Un hombre del presente Ciclos de conferencias Wagner: su vida, su obra, su tiempo

Un hombre del presente

  1. Este acto tuvo lugar el
José Luis Téllez

Multimedia

  1. José Luis TéllezJosé Luis Téllez

    Crítico musical y ensayista, realizó estudios musicales privados simultáneos con los de arquitectura. Además de notas para conciertos y artículos operísticos para el Teatro Real, ha publicado un estudio sobre La Traviata, un volumen de divulgación (Para acercarse a la música), un libro de entrevistas con los miembros de Música Presente (Música Presente: perspectivas para el siglo XXI) y el ensayo Dos trilogías en la vida de un operista. I: Mozart-Da Ponte. Escribe habitualmente en Scherzo, desarrollando la serie de ensayos de pequeño formato titulada Musica Riservata y ha colaborado en El País, La Vanguardia, Montsalvat, Minerva, Sibila, Melómano y ABC de la música. Fue crítico titular de Público y actualmente es asesor del Aula de Música de Alcalá de Henares y forma parte del consejo de redacción de Reales Sitios. Como crítico cinematográfico ha colaborado en La Mirada, Contracampo y Archivos (Filmoteca de Valencia). Forma parte del comité científico de la Antología Crítica del Cine Español editada por la Asociación Española de Historiadores de Cine y ha colaborado en el Diccionario del Cine Español de la Academia Española de Artes y Ciencias Cinematográficas. Ha realizado programas en Radio Clásica, obteniendo el Premio Pablo Iglesias de Radio en 1984. Ha sido presentador de óperas y conciertos en TVE-2, y director de la sección de música de los programas de Televisión Educativa, para la que ha escrito la serie Acercarse a la música. Desarrolla regularmente actividades como profesor y conferenciante en cursos especializados en conservatorios, universidades y asociaciones filarmónicas españolas y extranjeras, tales como el Colegio Español en París, el Instituto Cervantes de París, el Teatro alla Scala de Milán y el Instituto Cervantes de Hamburgo.

Cuando Wagner viene al mundo en Leipzig, Alemania no existía como tal: se trataba de un conjunto de más de 250 principados independientes. En tal contexto, la circulación de las ideas estéticas asumía ya una función casi política, en el sentido de materializar en el terreno cultural las aspiraciones unitarias. Los ideales republicanos de la Junge Deutschland que Wagner conoció a través de Heinrich Laube (y que se inspiraba en la Giovine Italia de Mazzini) y la Revolución de 1848 (en la que participó activamente junto a Bakunin) se fundieron en sus obras con los símbolos románticos que unían el universo sobrenatural y la realidad material: para Wagner, construir su obra fue también aspirar a la erección de una mitología germánica en que Das Nibelungen Lied y Des Kabes Wunderhorn compartiesen espacio enunciativo con el socialismo utópico de Proudhon, el sentido dionisíaco de Nietsche y el pesimismo de Schopenhauer, en el imposible sueño de una suerte de religión nacional y artística: tan sólo la belleza de su música posibilitaría la ilusoria materialización de semejante espejismo.