(I) Ciclos de Miércoles Boccherini, música de cámara

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Cuarteto Cassadó . Víctor Martín y Domingo Tomás Bayona, violín. Emilio Mateu, viola. Pedro Corostola, violonchelo

PRIMER CONCIERTO____________________________________________________

Tríos y cuartetos

Boccherini compuso a lo largo de su vida innumerables obras para distintos conjuntos de cuerda. Exceptuando los dúos, el ciclo que hoy comienza presenta ejemplos del resto de la música de cámara para instrumentos de cuerda a solo, la parte más importante, por cierto, de la producción boccheriniana.

El programa de hoy está dedicado a los tríos y cuartetos.

Boccherini compuso veinticuatro tríos para violín, viola y violonchelo y dieciocho para dos violines y violonchelo, entre los que se hallan los dos que hoy escucharemos.

Forman parte de un grupo de seis dedicados a Don Carlos, príncipe de Asturias. Fueron compuestos en 1769, prácticamente recién llegado Boccherini a España; y de la dedicatoria se desprende que probablemente su intención era hacer méritos para lograr un buen puesto de trabajo en la corte madrileña. No olvidemos que cuando compone estos tríos, Boccherini no ha entrado aún al servicio de Don Luis.

Destaquemos la melancolía típica del «Sturm und Drang», presente en el número 5.

Boccherini es considerado por muchos como el inventor del cuarteto de cuerda. Hay que pensar que cuando compone los primeros (Op. 2), Haydn y especialmente Mozart se hallan en estado casi embrionario en lo que a tal forma musical se refiere.

Desde el principio, el tipo de cuarteto boccheriniano se presenta en forma casi perfeccionada, de modo que no debe extrañar la poca evolución que puede apreciarse en ellos.
La escritura a cuatro voces está ya perfectamente desarrollada, al igual que el tratamiento específico de la forma.

Desde el principio, Boccherini, como ha quedado dicho al hablar de su vida, trata por igual a los cuatro instrumentos, lo cual nunca antes había sucedido.

Gracia y elegancia, a menudo teñidas de una cierta melancolía, se conjugan con una armonía en la que son constantes las alternancias entre modo mayor y modo menor (recurso éste que tanto utilizaría luego Mozart).

En cuanto a la forma, parece que Boccherini se sirve de los modelos italianos y franceses, si bien los transforma mediante inserciones, repeticiones y contrastes.

De los noventa y un cuartetos que nos ha dejado, hoy escucharemos el Op. 39, nº 1, fechado en junio de 1778, y el Op.33, nº 5, que data de julio de 1795.

Son, pues, obras ya algo tardías, compuestas en Madrid a su regreso de Arenas tras el fallecimiento de Don Luis y encontrándose al servicio de los condes-duques de Osuna Benavente. Y ejemplifican a la perfección todo lo dicho sobre el cuarteto boccheriniano.

      1. Luigi Boccherini (1743-1805)
      1. Cuarteto en Do mayor Op. 52 nº 7 (op. 39 nº 1), G 232
      2. Trío en Sol menor, Op. 6, nº 5 (Op. 9, nº 5), G. 93
      3. Trío en Mi bemor mayor, Op. 6, nº 2 (Op. 9, nº 2), G. 90
      4. Cuarteto en Sol menor Op. 32 nº 5 (Op. 33 nº 5), G 205