(y IV) Ciclos de Miércoles Guitarra española del siglo XIX

(y IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
José Luis Rodrigo y Antonio Ruiz Berjano, guitarra

La música para dos guitarras
Ya en las primeras ediciones de Petrucci para laúd aparecen algunas piezas para dos instrumentos. Quiere ello decir que lo de concertar dos instrumentos de pulso cuenta ya en 1800 con una tradición de tres siglos. En España es Enríquez de Valderrábano quien aporta los primeros ejemplos en su Silva de Sirenas (Valladolid, 1547). Además de varias obras para dos vihuelas, Valderrábano incluye en su colección una música para discantar en la que intervienen una vihuela y una guitarra, haciendo ésta última un ostinato muy simple sobre un acorde. Fray Juan Bermudo también se hace eco de esta práctica en su Declaración de instrumentos(Osuna, 1555) y da diversos consejos para concertar vihuelas, guitarras y bandurrias.
Desde esas remotas fechas no tenemos en nuestro país más datos sobre semejante práctica hasta finales del siglo XVIII. Copio una noticia de Saldoni: Don Miguel Brito: el día 9 de noviembre de 1784 publicó en Madrid las siguientes piezas de música: varios allegros, pastorelas, guarachas, el fandango avandolado, paspiés, minuetes, contradanzas y los bajos de las seguidillas, a primera guitarra y bajo, Algunos de dichos bailes son compuestos por el Sr. Brito. Pocos años antes, en 1776, Juan Antonio de Vargas y Guzmán escribía en Veracruz una Explicación para tocar la Guitarra de Punteado por Música o Cifra y Reglas útiles para acompañar con ella la parte del Baxo, donde incluía trece sonatas para dos guitarras.
Del mítico Padre Basilio nos dice Soriano Fuertes que su pasión dominante como guitarrista fue componer y tocar dúos. Conozco algunos de estos dúos por una copia en tablatura bastante defectuosa que ha llegado hasta nosotros. A pesar de los defectos de la copia se puede establecer una valoración de los dúos del Padre Basilio con resultado bastante negativo: si éste era el estilo de música que hacía el buen fraile, no se explican las alabanzas que algunos le han dispensado.
En los principios del siglo XIX debió ser bastante general la afición al dúo guitarristico. Porque, aparte de los que integran este programa, conocemos otros más de Antonio Abreu y algunos anónimos, y tenemos noticia de unos que Mariano Alonso y Castillo dedicó a Federico Moretti (están registrados en la Biblioteca del Conservatorio, pero han desaparecido). En líneas generales podemos dividirlos en tres estilos:

- para primera guitarra y bajo. La segunda guitarra tiene escritas solamente notas sueltas, pero debe realizar la armonía según las leyes del bajo continuo.
    - para guitarra principal y acompañante. La segunda guitarra tiene escritos arpegios más o menos simples. Da la impresión de que son obras para maestro y discípulo.

- para dos guitarras concertadas. El trabajo está equitativamente repartido entre los dos ejecutantes.
    
Fernando Ferandiere

Músico bastante activo en el último tercio del siglo XVIII y primeros años de la centuria siguiente. Según noticias que él mismo nos da, estudió en el colegio de los jesuitas en Zamora. Se conocen dos obras suyas impresas: Prontuario músico para el instrumentista de violín y cantor (Málaga, 1771) y el ya citado Arte de tocar la guitarra española por música (Madrid, 1799) Este último conoció varias reimpresiones y una reedición en 1816. En la Biblioteca Municipal de Madrid se conservan varias tonadillas y en el archivo de la catedral de Málaga tres villancicos.
Las obras de Ferandiere para guitarra son, por lo menos, numerosas. Al final del método de guitarra se incluye un Catálogo de la música compuesta por D. F. F., con obras para guitarra sola y en diversas combinaciones con otros instrumentos y con la voz. De todo ellos hemos conservado muy poco, pero algunos títulos merecen citarse, aunque sólo sea por curiosidad. Por ejemplo, éste: Obra instrumental titulada el Ensayo de la Naturaleza, explicada en 3 cuartetos de guitarra, violín, flauta y fagot: el primer cuarteto imita desde que amanece hasta mediodía; el segundo imita desde el mediodía hasta el anochecer y el tercero imita todo el peso fúnebre de la noche.
Desgraciadamente, de una producción tan grande sólo conocemos dos Sonatas para guitarra a solo y bajo (Obra 1.ª), además de los dúos de este concierto y unos dúos para violín y guitarra anónimos que me atrevo a atribuir a este autor. Todas ellas son obras editadas, aunque no impresas, por raro que esto pueda parecer. Se trata de lo que se puede denominar edición de copista,muy habitual en el Madrid que conoció Ferandiere. La imprenta era cara, la demanda escasa y los tenderos de música optaban por encargar a un copista los ejemplares que necesitaban de una obra. La portada de la obra que comentamos y que hoy se interpreta con carácter de reestreno, reza así: Divertimentos a dos Guitarras por Don Fernando Ferandiere para Don Andrés Vizcayno y Aguirre, discípulo de Don Bernardo Barrionuevo. Madrid. Carrera de San Gerónimo frente a la Soledad. Almacén de Música de toda clase y papel rayado.
Conviene avisar a posibles espíritus críticos antes de escuchar esta música: no se trata de música grande.No podría ser de otra manera, puesto que nos encontramos en los comienzos de una época yun lenguaje nuevos. Así lo expresa el autor cuando dice en su método que lo que pretende con su música de guitarra es que sirva al que la toca, de diversión y recreo: y al que la oye, de ver que un instrumento nacional (y hasta ahora desconocido) se logra ver entre los instrumentos de la orquesta sacando su partido como el mejor.

