(II) Ciclos de Miércoles I Ciclo de música española del siglo XX

(II)

  1. Este acto tuvo lugar el
Diabolus In Musica
Anna Ricci, mezzosoprano

NOTAS AL PROGRAMA

Por Joan Guinjoan

Presentar un concierto de música contemporánea con la pretensión de aportar un rayo de luz a la problemática que la envuelve es, prácticamente, imposible. Efectivamente, la producción de nuestro tiempo ha sido comentada y analizada de forma exhaustiva por los más grandes especialistas en la materia; no obstante, existe aún una razón más profunda para corroborar lo expuesto: finalizada la etapa serial, y con la práctica de las formas abiertas, se perdieron los últimos puntos de conexión con los moldes establecidos y derivados de la tradición, empezando a la vez una compleja y fascinante aventura, de la que afortunadamente España ha sido un vivo testimonio. A partir de entonces, múltiples iniciativas individuales provocaron una cantidad tal de tendencias, dificilmente asimilables en un tiempo «récord». Este proceso dio como resultado la anulación del vocablo «escuela», afectando incluso al concepto de «compositor».
Cuando en su momento Hermann Scherchen afirmaba «la gran tragedia, a la vez que la dignidad del artista contemporáneo, radica en que carece de convenciones que le ayuden» , el famoso director tocaba un punto clave de la problemática del arte actual, donde cada producción parte de la nada. No obstante -ya pesar del afán de destrucción de lo pasado que imperó a lo largo de este período- algo ha perdurado de antaño: nos referimos a la comunicación entre compositor y público ya que, desde el momento en que aquél escribe una obra destinada a un auditorio, es evidente que el músico creador necesita el estímulo de hacerse comprender por este público.
Pasados estos períodos confusos de gestación, que por otra parte han sido vitales para nuestro proceso evolutivo, hoy en día quizá podamos exponer y juzgar con mayor serenidad la producción inscrita a partir de la segunda mitad de nuestro siglo. En este aspecto, este concierto pretende presentar una amplia panorámica de algunas tendencias, vistas a través del prisma estético de cada uno de los seis compositores programados, según sus respectivas edades, partiendo de la generación que precedió a la de151, hasta llegar a la más joven promoción.


MARIA ESCRIBANO

Sin seso
Nació en Madrid en 1954 y cursó estudios de composición con Cristóbal Halffter y con Carmelo A. Bernaola. A pesar de su juventud, María Escribano cuenta ya con una interesante producción, y el resultado auditivo de sus obras acusa más bien un cierto sentido «naif» que preocupaciones de orden formal y constructivista. Entre sus composiciones destacamos: «Homenaje secreto», «Concierto para Imma» y «Canciones a Lorca», esta última inscrita en la tendencia del teatro musical. Interesada muy particularmente por esta vertiente, María Escribano reside actualmente en Francia donde realiza estudios con Roy Hart, becada por la Fundación Juan March.
Su obra «Sin seso» que figura en el programa, fue estrenada el pasado mes de agosto en Montepulciano (Italia), y con respecto a la idea que rige la partitura, la propia autora afirma: «Folía significa locura, y yo quiero vivir mi locura conscientemente porque es quizá ella quien me hace escribir música. Folía es también el nombre de una fiesta popular española con danzas, músicos, colores... y el espíritu de Dionisos se movía en cada paso de danza, en cada golpe de tambor..., mi folía busca esta atmósfera como lenguaje.»


