El Círculo de Jena o la filosofía romántica Aula Abierta ROMANTICISMO

El Círculo de Jena o la filosofía romántica

  1. Este acto tuvo lugar el
Javier Hernández-Pacheco

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  1. Javier Hernández-PachecoJavier Hernández-Pacheco

    Creció e hizo sus estudios de Enseñanza Media en Mérida. De 1970 a 1977 estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense, doctorándose con una tesis sobre Tomás de Aquino. De 1977 a 1981 amplió estudios de Filosofía en la Universidad de Viena, doctorándose en esa Universidad en 1982 con una tesis sobre M. Heidegger. Con  una Beca de Reinserción se incorporó a la docencia universitaria en la Universidad de Sevilla, en la que ha realizado toda su carrera académica, como profesor adjunto desde 1984, y como catedrático desde 1986. Aprovechando los generosos años sabáticos concedidos por esta universidad, ha sido Visiting Scholar en las Universidades de Columbia (1985-86), Massachusetts Institute of Technology (1991-92) y Oxford (2005-6).  Ha sido director del Grupo de Investigación “Filosofía de la Economía y Filosofía Alemana” del Plan Andaluz de Investigación,.

    Sus áreas de investigación están ligadas a la filosofía contemporánea, especialmente de orientación germánica. Destacan sus monografías sobre Nietzsche y sobre el romanticismo temprano del Círculo de Jena, así como trabajos sobre la Escuela de Frankfurt y la filosofía hermenéutica. Asímismo se ha ocupado de cuestiones de filosofía social contemporánea, con especial atención a la filosofía de la economía. También ha prestado atención a cuestiones límites entre la filosofía y el pensamiento teológico de orientación cristiana. Un curriculum extenso y la lista completa de sus publicaciones y tesis doctorales dirigidas se pueden encontrar en  http://investigacion.us.es/sisius/sis_showpub.php?idpers=1557

La idea de Romanticismo, que empezó siendo un movimiento artístico, una teoría filosófica y una actitud existencial, se ha incorporado al lenguaje ordinario con suerte diversa y en cierta forma ambigua, hasta el punto de que uno nunca sabe si es bueno a malo que le apliquen el adjetivo. Es pues un término que requiere cierta clarificación semántica. Y eso es lo que se pretende aquí, rastreando las raíces históricas de este movimiento a finales del siglo XVIII. Como se expresa Friedrich Schlegel, el Romanticismo es el resultado en la emergente y juvenil intelectualidad alemana de fin de siglo, de la obra literaria de Goethe, de la filosofía de Kant, y más específicamente de Fichte, y de la difusión desde Francia de las ideas revolucionarias. De este modo, nada hay más alejado de este ideal que la imagen sensiblera del que esconde en la literatura su incapacidad creativa y la falta de voluntad para transformar la circunstancia histórica. Y tampoco tiene que ver el Romanticismo con lo que Goethe denominó “al alma bella”, o con lo que Marx denuncia en su crítica de los socialismos utópicos. La poesía no es un refugio, sino más bien la esencia misma de una realidad que busca su plenitud y que mientras ésta no es llega es sólo fragmento de sí misma. Y es responsabilidad del artista, no sólo dar voz a esa tendencia, sino colaborar prácticamente en la tarea en que el mundo propiamente consiste. El arte es así recreación del mundo más allá de sus límites fácticos, hasta hacer de las cosas lo que todo quiere ser: no sólo un mundo mejor, sino reflejo verdadero de lo fantástico. Eso ciertamente, se llama también Idealismo.