"Wozzeck": el soldado suicida Aula Abierta Siete óperas y un reto

"Wozzeck": el soldado suicida

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Luis Gago

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  1. Luis GagoLuis Gago

    Nacido en Madrid, se formó en la Universidad Complutense de Madrid y en el Conservatorio de Madrid. Ha sido subdirector y jefe de programas de Radio 2 (RNE), miembro del Grupo de Expertos de Música Seria de la Unión Europea de Radiodifusión, coordinador de la Orquesta Sinfónica de RTVE, editor del Teatro Real, director de la colección de música de Alianza Editorial y crítico musical de El País. Ha realizado programas de radio para la BBC y es autor de numerosos artículos, monografías y notas al prorama, del libro Bach (1995) y de la versión española del Diccionario Harvard de Música (1997/2009), ambos publicados por Alianza Editorial. Ha traducido también La música y sus instrumentos, de Robert Donington; El códice musical de Las Huelgas, de Nicolas Bell; El Códice 25 de la Catedral de Toledo, de Michael Noone; Música y músicos en la corte de Fernando el Católico, de Tess Knighton; La interpretación histórica de la música, de Colin Lawson y Robin Stowell; El piano. Notas y vivencias y Música y sentimiento, de Charles Rosen; Bach, una herencia obligatoria, de Paul Hindemith; De Madonna al canto gregoriano, de Nicholas Cook; Apuntes biográficos de Joseph Haydn, de Georg August Griesinger; El ruido eterno y Escucha esto, de Alex Ross, y los libretos de un gran número de óperas y oratorios, de Monteverdi a John Adams. Colabora habitualmente con la Royal Opera House, Covent Garden, de Londres y ha editado, para el Archivo Manuel de Falla de Granada, el libro Falla-Chopin. La música más pura. Ha dado clases en la Academia de Estudios Orquestales de la Fundación Barenboim-Said de Sevilla. Es editor de la Revista de Libros y director artístico del Liceo de Cámara, ambos de la Fundación Caja Madrid.

La ópera, nacida en un tiempo y un ámbito sociológico y cultural muy concretos, hubo de encontrar el modo de adaptarse a épocas y públicos en cambio permanente. Tras recorrer un largo camino de metamorfosis durante trescientos años, se asomó por fin al siglo XX con Pelléas et Mélisande (1902) de Claude Debussy: una propuesta única y, por tanto, inimitable. Pero no sería hasta 1925 cuando el género logró adquirir plena carta de naturaleza con Wozzeck de Alban Berg, la ópera que inaugura la modernidad. Basada en un drama desnudo y sombrío de Georg Büchner, Wozzeck postula una nueva forma de entender la ópera, desligada por fin de servidumbres tonales, pero a la vez profundamente deudora de las formas clásicas (instrumentales, que no vocales). Su protagonista es un desclasado, un antihéroe, un don nadie, y lo que en ella se cuenta apenas difiere de otras historias mil veces contadas de celos, desesperación y muerte. Pero la prosa descarnada y penetrante de Büchner y la música cercana y visionaria de Berg obran el milagro de convertir la trama, basada originalmente en un hecho real, en una profunda metáfora sobre la condición humana.