RAMON BARCE

Desierto sibilino

Dentro del proceso renovador de la música española a partir de la segunda mitad de nuestro siglo, la figura de Ramón Barce adquiere especial significación en su doble cualidad de compositor y teórico. Nacido en 1928 en Madrid, alternó los estudios musicales en el Conservatorio con los de la Universidad, obteniendo el título de doctor en Filosofía en 1956. Gran impulsor de las tendencias más avanza- das del momento, fundó en 1958, con un grupo de compositores jóvenes, el grupo ZAJ y desde 1967 di- rige los conciertos Sonda y la revista del mismo nombre, dedicada exclusivamente a la música contemporánea. Con una extraordinaria cantidad de conferencias y publicaciones en periódicos y revistas españolas y extranjeras por delante, Ramón Barce se nos presenta como un analista de excepción de la problemática musical del siglo XX, escribiendo además medio centenar de ensayos sobre estética, técnica y sociología de la música y cooperando en publicaciones de verdadera trascendencia como «Happening», de Voster-Becker; «El teatro y el cine», de Fedor Stepun; «El estilo y la idea» y el «Tratado de armonía», de Schónberg, entre otras. Posee el Premio Nacional de Música (1973) y es uno de los fundadores, en 1976, de la Asociación Española de Compositores Sinfónicos. Sus obras vienen siempre marcadas por un constante afán de investigación, y entre su extensa producción nos limitaremos a señalar algunas de las obras que siempre aportan soluciones coherentes a determinadas tendencias, tales como: «Objetos sonoros», «Canadá trío», «Concierto de Lizara», «Música fúnebre» y « Sinfonía I» .
Creador de un nuevo sistema armónico que utiliza en todas sus composiciones a partir de 1965, el nivel utilizado en «Desierto sibilino» es La bemol IV, es decir, una escala de La bemol, sin dominante, subdominante, sensible inferior y sensible superior. Dedicada a Anna Ricci y compuesto en pocas horas (entre el 11 y 12 de febrero de 1978), «Desierto sibilino» incluye un texto de «La montaña mágica», de Thomas Mann, y al igual que el resto de sus obras los elementos extramusicales son mínimos (apenas una primera sugerencia del texto); una vez planteadas las primeras estructuras melódicas, éstas se desarrollan por sí mismas de manera autónoma. El uso de los instrumentos depende exclusivamente de razones de contraste contrapuntístico, sin ninguna intención colorista, y la voz de soprano asume un papel solista, donde el texto, sin valores narrativos, es tan sólo un soliloquio. Sin embargo, es evidente que las sugerencias del texto han provocado ciertas formas sonoras. Efectivamente, hay pasajes en los que el autor se ha dejado arrastrar por la evocación descriptiva.


JOSE EVANGELISTA

Immobilis in mobili

  A raíz de la celebración, en 1974, del Primer Concurso de Composición de Música de Cámara de la Confederación de las Cajas de Ahorro, escuchamos por vez primera «Guise de fête», del compositor valenciano José Evangelista. Esta obra, que obtuvo el máximo galardón del certamen, puso en evidencia a un músico serio, totalmente dueño de su oficio y con una personalidad y lenguaje plenamente definidos. Este compositor nació en 1943 y de su currículum destacamos los estudios de armonía, composición y orquestación con Vicente Asensio, alternados con los de licenciatura de Ciencias Físicas. Posteriormente se dedicó a Trabajos de Análisis de Sistemas y Programación con ordenadores en Ginebra y Ottawa. Fue en 1971 que ingresó en la Universidad de Montreal, en cuya Facultad de Música estudió composición con André Prevost, dedicándose desde entonces a la enseñanza de la composición y análisis musical en esta misma facultad.
Escrita en 1977 y estrenada el mismo año en el Festival Internacional de Música de Barcelona por el Grup Instrumental Catalá, «Immobilis in mobili» describe una auténtica policromía. Teóricamente es una obra cerrada en la que está indicado el más mínimo detalle, pero en la práctica la flexibilización del discurso hace perder la noción de música compaseada. Aparte ciertas zonas de reposo en la sección central, la obra discurre con carácter de «perpetuo mobile», y si las líneas de los diseños son, en su esencia, estáticas, éstas se animan con una variedad constante mediante la contracción, ampliación y superposición de las mismas, formando una especie de bandas sonoras luminosas, transparentes y fluidas, a través de un cuadro de dinámicas que siempre fluctúa entre un casi imperceptible «pianissimo» y un «mezzo forte». La forma de preparar los pianos concebida por el compositor, tan sólo altera el timbre y ello contribuye a dar realce a esta gama de múltiple colorido ambiental.
  
