La catedral gótica: el edificio de la luz Ciclos de conferencias Catedrales góticas

La catedral gótica: el edificio de la luz

  1. Este acto tuvo lugar el
José Luis Corral

Multimedia

Tras siglos de regresión, Europa vivió entre 1120 y 1260 un tiempo nuevo en el que aumentó la población, se desarrollaron las ciudades, se reactivó el comercio y la industria artesanal y se fundaron universidades y escuela. Algunos intelectuales creyeron que una nuevas edad luminosa era posible. Este periodo de la historia europea es el que corresponde a la época de las Cruzadas, una iniciativa de la cristiandad para lograr recuperar los Santos Lugares, pero también un esfuerzo por abrirse a nuevos mundos y a nuevos mercados. Y es además la época en la que comenzaron a dibujarse los rasgos fundamentales de lo que serán los nuevos Estados europeos y las monarquías feudales que acabarán definiendo una sociedad y un concepto del territorio y de la nación que, pese a las notables modificaciones, ha llegado hasta comienzos del siglo XXI. Fue aquel un tiempo en fin, en el que la luz y la esperanza parecieron impregnarlo todo; una época en la que los europeos fueron capaces de construir una de las más luminosas creaciones artísticas de la humanidad: la catedral gótica.

Las nuevas catedrales góticas tenían que cumplir dos requisitos: debían ser un reflejo de la ciencia humanística que se enseñaba en las nuevas universidades, la cultura de la luz, y a la vez plasmar en piedra y vidrio el ideal arquitectónico que pasaba por la aplicación de las nuevas técnicas arquitectónicas descubiertas en París a mediados del siglo XII.Y así se hizo. Las catedrales que se construyeron en los siglos XII y XIII representaban el triunfo de la Iglesia y del obispo, pero también, y sobre todo, el de la ciudad y de sus ciudadanos. Por eso tenía que ser una obra colectiva, fruto del esfuerzo combinado de todos los sectores urbanos; de muchas de la catedrales se desconocen los nombre de los arquitectos que las diseñaron.

En las catedrales góticas, la luz es esencial. Esos edificios actúan como unos acumuladores de luz, una luz cargada de una magia especial debido a que pese a la intensidad que haga fuera, la luz que pasa dentro siempre es la misma. Lo que hicieron los constructores de las catedrales góticas fue emular la luz del sol, recogerla en una especie de relicario de piedra y vidrio y hacerla accesible al hombre. La visión del bien era comparable a la de un rayo de sol, pero el ojo humano no está preparado para recibir directamente su luz. Para quienes construyeron estos templos la esencia divina se contenía en la sabiduría, el bien, la belleza, la virtud y la eternidad. Y una catedral gótica reúne todos esos valores. Desde el sol se difunden las buenas energías y en la catedral se recogen y se ponen al servicio de todos los fieles cristianos.

  1. José Luis CorralJosé Luis CorralEs catedrático acreditado en Historia Medieval y director del Taller de Historia de la Universidad de Zaragoza. Es autor de más de 300 libros y artículos de Historia, entre otros Breve Historia de la Orden del Temple, Una historia de España o El enigma de las catedrales. Mitos y símbolos de las catedrales góticas; y escritor de novelas históricas como El Cid, La prisionera de Roma o El caballero del Templo.