(IV) Ciclos de Miércoles Boccherini, música de cámara

(IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Cuarteto de Cuerda Martín i Soler . Milan Kovarik y Vladimir Mirchev, violín. Luis Llácer, viola. María Nakeva Mircheva, violonchelo
María Esther Guzmán, guitarra

CUARTO CONCIERTO___________________________________________________

Quintetos con guitarra

En una carta que Boccherini escribe al editor Pleyel el 27 de diciembre de 1798, habla de sus nuevos quintetos con guitarra. Probablemente se trata de los quintetos que Boccherini había dedicado a su patrón Benavente, aficionado a la guitarra.

Los quintetos no son sino transcripciones de otras obras más antiguas. Ello explica que Boccherini no los recogiera en el catálogo de sus obras.

Ya en 1714 Santiago de Murcia había dado a conocer en Madrid un manual de guitarra, instrumento extraordinariamente popular en la España de la época.

Los tres primeros son transcripciones de los quintetos con fortepiano Op. 57, números 2, 4 y 5.

En el quinteto nº 2, el primer movimiento, de ondulaciones libres, viene seguido por un adagio que conduce sin transición a un allegretto en semicorcheas de gran simpleza. El último movimiento, subtitulado «Polaca», es un minueto lleno de síncopas que oscila entre el modo mayor y el menor.

En los movimientos extremos del quinteto nº 3 hallamos la expresión «flautato» en muchos momentos. Ello se logra tocando con el arco cerca del traste, con lo que desaparecen los armónicos y el sonido recuerda al de la flauta. Asimismo son frecuentes las indicaciones de «dolce» y «dolcissimo».

Los dos primeros movimientos del quinteto nº 4 proceden de un quinteto para cuerda compuesto en 1771, y el Grave y el Fandango se basan en otro quinteto de 1788. Un sentimiento de placidez bucólica inspira la Pastoral, con el tema arropado por las terceras de los violines en sordina. He aquí uno de los numerosos casos en que Boccherini utiliza el registro más agudo del violonchelo: el «Allegro maestoso», de nobleza y galantería. El Fandango es quizás el movimiento más conocido del quinteto, y una clara muestra del españolismo de Boccherini al adoptar una danza tan típicamente hispana. Casanova cuenta cómo en un baile público celebrado en 1768, tras una velada dedicada absolutamente a danzas francesas, se bailó «salvajemente» a medianoche un fandango.

Los modelos para la transcripción del quinteto nº 5 se hallan en dos cuartetos de cuerda y un quinteto con piano de los años noventa. Sus movimientos están muy relacionados entre sí. El tema del «Andantino pausato», en 2/4, se presenta modificado en el último movimiento con ocho variaciones. Y el «Allegro giusto» reaparece al final de la obra.

Lo más destacable del quinteto nº 6 es su «Tempo di minuetto», en el que, tras un comienzo de ritmo liviano, constantes repeticiones de motivos, especialmente en el trío, producen efectos de sonoridades curiosamente estáticas. En este tiempo, lo mismo que en el «Allegretto» final, podemos quizá hallar también reminiscencias españolas.

En 1799 Boccherini adaptó para guitarra y cuarteto de cuerda otras composiciones anteriores, habiéndose conservado únicamente dos quintetos.

      1. Luigi Boccherini (1743-1805)
      1. Quinteto en Mi mayor, nº 2, G. 446
      2. Quinteto en Sol mayor, nº 6, G. 450
      3. Quinteto en Re mayor, nº 4, G. 448