MANUEL VALLS

Els preceptes
Nació en Badalona en 1920. De formación universitaria (es licenciado en Derecho) efectuó sus estudios en el Conservatorio de Música del Liceo de Barcelona y posteriormente con el P. Donóstia.
Manuel Valls es uno de los compositores que más se ha preocupado por la función y vigencia de la música contemporánea. Ha sido invitado por la BBC de Londres, la RTF de París, Radio Berna y diversos grupos de Madrid («Alea», «Cantar y Tañer») a pronunciar conferencias sobre temas relacionados con la actualidad musical, y en 1971 la ORTF le confió la dirección de los programas sobre música española en la serie cultural «La Rose de Vents». Como escritor y crítico ha realizado una labor muy fecunda que ha quedado plasmada con innumerables artículos en revistas y periódicos, sobre todo en la publicación de una docena de libros (ocho en catalán). De estética independiente, su obra de compositor es extensa, heterogénea y comporta la mayoría de géneros musicales; en el último estudio de su producción destacan: «Doce canciones sefardíes» (1963), «Concierto para guitarra y orquesta» (1965), «Les veus del carrer», sobre el texto de S. Espriu (1966), la ópera de «cabaret» «CAL 33-33 ó el Bon samaritá» y «se- renata militar» (1972). Entre sus obras más recientes se inscribe una anticantata titulada «D'una vella e incerclada terra», así como música para la escena y cinematográfica.
«El preceptes» figura también entre las obras más significativas de Manuel Valls, y fue estrenada en 1967 en el Festival Internacional de Música en Barcelona. En realidad, se trata de la realización de un antiguo proyecto de utilizar diversos textos legales como tema de una obra musical cantada (una disposición civil, otra de derecho penal, otra de carácter administrativo...). La sugestiva redacción de los textos catalanes y el trasnochado contenido del artículo inserto del Código Civil incitaron al compositor a dar forma a esta breve obra, escrita en un contrapunto libre, en la que la parte instrumental subraya el valor de las palabras de cada «precepte». Los títulos que encabezan cada uno de los tres movimientos que comporta, determinan su propio y respectivo carácter: «De la nau que navega en terra de serrahïns» (Consolat de Mar); «De los transportes por agua y tierra, tanto de personas como de cosas» (Código Civil); «Dissolt lo matrimoni quin dret pertany a la vidua» (I. Usatge Vidua).
A través de una base instrumental preferentemente rítmica, el agudo sentido irónico y la variedad de sutilezas en la dicción del discurso vocal describen con la mayor claridad artística cada «precepte», creando en su conjunto una música de expresión directa y llena de frescor .


LUIS GASSER

Sexteto
Nacido en Barcelona en 1951, Luis Gásser realizó su formación escolástica en el Conservatorio Superior Municipal de Música, y su sólida formación fue ampliada mediante la obtención de varias becas que le permitieron estudiar distintas especialidades musicales: guitarra, composición, música contemporánea, pedagogía, música de cámara, paleografía y música medieval. Su actividad se desarrolla en el campo de la composición (estrenos, grabaciones y ediciones nacionales y extranjeras), la interpretación, como solista o integrante de distintas agrupaciones de cámara (conciertos por Europa y América, grabaciones radiofónicas para la televisión y discográficas) y la enseñanza (profesor de guitarra del Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona).
Si establecemos una comparación entre su obra «Hacia» que dio a conocer el grupo «Diabolus in musica» y el «Sexteto» que se estrena hoy, es evidente que el compositor ha recorrido un largo camino en un mínimo de tiempo. En esta nueva partitura, Luis Gásser se adentra hacia las formas flexibles con gran seguridad y lógica interna. He aquí su propia opinión sobre la obra: «Cuando compuse el «Sexteto», en septiembre de 1977, me atraía la idea de escribir para un grupo formado por instrumentos de timbre diferenciado a los que sometía a unas leyes que les hicieran evolucionar conjunta y continuamente del principio al fin de la obra, con la particularidad de que esas leyes se manifestaran en cada instrumento según sus características organológicas. Fijé el planteamiento formal de una manera rigurosa y en la realización del mismo intervienen las leyes de azar de modo que vengan a garantizar la coherencia entre idea y su plasmación: la partitura. Aunque juego con un material mínimo (las notas del acorde de re mayor) a lo largo de las tres partes de la obra, he pretendido elaborar una variada serie de densidades y dinámicas atendiendo a algunas características del lenguaje musical; por una parte las que se deben a la macro y microestructura de la pieza y, por otra, considerando la posible actitud del oyente ante determinado tipo de sonidos.»


