Carmen Iglesias Autobiografía intelectual

Carmen Iglesias

  1. Este acto tuvo lugar el
Carmen Iglesias y Manuel Ventero
Carmen Iglesias, dirección
Carmen Iglesias, catedrática de Historia de las Ideas en la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, académica de número de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española, y Premio Nacional de Historia de España en 2000, presenta su autobiografía intelectual en diálogo con el profesor y periodista Manuel Ventero. La historiadora, especialista en el siglo XVIII europeo, hará un recorrido por su carrera investigadora, en la que ha publicado libros sobre Rousseau, Montesquieu, Comte, el germen de los sentimientos nacionalistas o la Ilustración norteamericana.

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  1. Carmen IglesiasCarmen Iglesias

    Directora de la Real Academia de la Historia y académica de número de la Real Academia Española, antes fue vocal de la Junta de Gobierno. Es catedrática de Historia de las Ideas Morales y Políticas de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, antes fue catedrática de Historia de las Ideas y Formas Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. Fue tutora de la infanta Dª Cristina de Borbón en la Universidad Complutense de Madrid (1984-1990) y profesora de Historia y Ciencias Sociales del Rey Felipe VI (1988-2005).

    Ha sido directora del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, consejera nata del Consejo de Estado (1996-2004) y presidenta del Grupo Unidad Editorial desde 2007 a 2011. Es miembro del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional, del patronato de la Fundación Duques de Soria, del Patronato del Museo Nacional del Prado y de la Academia Europea de Yuste (Sillón Montesquieu), entre otras instituciones.

    Ha recibido numerosas distinciones como el Premio Internacional de la Académie Montesquieu (1985, por El pensamiento de Montesquieu), la Orden de las Palmas Académicas (1992), la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (1995), la Cruz de Plata de la Orden del Mérito Civil (1995), el Premio Valores Humanos del Grupo Correo de Comunicación (1996), el Premio Lafuente Ferrari de la Asociación de Críticos de Arte de Madrid (1999), el Premio Nacional de Historia de España (2000, por la coordinación de Símbolos de España), el Premio Alfiler de Oro Mujer siglo XXI (2001), el Premio FIES de Periodismo XII Edición (2001), el Premio a la Excelencia de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) (2005) y el Premio “Julián Marías” de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales (2006). Además, en 2014 se le concedió el título de condesa de Gisbert.

    Autora de varios libros dedicados a la Ilustración y la historia de España, entre estos se incluyen Razón, sentimiento y utopía (2006) y No siempre lo peor es cierto. Estudios de historia de España (2009) y la coordinación de Símbolos de España (2000). Ha comisariado exposiciones históricas como Carlos III y la Ilustración (1988), España fin de siglo. 1898 (1998), Ilustración y proyecto liberal. La lucha contra la pobreza (2001), El mundo que vivió Cervantes (2005-2006) y La lengua y la palabra (2013).

    Sobre Montesquieu, ha publicado El pensamiento de Montesquieu (1984, reeditado en 2005).

  2. Manuel VenteroManuel Ventero

    Periodista de profesión, Manuel Ventero es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Salamanca y Doctor en Derecho por la Universidad Rey Juan Carlos, donde ejerce como profesor de periodismo.Su carrera profesional se ha desarrollado en Radio Televisión Española. Ha sido Director de los Servicios Informativos de Radio Nacional de España y, con anterioridad, Director territorial en Andalucía. En la actualidad, dirige y presenta en la emisora pública el programa de entrevistas Siluetas. Es autor de los libros Testimonios en torno a la seguridad y la salud en el trabajo (1997) y El sonido de la Constitución. 25 años de historia (2005), y coautor de, entre otros, El periodismo audiovisual frente al terrorismo (2004) y Los comunicadores ante el terrorismo (2004). Ha sido distinguido en dos ocasiones con la Antena de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión por la dirección y presentación de los programas El sonido de la Constitución (2004) y Siluetas (2009).


Ha transcurrido prácticamente un siglo de la España de los años veinte, caracterizada, al decir de Ortega, por los fantasmas del “particularismo” y la “desintegración”, y aún más: por “la ausencia de los mejores”. El diagnóstico resultó preciso para la España de principios del siglo XX. Dejo a los lectores la compleja tarea de comparar ambos períodos de la historia y aventurarse a dibujar un catálogo, por breve que resulte, de analogías y diferencias, siempre tamizadas por el tiempo. Me atrevo, sin embargo, a adelantar que esta España, acaso hoy, todavía, “invertebrada”, precisa la atención urgente y comprometida de intelectuales de la talla de Carmen Iglesias.

“No siempre lo peor es cierto”, afirma la profesora Iglesias. Pero la frase de Calderón, que da título a uno de sus libros, no encierra poso alguno de ingenuidad, sino una confianza imperturbable en los españoles. Carmen no es una persona cándida, ni tampoco inocente. En su obra más reciente –y más valiente- advierte de los riesgos del pesimismo y de la parálisis que su ejercicio conlleva, pero cree en el hombre. Apuesta decididamente por el futuro y confía en la fuerza transformadora de la realidad que caracteriza al ser humano.

Carmen conoce como pocos la historia y avisa de las consecuencias pérfidas de las utopías, que todo lo remueven en una búsqueda egoísta y despiadada del “hombre nuevo”; y sugiere que sólo la bondad es la verdadera utopía; y nos previene porque, aún hoy, pese a la vigencia de los recuerdos, las ideologías intentan “salvar” al hombre; y evoca a Ágnes Heller, aseverando que no existe combinación más espantosa que la alianza de la utopía con la redención. Pero nos tranquiliza afirmando con Primo Levi que sólo la persona buena es la “utopía encarnada”, que -matizando- es siempre individual. De ahí el interés por las “gentes sencillas”, por los hombres y mujeres concretos.

Carmen cree decididamente en la inteligencia y en la bondad, en la “fe helleriana”: la fe de Ágnes Heller. Carmen, Académica [también] de la Historia, reconoce la dificultad de gestionar conceptos como la memoria y el olvido, la búsqueda sinuosa de un equilibrio casi imposible. Cree que “hay que recordar siempre para evitar que cosas tremendas se repitan”, pero está persuadida de que “tampoco podemos convertirnos en guardianes del resentimiento”.

Sirvan estas letras de adelanto y señal de lo que se anuncia como una conversación rica, erudita, y antes que nada, humana, entrañable y ejemplar, con Carmen Iglesias.