La muñeca Cine mudo La comedia cinematográfica

La muñeca

  1. Este acto tuvo lugar el
Eduardo Rodríguez Merchán

La muñeca ("Die Puppe",1919) de Ernst Lubitsch (65')
Presentación: Eduardo Rodríguez Merchán

Film alemán de Ernst Lubitsch, interpretado por Ossi Oswalda y Hermann Thiming. En decorados estilizados propios de un cuento, un aristócrata amenaza con desheredar a su tímido sobrino si no se casa. Este intenta complacerle casándose con una muñeca de tamaño natural, que resulta menos inocente de lo que pensó. El film escenificó con divertida originalidad un episodio de la llamada “guerra de sexos” en los años en que Sigmund Freud desarrollaba en Viena sus teorías sobre los conflictivos secretos de la sexualidad humana.

El sábado se proyecta el vídeo de la presentación del día anterior.

 

 

 

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  1. Eduardo Rodríguez MerchánEduardo Rodríguez Merchán

    Nació en Madrid en 1953. Catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad Complutense de Madrid, imparte diversas materias como Historia del Cine Español e Historia de la Fotografía. Ha sido vicedecano y secretario de la Facultad de Ciencias de la Información (1993-97) y vicerrector de Extensión Cultural, Deportes y Publicaciones de la Universidad Complutense de Madrid (1997-1999 y 2001-2004). Ha sido profesor invitado en distintas universidades españolas y extranjeras: entre ellas Salzburgo, Buenos Aires, Nacional de La Plata y Sorbonne Nouvelle-Paris III, donde en 2011 ha sido también investigador invitado.

    Ha ejercido como crítico de cine durante 25 años en diversas publicaciones como La Calle, Manhattan, Mayo, Guía del Ocio, Cinerama y Diario 16; y ha sido comentarista cinematográfico en la emisora Onda Madrid y en la revista Comunidad Escolar. También fue jefe de prensa de la Semana Internacional de Cine de Valladolid y delegado en Madrid del Festival de Cine Español de Málaga. Ha actuado como jurado en varios festivales internacionales, entre ellos el de La Habana (Cuba). Durante los años 80 ejerció como asesor ejecutivo de los ministros de Educación y Ciencia, Javier Solana y José María Maravall. Es miembro de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de España desde 1992. Es autor de una docena de libros sobre cine e historia y más de un centenar de artículos monográficos sobre cine y fotografía en revistas académicas. Ha dirigido 17 tesis doctorales sobre Comunicación Audiovisual y más de 20 tesinas y trabajos de investigación para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados (DEA). Es codirector del reciente Diccionario de Cine Iberoamericano (2012), compuesto por diez volumenes con un total de 10.000 páginas.

La muñeca (Die puppe, 1919) es una película muy representativa del periodo berlinés más brillante del director alemán Ernst Lubitsch, quien tres años más tarde se exiliaría a Hollywood para completar una brillantísima carrera cinematográfica en América. Con esta película se inicia el ciclo de comedias mudas que pretende recorrer diez años de una época del cine en el que se estaba alcanzando una madurez creativa extraordinaria que truncó la llegada del sonido al cine. Lubitsch dibuja con precisión y con mucha imaginación una fábula que, bajo la apariencia del cuento inocente, esconde algunas de los estilemas más sutiles del cine del famoso director de Ninotchka (1939) o de To be or not to be (1942): la sátira despiadada pero que no renuncia al encanto, la ironía descarnada pero elegante, el juego de las atracciones sexuales y los enredos amorosos, etc. Con unas aportaciones estilísticas y narrativas muy atrevidas, pero sin olvidar los paradigmas ya consolidados de la comedia muda y los gags habituales del slapstick y la payasada cinematográfica, La muñeca cuenta una historia disparatada que nos obliga a reflexionar sobre el papel social del ser humano y sus miserias. Un ambiguo y anodino joven, un noble ajado y decrépito, unos monjes lascivos y mentirosos, un constructor de muñecas autómatas y su desvergonzada hija conforman un panel de personajes que -como siempre sucede en el cine de Lubitsch- son más decisivos y están mejor estructurados que la propia trama que sostiene sus aventuras.