JOAN GUINJOAN

El Diari (para voz solista y conjunto instrumental)

La polifacética carrera musical de Guinjoan se ha concretado últimamente en dos vertientes: la dirección y, sobre todo, la composición. Perteneciente por edad (nació en 1931) a la denominada «generación del 51», e integrado unos diez años más tarde que sus colegas a la composición por haberse dedicado anteriormente al recital de piano, el compositor se dedicó de lleno a la nueva especialidad a partir de 1965. Su catálogo actual cuenta con más de cincuenta títulos, y entre los más significativos destacan: «Diagramas», «La Rosa dels Vents», «Ab origine», «Música per a violoncel i orquestra» y «Tzakol» (género sinfónico); «5 Estudios para 2 pianos y percusión», «Magma», «Acta est fabula» y «Phobos» (de cámara), «Digraf», «Divagant» y «Jondo» (piano). «El Diari» fue escrito por encargo de «Solars Vortices» (director artístico, Jean-Pierre Dupuy) y estrenado por este grupo galo, en 1977, en el Museo de Arte Moderno de Paris, bajo la dirección de Jacques Mercier y con Esperanza Abad de solista. La primera audición en España fue grabada en Radio Nacional por José Ramón Encinar al frente de «Koan». El texto en catalán es original de Josep M. Espinas, quien a petición del autor de la música lo compuso expresamente para esta obra. La morfología se halla en función del texto dividido en siete partes y cuyo contenido ilustra en un periódico los acontecimientos de la vida cotidiana, con el agudo carácter irónico y satírico tan propios del escritor catalán. Paralelamente, la parte musical busca por encima de todo una expresión directa, según las siguientes imágenes sugeridas por el texto: 1ª Introducción- anuncio: «El Diari, El Diari...». 2ª Sugerencias de un presidente para un país modélico. 3ª Terremoto en Asia. 4ª Aviso: se ha perdido un perro. 5ª Los valores de la Bolsa. 6ª El espectáculo «Tina Dodó Show», suspendido por «enfermedad» de la vedette. 7ª Deportes: fútbol. 8ª Conferencia Internacional para el Progreso de los Pueblos. 9ª Ultima edición: cierre.
La solista tiene a su disposición toda una gama de posibilidades fonéticas que alternan con otras frases cantadas. Por otra parte, el hecho de emplear varios tipos de lenguaje en el transcurso de las secuencias flexibles, compaseadas y en la improvisación, radica en el logro de crear y transmitir toda la gama de ambientes que describe el texto.

