, Beethoven y Chopin. Pero, sobre todo, se tocan sus obras originales, de las que en este concierto hay una buena selección. Sin embargo, no es su música -con frecuencia demasiado anecdótica y trivial- lo mejor que nos ha legado Tárrega. Para Emilio Pujol, uno de sus discípulos directos, lo mejor del maestro es que nos ha dado el resultado de todo un proceso de aprendizaje de la música, enseñándonos a ser buenos, honestos y humildes. Pero estas cualidades han sido a veces mal interpretadas, porque hoy en día la humildad es solamente un defecto.

          Juan José Rey

          

      1. Antonio Cano (1811-1897)
      1. Andante grave
      1. José Brocá y Codina (1805-1882)
      1. El Cortesano
      2. La Amistad
      1. Federico Cano (1838-1904)
      1. Cinco Valses
      2. Preludio estudio en La mayor
      1. Julián Arcas Lacal (1832-1882)
      1. Soleá
      1. Francisco Tárrega (1852-1909)
      1. Cuatro preludios
      2. Mazurka en Sol
      3. Mazurka en Do "Sueño"
      4. Estudio (Inspirado en J.B. Cramer)
      5. Vals en La mayor
      6. Danza mora
      7. Recuerdos de La Alhambra
      8. Capricho árabe