Inicio > Arte > Cuenca > La Colección > 

La colección

Guillermo Delgado

Madrid, 1930
Cuadro gris, 1957Cuadro gris, 1957

A finales de los años cincuenta se vivía en España una auténtica fe en el arte abstracto al tener que librarse una batalla contra los convencionalismos oficiales y contra el recelo institucional. Esta efervescencia del grupo de artistas vanguardistas, que se vio recompensada con los logros estéticos que se muestran en este museo, arrastró a otros pintores que realizaban su carrera dentro de la figuración, como sucedió con Guillermo Delgado, pintor que representaba paisajes y espacios vacíos en cuadros que recreaban ambientes desoladores.

Frente a la fama y el favor crítico indiscutible que disfrutaron la mayoría de los artistas aquí representados, Delgado es lo que podríamos llamar un compañero de viaje, un abstracto ocasional. Pero este Cuadro gris posee tal intensidad que responde fielmente al ambiente que representa la sala grande en la que se encuentra.

Cuadro gris es una pintura sobre tabla en la que el óleo cobra cuerpo y emerge rugoso de la superficie ofreciendo pequeños acontecimientos plásticos que solo se hacen evidentes al ser observados con luz tangencial, ya que toda la obra está ejecutada en una estrecha gama de negros.

El cuadro se caracteriza por los sutiles cambios de textura, los ligeros matices del negro, las líneas de temple sobre el óleo y las raspaduras y ralladuras que levantan el pigmento desvelando la preparación de la tabla y mostrando la tramoya de la obra. Esta superficie, rica en matices, es surcada por líneas horizontales y verticales que, con trazo premeditadamente tosco, ordenan y dividen el espacio del cuadro, recreando un ambiente no muy lejano al de sus espacios figurativos.

Juan Manuel Bonet, en Catálogo Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca, Fundación Juan March, Madrid, 2016