Joan Guinjoan

Joan Guinjoan
Nacido en Riudoms (Tarragona) el 28 de noviembre de 1931.
Estudios de profesorado de Música y Piano en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona, con varios premios extraordinarios.
Perfeccionamiento de piano en l'Ecole Normale de Musique de Paris con Ch. Causeret y Jules Gentil. Entre los años 1958 y 1960, más de doscientos recitales de piano en España, Francia y Alemania.
Estudios de Composición con Cristofor Taltabull y luego con Pierre Wissmer en la Schola Cantorum de Paris. Becado por distintas entidades oficiales y privadas. Diplomas de Composición y Orquestación con Premio Extraordinario en la referida Schola.
Director de la primera versión disco gráfica española de la «Historia del soldado», de Stravinsky (Colección «Ensayo» ), y de una gran cantidad de conciertos dedicados preferentemente a la música contemporánea, celebrados en las principales entidades y festivales musicales españoles. Director al frente de la orquesta Ciudad de Barcelona del primer concierto dedicado al «Taller de Compositors Catalans» (1978). Fundador de un curso de música contemporánea organizado por Juventudes Musicales de Barcelona, y creador, con Juli Panyella, de la agrupación instrumental «Diabolus in musica».
Protagonista de múltiples conferencias de iniciación musical para escolares y público en general, dedica- das particularmente al estudio de la problemática de la música del siglo XX.
Participación en diversos seminarios organizados por la antigua Comisaría de la Música, y por el Instituto Alemán de Cultura de Barcelona. Director del Programa «Recital» de Televisión Española. Asesor musical del Instituto Municipal de Educación y miembro de la SIMC española.
Invitado a los Estados Unidos por el Departamento de Estado Norteamericano en los Cursos de verano en Darmstad, Festival de Venecia, Fundación Gulbenkian y en el Ciclo «Journées de Musique Contemporaine» en Paris, donde dirigió con gran éxito el famoso «Ensemble 2 e 2m», de Champigny.
Estreno y divulgación de su música en Europa, América y Asia. En su carrera de compositor destacan dos obras pensionadas por la Fundación Juan March (una de ellas, el ballet «Los 5 continentes», estrenada en el Gran Teatro del Liceo), un encargo de Radio Nacional para representar a España en al Premio Radiofónico de Italia 1973, otro de la Orquesta Nacional estrenado en Madrid durante el pasado curso, y dos premios de Composición «Ciutat de Barcelona» obtenidos en los años 1972 y 1978, respectivamente.
Innumerable cantidad de artículos y ensayos sobre música en «Diario de Barcelona», y en varias revistas («Bellas Artes», «Imagen y Sonido», «Música y , Arte», «Sonda», etc.), y autor de una historia de la música, publicada por Editorial Marín en su colección «Historia de las Artes».
Extraordinaria actividad compositiva durante los últimos años, y estrenos recientes de «Música per a violoncel i orquestra», interpretado en el Festival de La Rochelle bajo la dirección de Michel Tabasnik, con Lluis Claret como solista, y de «Divagant», obra-encargo de Rafael Orozco, dada a conocer por el gran pianista en Barcelona (Miércoles de Radio Nacional).
Varios estrenos previstos para el presente curso y tres nuevos encargos de Radio France, Ministerio de la Cultura y de la Comunicación (Francia), Trío de París y Musikverlag Zimmermann.

MARÍA ESCRIBANO

Sin seso
Nació en Madrid en 1954 y cursó estudios de composición con Cristóbal Halffter y con Carmelo A. Bernaola. A pesar de su juventud, María Escribano cuenta ya con una interesante producción, y el resultado auditivo de sus obras acusa más bien un cierto sentido «naif» que preocupaciones de orden formal y constructivista. Entre sus composiciones destacamos: «Homenaje secreto», «Concierto para Imma» y «Canciones a Lorca», esta última inscrita en la tendencia del teatro musical. Interesada muy particularmente por esta vertiente, María Escribano reside actualmente en Francia donde realiza estudios con Roy Hart, becada por la Fundación Juan March.
Su obra «Sin seso» que figura en el programa, fue estrenada el pasado mes de agosto en Montepulciano (Italia), y con respecto a la idea que rige la partitura, la propia autora afirma: «Folía significa locura, y yo quiero vivir mi locura conscientemente porque es quizá ella quien me hace escribir música. Folía es también el nombre de una fiesta popular española con danzas, músicos, colores... y el espíritu de Dionisos se movía en cada paso de danza, en cada golpe de tambor..., mi folía busca esta atmósfera como lenguaje.»


