Poesía y verdad en Juan Ramón Jiménez Ciclos de conferencias Juan Ramón Jiménez: su vida, su obra, su tiempo

Poesía y verdad en Juan Ramón Jiménez

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Andrés Trapiello

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  1. Andrés TrapielloAndrés Trapiello

    Nacido en Manzaneda del Torío (León) en 1953, es novelista, poeta, ensayista, editor, tipógrafo y traductor. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Valladolid, ciudad donde trabajó en el diario Pueblo. Ha sido galardonado con numerosos premios literarios como el Premio de la Crítica de poesía en 1993 por el libro de poemas Acaso una verdad, el Premio Plaza & Janés por la novela El buque fantasma, el Premio Nadal en 2003 por la novela Los amigos del crimen perfecto, el Premio de Novela Fundación José Manuel Lara por Al morir Don Quijote, el Premio de las Letras de la Comunidad de Madrid y el Premio Castilla y León de las Letras.

    Como escritor es autor de los poemarios Junto al aguaLas tradiciones, Acaso una verdad, Rama desnuda y Segunda oscuridad y de las novelas El buque fantasma, Días y noches, Al morir don Quijote, El final de Sancho Panza y otras suertes y Ayer no más, que fue elegida mejor novela del año en 2012 por los lectores de El País, entre otros muchos títulos. Ha publicado diecinueve volúmenes de su diario Salón de pasos perdidos; asimismo ha reunido textos dispersos y artículos en varios libros. Entre sus ensayos se encuentran Las vidas de Miguel de Cervantes, Las armas y las letras, Los nietos del Cid, El escritor de diarios, El arca de las palabras e Imprenta moderna: tipografía y literatura en España; además ha editado a Miguel de Unamuno, Manuel Machado y Ramón Gómez de la Serna, entre otros. Es habitual colaborador en prensa y ha dirigido las editoriales La Ventura y Trieste, y actualmente dirige La Veleta.

    Recientemente ha publicado una nueva edición de Don Quijote de la Mancha, adaptada al castellano actual.

    (Última actualización: 11/12/2015)

Acaso el más extraordinario logro de la obra poética de Juan Ramón Jiménez, en verso o en prosa, lírica, narrativa o crítica, fuese el haber podido llevarla a cabo sin que sus circunstancias personales, la feroz hipocondria que condicionó toda su vida, se lo estorbasen, si acaso no fue un acicate para su extrema depuración constante. La lectura de su obra nos acerca por la poesía a un héroe, como aquellos de Esparta que él homenajeó desde la juventud adoptando de ellos la rama de perejil que puso, como anagrama, al frente de sus libros.