Exposición

José Guerrero
Pelegrinaje (1966-1969)

14 de junio29 de septiembre, 2019

Casi veinte años después de que José Guerrero abandonara España «persiguiendo la modernidad», en 1966, el pintor regresó con su familia a su país de origen, donde se estableció durante tres años.

Dos hechos clave convencieron a Guerrero de la conveniencia de su vuelta: la apertura de la galería de Juana Mordó en Madrid en 1964 y el encuentro con Fernando Zóbel, que inauguraría el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca en 1966 precisamente.

"Pelegrinaje", 1969. Colección particular, Madrid Pelegrinaje, 1969. Colección particular, Madrid

Y tres lugares, tres atmósferas, fueron decisivos en estos años: Madrid, Nerja –donde adquirió y rehabilitó un modesto cortijo–, y Cuenca –donde se integró en la comunidad de artistas en torno al museo–. Se trata de un periodo breve pero muy fructífero para él, pues alcanzó entonces una madurez determinante para el resto de su obra.

Su retorno puso fin a un ciclo, y dio paso a una época que le sirvió para autoafirmarse y ganar confianza antes de volver a Nueva York, donde imprimió un nuevo giro a su pintura.