RAMÓN BARCE
Desierto sibilino

Dentro del proceso renovador de la música española a partir de la segunda mitad de nuestro siglo, la figura de Ramón Barce adquiere especial significación en su doble cualidad de compositor y teórico. Nacido en 1928 en Madrid, alternó los estudios musicales en el Conservatorio con los de la Universidad, obteniendo el título de doctor en Filosofía en 1956. Gran impulsor de las tendencias más avanza- das del momento, fundó en 1958, con un grupo de compositores jóvenes, el grupo ZAJ y desde 1967 di- rige los conciertos Sonda y la revista del mismo nombre, dedicada exclusivamente a la música contemporánea. Con una extraordinaria cantidad de conferencias y publicaciones en periódicos y revistas españolas y extranjeras por delante, Ramón Barce se nos presenta como un analista de excepción de la problemática musical del siglo XX, escribiendo además medio centenar de ensayos sobre estética, técnica y sociología de la música y cooperando en publicaciones de verdadera trascendencia como «Happening», de Voster-Becker; «El teatro y el cine», de Fedor Stepun; «El estilo y la idea» y el «Tratado de armonía», de Schónberg, entre otras. Posee el Premio Nacional de Música (1973) y es uno de los fundadores, en 1976, de la Asociación Española de Compositores Sinfónicos. Sus obras vienen siempre marcadas por un constante afán de investigación, y entre su extensa producción nos limitaremos a señalar algunas de las obras que siempre aportan soluciones coherentes a determinadas tendencias, tales como: «Objetos sonoros», «Canadá trío», «Concierto de Lizara», «Música fúnebre» y « Sinfonía I» .
Creador de un nuevo sistema armónico que utiliza en todas sus composiciones a partir de 1965, el nivel utilizado en «Desierto sibilino» es La bemol IV, es decir, una escala de La bemol, sin dominante, subdominante, sensible inferior y sensible superior. Dedicada a Anna Ricci y compuesto en pocas horas (entre el 11 y 12 de febrero de 1978), «Desierto sibilino» incluye un texto de «La montaña mágica», de Thomas Mann, y al igual que el resto de sus obras los elementos extramusicales son mínimos (apenas una primera sugerencia del texto); una vez planteadas las primeras estructuras melódicas, éstas se desarrollan por sí mismas de manera autónoma. El uso de los instrumentos depende exclusivamente de razones de contraste contrapuntístico, sin ninguna intención colorista, y la voz de soprano asume un papel solista, donde el texto, sin valores narrativos, es tan sólo un soliloquio. Sin embargo, es evidente que las sugerencias del texto han provocado ciertas formas sonoras. Efectivamente, hay pasajes en los que el autor se ha dejado arrastrar por la evocación descriptiva.

JOSE EVANGELISTA
Immobilis in mobili

  A raíz de la celebración, en 1974, del Primer Concurso de Composición de Música de Cámara de la Confederación de las Cajas de Ahorro, escuchamos por vez primera «Guise de fête», del compositor valenciano José Evangelista. Esta obra, que obtuvo el máximo galardón del certamen, puso en evidencia a un músico serio, totalmente dueño de su oficio y con una personalidad y lenguaje plenamente definidos. Este compositor nació en 1943 y de su currículum destacamos los estudios de armonía, composición y orquestación con Vicente Asensio, alternados con los de licenciatura de Ciencias Físicas. Posteriormente se dedicó a Trabajos de Análisis de Sistemas y Programación con ordenadores en Ginebra y Ottawa. Fue en 1971 que ingresó en la Universidad de Montreal, en cuya Facultad de Música estudió composición con André Prevost, dedicándose desde entonces a la enseñanza de la composición y análisis musical en esta misma facultad.
Escrita en 1977 y estrenada el mismo año en el Festival Internacional de Música de Barcelona por el Grup Instrumental Catalá, «Immobilis in mobili» describe una auténtica policromía. Teóricamente es una obra cerrada en la que está indicado el más mínimo detalle, pero en la práctica la flexibilización del discurso hace perder la noción de música compaseada. Aparte ciertas zonas de reposo en la sección central, la obra discurre con carácter de «perpetuo mobile», y si las líneas de los diseños son, en su esencia, estáticas, éstas se animan con una variedad constante mediante la contracción, ampliación y superposición de las mismas, formando una especie de bandas sonoras luminosas, transparentes y fluidas, a través de un cuadro de dinámicas que siempre fluctúa entre un casi imperceptible «pianissimo» y un «mezzo forte». La forma de preparar los pianos concebida por el compositor, tan sólo altera el timbre y ello contribuye a dar realce a esta gama de múltiple colorido ambiental.