Ysidro Laporta

Los pocos datos que conocemos sobre este autor nos han sido transmitidos en las Efemérides de Baltasar Saldoni. Así, sabemos que entre 1790 y 1801 -es decir, la misma época que Ferandiere y Moretti- publicó numerosas obras para guitarra a solo, a dúo, con bajo, violín. etc.: fandangos, tiranas, minuetos, rondós, divertimentos, contradanzas, sonatas. Cuando digo publicóme estoy refiriendo, de nuevo, a ediciones de copista.
Saldoni confiesa no haber visto ninguna de estas obras. Nosotros hemos tenido más suerte y podemos escuchar tres de los Cinco Dúos de Guitarra.Son obras de más empeño que las de Ferandiere y también de bastante mayor dificultad técnica. Recuerdan bastante a las sonatas de clave españolas de esta misma época (Lidón, Pastrana, Narro...), lo cual no es nada extraño y puede ser más bien un error motivado por nuestra perspectiva: es el clave quien seguramente recuerda el lenguaje guitarrístico, pero como hasta ahora no conocíamos nada de la música para guitarra de esta época, nos parece lo contrario. El problema no es grave, porque, después de todo, ambos no son sino elementos de este imaginario instrumento español que -corrigiendo un poco la frase de J.Rodrigo- tiene alas de arpa, cola de clavey corazón de guitarra.

Fernando Sor: obras para dos guitarras
Publicó Sor doce obras para dos guitarras, desde el Op. 34, L'Encouragement, al Op. 63, Souvenir de Russie, dedicada a su discípulo Napoleón Coste, que sería su última obra. Entre ambas, algunos divertimentos, valsesy fantasías generalmente con fines, didácticos, tal como queda explícito al adjudicar una guitarra al maestro y la otra al discípulo.
No se ha conservado ningún ejemplar de la primera edición parisina de L'Encouragement,pero una edición de Hamburgo de 1841 reproduce, bastante fielmente, loque debió ser el original. Sin embargo, la edición que se suele emplear normalmente en concierto es una revisada por Napoleón Coste conbastante acierto. La distribución de las dos guitarras es la que he dicho más arriba: 1ª guitarra: discípulo, 2ª guitarra: maestro. Aquel lleva una línea melódica bastante simplificada y éste desarrolla un acompañamiento acórdico.
Los dos amigoses obra de más empeño e interés. Su título original dice así: Les deux Amis. Faintaisie pour deux Guitares composée et dediée á Monsieur Denis Aguado par Ferd. Sor. Oeuv. 41. No hay indicaciones de 1ª y 2ª guitarra, sino que en una particella pone SOR y en la otra AGUADO. La estructura recuerda bastante a L'Encouragement, pero la distribución de la música está bien repartida entre las dos guitarras. Después de la introducción, cada guitarra toca el tema, una después de la otra. y vanalternándose para las variaciones: Sor destaca en las variaciones 1 y 3, mientras Aguado lo hace en las 2 y 4. La 5 es para lucimiento de ambos.
Soriano Fuertes ha escrito la anécdota que rodea a esta obra: Aguado, aún a pesar de no tener bienes que desperdiciar, hizo un viaje a París con el único objeto de conocer al afamado profesor del siglo, don Fernando Sor. Este quedó admirado al oír la guitarra en manos de Aguado, y Aguado de oírla en las de Sor. Habitaron ambos una misma casa en París, y entonces compuso Sor el gran dúo Los dos amigos, para tocarlo con Aguado; y a uno y a otro les costó trabajo ejecutar dicho dúo, porque se distraían con frecuencia oyéndose mutuamente. De cualquier modo, sabemos que entre los años 1829 y 1836 Sor y Aguado actuaron en público varias veces, interpretando, entre otras cosas, este dúo, una de las obras más grandes de Sor.

Juan José Rey

          

      1. Fernando Ferandiere (c. 1740-c. 1816)
      1. Seis divertimentos
      1. Isidro Laporta (1750)
      1. Tres dúos
      1. Fernando Sor (1778-1839)
      1. Les deux amis Op. 41
      2. L'Encouragement Op. 34