Web oficial de la Fundación Juan March
La ciudad abstracta. 1966: el nacimiento del Museo de Arte Abstracto Español

TESTIMONIOS DEL CREADOR DEL MUSEO,
FERNANDO ZÓBEL


Fernando Zóbel en su estudio de la calle San Pedro  en Cuenca

Fernando Zóbel en su estudio de
la calle San Pedro en Cuenca
FOTO: Jaime Blassi

“[El Museo] fue resultado de un gran esfuerzo y de una gran ilusión: la ilusión de reunir y enseñar una selección de obras claves de nuestra generación, y de enseñarlas con la elocuencia y la dignidad que merecen.”

Carta a la Fundación Juan March de 14 de enero de 1981


“Hace más de diez años, entusiasmado por la categoría de la obra abstracta de mis compañeros y viendo con pesar que los mejores ejemplares de este tipo de manifestación artística se marchaban al extranjero, me puse a coleccionar cuadros, esculturas, dibujos y grabados.

Poco a poco la colección fue cobrando importancia hasta superar a cualquier otra que de arte abstracto español se haya hecho. Me surgió una especie de deber moral de colgarla dignamente y ponerla a la vista del público. El resultado fue que me pasé buena parte del invierno de 1962 recorriendo Toledo con mis amigos en busca de una casa qur euniera las condicion es necesarias para albergar la colección.(…)


Fernando Zóbel en Cuenca

Fernando Zóbel en Cuenca

Una visita a Cuenca nos dejó convencidos de que las Casas Colgadas reunían todas las condiciones deseadas y algunas más que ni siquera habiamos imaginado. (…)

La existencia de local cambió mi labor individual en labor colectiva (…) y afectó de forma radical a la colección. Por un lado se vio la necesidad de conseguir una representación más completa de los principales artistas de la generación abstracta española, y por otro lado las limitaciones físicas del espacio disponible nos obligó a concentrarnos, concibiendo así un museo en el cual la cantidad no cuenta, y sí la calidad. (…)

En esta labor colectiva intervinieron desde el primer momento Gustavo Torner, codirector del museo; Gerardo Rueda, conservador; Antonio Lorenzo, Eusebio Sempere y Fernando Nuño, conservadores honorarios del mismo, sin particularizar aquí la entusiasta ayuda ofrecida por muchos artistas y aficionados, tanto españoles como extranjeros.”

Cuenca, febrero 1966, texto  del primer catálogo del Museo de Arte Abstracto Español



Fernando Zóbel tomando apuntes en Cuenca, 1982. Foto: Rafael Pérez-Madero

Fernando Zóbel tomando apuntes en
Cuenca, 1982. Foto: Rafael Pérez-Madero

"Porque en mi vida, a la vez que he sido artista, he querido siempre ser dos cosas: maestro y alumno. He conocido —mejor dicho— he vivido muy íntimamente la pasión de aprender y el profundísimo placer de enseñar. Quizás el sentido más íntimo de mi obra —museo, cátedra, colección, investigación, pintura— se encuentre definido por esas dos palabras: enseñar y aprender. Enseñar a "ver" y aprender a "ver"."

Cuenca, 5 de Marzo de 1981 SUBIR SUBIR