MANUEL VALLS
  Els preceptes
Nació en Badalona en 1920. De formación universitaria (es licenciado en Derecho) efectuó sus estudios en el Conservatorio de Música del Liceo de Barcelona y posteriormente con el P. Donóstia.
Manuel Valls es uno de los compositores que más se ha preocupado por la función y vigencia de la música contemporánea. Ha sido invitado por la BBC de Londres, la RTF de París, Radio Berna y diversos grupos de Madrid («Alea», «Cantar y Tañer») a pronunciar conferencias sobre temas relacionados con la actualidad musical, y en 1971 la ORTF le confió la dirección de los programas sobre música española en la serie cultural «La Rose de Vents». Como escritor y crítico ha realizado una labor muy fecunda que ha quedado plasmada con innumerables artículos en revistas y periódicos, sobre todo en la publicación de una docena de libros (ocho en catalán). De estética independiente, su obra de compositor es extensa, heterogénea y comporta la mayoría de géneros musicales; en el último estudio de su producción destacan: «Doce canciones sefardíes» (1963), «Concierto para guitarra y orquesta» (1965), «Les veus del carrer», sobre el texto de S. Espriu (1966), la ópera de «cabaret» «CAL 33-33 ó el Bon samaritá» y «se- renata militar» (1972). Entre sus obras más recientes se inscribe una anticantata titulada «D'una vella e incerclada terra», así como música para la escena y cinematográfica.
«El preceptes» figura también entre las obras más significativas de Manuel Valls, y fue estrenada en 1967 en el Festival Internacional de Música en Barcelona. En realidad, se trata de la realización de un antiguo proyecto de utilizar diversos textos legales como tema de una obra musical cantada (una disposición civil, otra de derecho penal, otra de carácter administrativo...). La sugestiva redacción de los textos catalanes y el trasnochado contenido del artículo inserto del Código Civil incitaron al compositor a dar forma a esta breve obra, escrita en un contrapunto libre, en la que la parte instrumental subraya el valor de las palabras de cada «precepte». Los títulos que encabezan cada uno de los tres movimientos que comporta, determinan su propio y respectivo carácter: «De la nau que navega en terra de serrahïns» (Consolat de Mar); «De los transportes por agua y tierra, tanto de personas como de cosas» (Código Civil); «Dissolt lo matrimoni quin dret pertany a la vidua» (I. Usatge Vidua).
A través de una base instrumental preferentemente rítmica, el agudo sentido irónico y la variedad de sutilezas en la dicción del discurso vocal describen con la mayor claridad artística cada «precepte», creando en su conjunto una música de expresión directa y llena de frescor .


