Los hábitos del corazón Seminarios de filosofía LOS HÁBITOS DEL CORAZÓN

Los hábitos del corazón

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Higinio Marín
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  1. Higinio MarínHiginio Marín

    Higinio Marín Pedreño (1965)) es profesor de Antropología Filosófica,  Universidad  CEU, Elche. Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra (1992). Amplió estudios en la Universidad de Oxford. Autor de La antropología aristotélica como filosofía de la Cultura (1993), De dominio público. Ensayos de teoría social y del hombre (1997) y La Invención de lo humano. La construcción sociohistórica del individuo (1997; 2ª edición, 2008). Coordinador y editor de varias obras colectivas como La sexualidad en el pensamiento contemporáneo ( 2002) y Nación y libertad (2005). Autor de numerosos capítulos en obras colectivas entre los que cabe señalar "Re-visiones del mundo", en Relativismo y convivencia (2006) y "Esperanza y parodia del mundo" en Lecturas sobre la esperanza, (2005). Ha sido profesor investigador en distintos institutos universitarios y en la actualidad es Prof. Extraordinario del Instituto de Filosofía Edith Stein en Granada y del Instituto de Derecho y ética medioambiental de Valencia. Ha sido profesor en la Universidad de Navarrra (1990-1996), en la Universidad Pública de Navarra (1996-1998) y en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (1998-2006).
    Dirigió la Cátedra de Ciencias Sociales, Morales y Políticas y ha desempeñado diversos cargos de responsabilidad en varias universidades. En la actualidad trabaja en la finalización del ensayo "Teoría de la cordura y de los hábitos del corazón" de pronta publicación, así como en una monografía sobre la antropología filosófica de J.J. Rouseau.

La expresión los "hábitos del corazón" es original de Alexis de Tocqueville en su obra La Democracia en América, donde la penetrante observación del tratadista francés describe las costumbres, afectos e inclinaciones de las poblaciones norteamericanas en correlación con factores históricos, sociales, económicos y religiosos, todos los cuales forman lo que cabría llamar los supuestos cordiales de la realidad. La exploración de las correlaciones entre, por ejemplo, los aspectos económicos o el grado de desarrollo tecnológico y la formación de los afectos humanos, no es sólo un requisito para establecer con alcance comprensivo una historia cultural de la afectividad humana, sino, sobre todo, para dar cuenta de las modificaciones, estrechamientos o expansiones de lo que entendemos por 'real y 'racional, y la síntesis (inter)subjetiva de ambas que solemos designar con expresiones como "cordura", "buen juicio" o "sentido de la realidad". El estudio de alguno de tales hábitos del corazón, expuesto en grandes tópicos de la cultura occidental, nos puede hacer reparar no sólo en que tales hábitos del corazón se configuran como los supuestos de la cordura en tanto que órgano del sentido de la realidad, sino también en que la objetividad posible en términos filosóficos no requiere tanto de la pretendida exención de supuestos como de la exhibición comprensiva de tales supuestos.