(I) Conciertos del Sábado Canciones de amor

(I)

  1. Este acto tuvo lugar el
Rafael Benatar, laúd renacentista. Luis Vincent, contratenor

La relación amorosa es sin duda el asunto que predomina en la música profana europea desde que los trovadores provenzales del siglo XII reinventaron el "amor cortés".

Dos variantes fundamentales afloran desde el principio: la canción de amigo (dicha por la enamorada) y la de amiga o "de amor" (cantada por el amante). Los poetas hicieron uso de todos los recursos imaginables para abordar el tema amoroso. La descripción del objeto amado, en primer lugar: Ojos (flechas, sonrisa, lágrimas), párpados (ensueño, provocación), mejillas (rubor, más lágrimas), labios y boca (besos), pecho (corazón, suspiros), brazos (abrazos) y, por supuesto, cabellos, voz y otros pormenores que no es necesario especificar. De todo ello encontramos ejemplos en este breve ciclo, así como de los recursos que les proporciona la naturaleza: Las cuatro estaciones, cada una simbolizando estados anímicos, flores y árboles (mirtos, lilos, rosas, muguet, almendros..), pájaros (tórtola, alondra, mirlo, ruiseñor) y otros animales (mariposas, ciervos...), así como los cuatro elementos (tierra, agua, fuego, aire) y la noche (las sombras, la luna), el día (la luz, el sol), amanecer y atardeceres.

Y también encontraremos todos los estados de ánimo posibles: dolor-alegría, esperanza-desesperación, soledad-reencuentro, miedo, fidelidad, constancia, evocación, memoria, desolación... y paz, orgullo, picardía, ironía, pasión. Muerte y vida, ángel y demonio, aldea y corte, la invitación a cortar las rosas de la vida (carpe diem), y la melancolía del bien perdido. Prototipos masculinos, casi siempre anónimos, y femeninos (Amarilis, Corina, Belisa, Claudine, Margarita, Silvia, Hortensia...) que simbolizan las mil variantes del juego amoroso, están presentes en los tres recitales del ciclo.

Comenzamos con una pequeña monografía de la canción inglesa de la época isabelina, que hemos confiado a un contratenor con el preceptivo acompañamiento del laúd. La voz elegida quiere subrayar el carácter manierista de muchas de estas bellísimas canciones, a medio camino de los recursos empleados en el Renacimiento y atisbando ya algunas de las soluciones del Barroco. Son las canciones que oían los contemporáneos de Shakespeare, en cuyo teatro sonaron algunas idénticas o muy parecidas.

      1. John Dowland (1563-1626)
      1. Come away, come sweet love
      2. Sorrow, stay
      3. Flow my tears
      4. Come again: sweet love doth now invite
      1. Thomas Campion (1567-1620)
      1. I care not fot these ladies
      2. Blame not my cheeks
      3. When to her lute Corrina sings
      4. It fell on a summer's day
      1. Thomas Morley (1557-1602)
      1. I saw my lady weeping
      2. Absence, hear thou my protestation
      1. John Dowland
      1. Mrs. Vaux's Jig (laúd solo)
      2. A Dream (laúd solo)
      3. If my complaints
      4. Dear, if you change
      5. Shall I sue
      6. Fine knacks for ladies