LUIS GASSER

Sexteto
Nacido en Barcelona en 1951, Luis Gásser realizó su formación escolástica en el Conservatorio Superior Municipal de Música, y su sólida formación fue ampliada mediante la obtención de varias becas que le permitieron estudiar distintas especialidades musicales: guitarra, composición, música contemporánea, pedagogía, música de cámara, paleografía y música medieval. Su actividad se desarrolla en el campo de la composición (estrenos, grabaciones y ediciones nacionales y extranjeras), la interpretación, como solista o integrante de distintas agrupaciones de cámara (conciertos por Europa y América, grabaciones radiofónicas para la televisión y discográficas) y la enseñanza (profesor de guitarra del Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona).
Si establecemos una comparación entre su obra «Hacia» que dio a conocer el grupo «Diabolus in musica» y el «Sexteto» que se estrena hoy, es evidente que el compositor ha recorrido un largo camino en un mínimo de tiempo. En esta nueva partitura, Luis Gásser se adentra hacia las formas flexibles con gran seguridad y lógica interna. He aquí su propia opinión sobre la obra: «Cuando compuse el «Sexteto», en septiembre de 1977, me atraía la idea de escribir para un grupo formado por instrumentos de timbre diferenciado a los que sometía a unas leyes que les hicieran evolucionar conjunta y continuamente del principio al fin de la obra, con la particularidad de que esas leyes se manifestaran en cada instrumento según sus características organológicas. Fijé el planteamiento formal de una manera rigurosa y en la realización del mismo intervienen las leyes de azar de modo que vengan a garantizar la coherencia entre idea y su plasmación: la partitura. Aunque juego con un material mínimo (las notas del acorde de re mayor) a lo largo de las tres partes de la obra, he pretendido elaborar una variada serie de densidades y dinámicas atendiendo a algunas características del lenguaje musical; por una parte las que se deben a la macro y microestructura de la pieza y, por otra, considerando la posible actitud del oyente ante determinado tipo de sonidos.»
JOAN GUINJOAN

El Diari (para voz solista y conjunto instrumental)

La polifacética carrera musical de Guinjoan se ha concretado últimamente en dos vertientes: la dirección y, sobre todo, la composición. Perteneciente por edad (nació en 1931) a la denominada «generación del 51», e integrado unos diez años más tarde que sus colegas a la composición por haberse dedicado anteriormente al recital de piano, el compositor se dedicó de lleno a la nueva especialidad a partir de 1965. Su catálogo actual cuenta con más de cincuenta títulos, y entre los más significativos destacan: «Diagramas», «La Rosa dels Vents», «Ab origine», «Música per a violoncel i orquestra» y «Tzakol» (género sinfónico); «5 Estudios para 2 pianos y percusión», «Magma», «Acta est fabula» y «Phobos» (de cámara), «Digraf», «Divagant» y «Jondo» (piano). «El Diari» fue escrito por encargo de «Solars Vortices» (director artístico, Jean-Pierre Dupuy) y estrenado por este grupo galo, en 1977, en el Museo de Arte Moderno de Paris, bajo la dirección de Jacques Mercier y con Esperanza Abad de solista. La primera audición en España fue grabada en Radio Nacional por José Ramón Encinar al frente de «Koan». El texto en catalán es original de Josep M. Espinas, quien a petición del autor de la música lo compuso expresamente para esta obra. La morfología se halla en función del texto dividido en siete partes y cuyo contenido ilustra en un periódico los acontecimientos de la vida cotidiana, con el agudo carácter irónico y satírico tan propios del escritor catalán. Paralelamente, la parte musical busca por encima de todo una expresión directa, según las siguientes imágenes sugeridas por el texto: 1ª Introducción- anuncio: «El Diari, El Diari...». 2ª Sugerencias de un presidente para un país modélico. 3ª Terremoto en Asia. 4ª Aviso: se ha perdido un perro. 5ª Los valores de la Bolsa. 6ª El espectáculo «Tina Dodó Show», suspendido por «enfermedad» de la vedette. 7ª Deportes: fútbol. 8ª Conferencia Internacional para el Progreso de los Pueblos. 9ª Ultima edición: cierre.
La solista tiene a su disposición toda una gama de posibilidades fonéticas que alternan con otras frases cantadas. Por otra parte, el hecho de emplear varios tipos de lenguaje en el transcurso de las secuencias flexibles, compaseadas y en la improvisación, radica en el logro de crear y transmitir toda la gama de ambientes que describe el texto.


      1. María Escribano (1954-2002)
      1. Sin seso
      1. Ramón Barce (1928-2008)
      1. Desierto sibilino
      1. José Evangelista (1943)
      1. Immobilis in mobili
      1. Manuel Valls-Gorina (1920-1984)
      1. Els preceptes
      1. Luis Gásser (1951)
      1. Sexteto (A la memoria de Manuel de Falla)
      1. Joan Guinjoan Gispert (1931-2019)
      1. El Diari (Josep M. Espinàs)