Espronceda o el romanticismo en España Aula Abierta ROMANTICISMO

Espronceda o el romanticismo en España

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Leonardo Romero Tobar

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  1. Leonardo Romero TobarLeonardo Romero TobarNació en Burgos en  1941. Estudia Filosofía y Letras en las Universidades de Valladolid y Complutense de Madrid, donde se doctora en Filología Románica. Catedrático de Historia de la Literatura en la Universidad de Zaragoza. Destacado investigador del Romanticismo y la novela española del siglo XIX, entre sus numerosas publicaciones podemos señalar La novela popular española del siglo XIX (1800-1870) (1974), Panorama crítico del romanticismo español (1994) o El camino hacia el 98 (1998). Gran especialista en la obra de Valera, actualmente coordina la edición de su magna Correspondencia en ocho volúmenes (2002).

José de  Espronceda nace en 1808, un momento clave para la  España moderna y  un año en cuyas cercanías  vienen al mundo figuras tan significativas del Romanticismo español como Cecilia Böhl (1796), Trueba y Cossío (1799),  Mesonero Romanos (1803),  Hatzenbusch (1806), Larra y Donoso Cortés (1809). Durante esos años se habían publicado algunas de las obras que marcan el perfil neto del Romanticismo europeo: Hyperion (1797),  la revista Das Athenäum (1798-1800), Lyrical Ballads  (1798), Le Génie du Christianisme  (1802), Reden an die deutsche Nation (1807-1808)... Las peculiaridades del Romanticismo hispano tienen en esa circunstancia un rasgo caracterizador, aunque no sea el único, y es su retraso cronológico respecto al de otras Literaturas europeas. Espronceda y Larra, con su precocidad, quemaron etapas para adelantar manifestaciones románticas innovadoras. El primero comprometiéndose, casi adolescente, en la actividad política radical; el segundo, buscando su campo literario también a una edad tempranísima. El exilio de Espronceda en Londres y París (1827 –1833) le puso en relación directa con la vivísima cultura de la Europa contemporánea. Acción pública y pasión personal, pues, serán las dos vías que marquen el curso de su existencia posterior, hasta su inesperada muerte en 1842.

La voluntad de intervención pública y la sensibilidad hacia las injusticias de la sociedad resuenan en muchos textos suyos en prosa o en verso y la pulsión ardorosa de su experiencia erótica reescribe temas y motivos de tradiciones literarias antiguas y  nuevas. Estos armónicos resuenen con insistencia en su obra literaria.  Pero no se cierra con en estos aspectos la capacidad conmovedora  de su expresión lírica, pues Espronceda es, sobre todo, poeta. Un intenso sentido del ritmo y de la eufonía sumados a  una refrescante capacidad para troquelar imágenes brillantes traspasan su estilo en una visión del mundo de absoluta modernidad que lo emparejan con los más innovadores poetas del Romanticismo. El desdoblamiento del yo lírico en la figura del poeta y su receptor y la textura irónica a la hora de organizar su discurso poemático son dos sugestivos componentes de una escritura que nos devuelven a un lírico de plena actualidad.