El legado de las Cruzadas Ciclos de conferencias Las Cruzadas

El legado de las Cruzadas

  1. Este acto tuvo lugar el
Franco Cardini

Multimedia

  1. Franco CardiniFranco CardiniFlorentino, es catedrático de Historia Medieval en el Instituto Italiano de ciencias humanas de Florencia; ha sido director de investigación en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, miembro del cuerpo docente de la Universidad de Harvard y profesor invitado en el Instituto Max Planck de Gotinga. Es consejero del Museo de Antropología de Florencia y se ha encargado durante varios años de la enseñanza de Antropología histórica en la Universidad de Florencia. También ha enseñado en varias universidades europeas y estadounidenses. Ha sido consejero de Radiotelevisión Italiana y de Cinecittà. Se ocupa principalmente de historia de las cruzadas, de los peregrinajes y de las relaciones entre Europa y el Oriente musulmán. Entre sus últimos trabajos destaca Il Turco a Vienna [El turco en Viena] (edizioni laterza, 2011), un ensayo sobre el asedio turco de Viena de 1683.

Los estudios más recientes, realizados a partir del célebre resumen histórico-sociológico de Alphonse Dupront, obligan a repensar la historia de las cruzadas saliendo definitivamente del esquema inaugurado por Michaud a principios del siglo XIX y librándonos del malentendido sobre el debate entre las tesis institucionalistas (que distinguen las cruzadas mediante una numeración canónica, respaldada por una tradición historiográfica de los siglos XIV y XV y, de una forma determinista, precedida por “precruzadas” y sucedida por “poscruzadas”), las evolucionistas-continuistas (la “cruzada eterna” como enfrentamiento entre Oriente y Occidente) y las “de emergencia” al estilo de Paul Alphandéry (la cruzada que salía “armada hasta los dientes, como Atenea de la cabeza de Zeus”, de la reforma eclesiástica del siglo XI). 

Para reconsiderar y redefinir el fenómeno de la cruzada más allá de cada una de las “expediciones cruzadas”, es necesario, por una parte, tener en cuenta la formalización canónica pontificia del concepto de cruzada, pero, por otra, hay que abandonar la adhesión perjudicial a un esquema que toma como modelo los itinera hierosolymitana de los siglos XI-XIII y llevar a cabo una revisión exenta de la tentación de normalizaciones formales (por ejemplo, la que ha hecho que las cruzadas se consideren durante mucho tiempo “desviaciones” contra los cátaros o contra los paganos bálticos), que abarque un ámbito geopolítico euromediterráneo más amplio que aquel al que nos ha acostumbrado la historiografía, y que tenga en cuenta la longue durée braudeliana. Por todo ello es necesario releer las experiencias paralelas y a menudo entrelazadas de la cruzada en Siria-Palestina y los acontecimientos de la así llamada Reconquista, y recuperar para la historia de las cruzadas también las dinámicas modernas de la conquista de ultramar y de las guerras contra los otomanos.