(IV) Conciertos del Sábado Música para tecla, arpa y vihuela

(IV)

  1. Este acto tuvo lugar el
Nuria Llopis Areny, arpa

El arpa tuvo en España un intenso cultivo desde finales de la Edad Media hasta bien avanzado el siglo XVIII, y no solo como instrumento solista, sino como acompañante y -ya en el Barroco- como realizador del bajo continuo.

Tuvo además una cifra propia (un sistema de notación distinto al de la vihuela y al de la tecla) y si en el siglo XVI compartió el repertorio con vihuelistas y tañedores de tecla, a lo largo del XVII comenzó a obtener una literatura propia que hemos acogido también en este concierto.

El arpa renacentista y barroca no era el instrumento moderno de pedales que permiten alterar el sonido de cada cuerda. Había arpas diatónicas, de 25 ó 27 cuerdas en un solo orden o juego, y arpas cromáticas de dos órdenes o juegos, el diatónico (27 ó 29 cuerdas) y el cromático (15 ó 18 cuerdas), tañido cada uno con una mano del intérprete. El arpa de dos órdenes no debió ser muy común hasta finales del XVI, pero en las arpas diatónicas hubo tañedores que consiguieron efectos cromáticos, como el célebre Ludovico cuyo estilo imita o "contrahace" una de las fantasía vihuelísticas del canónigo sevillano Alonso Mudarra, quien ya incluye en su libro de 1546 algún tiento especificando que es para "arpa u órgano".

El recital, antes de estas dos piezas de Mudarra, comienza con obras de Cabezón y Fernández Palero publicadas por Venegas en 1557, la mayor parte de las cuales ya hemos escuchado al clave en el primer concierto y volveremos a escuchar al órgano en el último.

Luego abandona el mundo renacentista y ofrece una pequeña antología de obras barrocas.

Lucas Ruiz de Ribayaz estuvo al servicio de los marqueses de Villafranca, tanto en el Bierzo como en Madrid, donde publicó en 1677 su Luz y norte para caminar por las cifras de la guitarra española y arpa, en donde presenta una muy completa selección de danzas de la época.

Diego Fernández de Huete, arpista de la catedral de Toledo, publicó en el Madrid de 1792/1794 su Compendio numeroso de cifras armónicas, en el que da información sobre el arpa e incluye también danzas españolas, europeas e incluso americanas.

Antonio Martín y Coll fue organista de San Diego en Alcalá de Henares y, además de varios libros teóricos, recopiló en varias antologías mucha música para tecla. Aquí se han escogido obras de uno de ellos, titulado Flores de música.

Apenas sabemos nada de Bernardo de Zala, algunas de cuyas danzas, organizadas en forma de suite, ha publicado Antonio Baciero. Y de un manuscrito de Jaca, de fines del XVII o comienzos del XVIII, hemos tomado en transcripción de M.S. Kastner un par de danzas que transcriben músicas de Corelli.

      1. Antonio de Cabezón (1510-1566)
      1. Romance "Para quien crié yo cabellos" (Venegas)
      2. Romance "Mira Nero de Tarpeya" (Venegas)
      1. Francisco Fernández Palero (1597)
      1. Romance "Paseábase el rey moro" (Venegas)
      1. Antonio de Cabezón
      1. Pavana con su glosa ("Libro de Cifra Nueva" (Alcalá de Henares, 1557) de Luis Venegas de Henestrosa)
      1. Alonso Mudarra (1510-1580)
      1. Tiento IX para harpa u órgano
      2. Tres libros de música en cifra para vihuela: Fantasía X que contrahaze la harpa en la manera de Ludovico
      1. Lucas Ruiz de Ribayaz (1626-1677)
      1. Pabanas
      2. Hachas
      1. Diego Fernández de Huete (1650-1713)
      1. Canción Ytaliana
      1. Antonio Martín y Coll (1680-1734)
      1. Zarabanda
      2. Corrent
      3. Minuet
      1. Lucas Ruiz de Ribayaz
      1. Españoletas, de Luz y Norte
      2. Xácaras
      1. Diego Fernández de Huete
      1. Gallardas
      2. Canción alemana
      3. Zarambeque
      1. Bernardo de Zala y Galdiano (1675)
      1. Suite Segunda (arreglo de A. Baciero)
      1. Arcangelo Corelli (1653-1713)
      1. Tocata para el Harpa, de Manuscrito de Jaca (s. XVII-XVIII) (arreglo de M.S. Kastner)