Exposición

Un maestro antiguo entre artistas contemporáneos: Zurbarán en el Museo de Arte Abstracto Español

22 de enero17 de febrero 2019

SALAS 5 y 7

Cuando se cumple el bicentenario del Museo Nacional del Prado, cuya apertura tuvo lugar el 19 de noviembre de 1819, el museo conmemora su fundación con un programa muy amplio y diverso. Entre la multitud de actividades proyectadas se encuentra la exposición De gira por España: durante un mes una pintura de especial relevancia de la colección del Museo del Prado dejará su espacio habitual y podrá verse en diferentes museos del territorio español, uno por cada comunidad y ciudad autónoma (excepto Madrid). Dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, el elegido ha sido el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, en el que se podrá contemplar el San Francisco en oración, obra realizada en 1659 por Francisco de Zurbarán.

Francisco de Zurbarán. "San Francisco en oración", 1659 Francisco de Zurbarán. San Francisco en oración, 1659.
© Museo Nacional del Prado, Madrid

La presencia de un artista del siglo XVII como Zurbarán en un museo de arte abstracto es una ocasión inmejorable para constatar la atracción que el Museo del Prado ha ejercido en el arte del siglo XX: la repercusión e influencia en el arte actual de algunos de sus artistas más representativos –el Greco, Zurbarán, Murillo, Goya o Velázquez– ha sido notable y notoria. Y, a la inversa, las huellas de movimientos como el simbolismo, el cubismo, el surrealismo o el expresionismo se pueden rastrear en las obras consideradas hoy como clásicas.

La mayoría de los artistas de la colección del Museo de Arte Abstracto Español han manifestado su profunda admiración por el Museo del Prado. Todos ellos, tal y como reflejan en sus escritos, apuntan hacia artistas y obras que formarían parte de su museo imaginario. Algunos como Antonio Saura, Manuel Millares, Soledad Sevilla o Gustavo Torner han reiterado esa admiración a través de sus conversaciones y de los títulos que han dado a sus obras; en otros casos la relación es más discreta. De los doce artistas que mostraban sus obras en la exposición El Museo del Prado visto por doce artistas españoles contemporáneos (celebrada en 1991 en el Prado), seis forman parte de la colección permanente del Museo de Arte Abstracto: Eduardo Chillida, Albert Ràfols-Casamada, Manuel Rivera, Gerardo Rueda, Antonio Saura y Gustavo Torner. El caso de éste último es, además, singular, pues no solo ha manifestado su interés y admiración por el espacio y los artistas del Prado, sino que ha intervenido directamente en el montaje de salas específicas.

Gustavo Torner. "Homenaje a Zurbarán" 1970 Gustavo Torner. Homenaje a Zurbarán, 1970.
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
© Cortesía Fundación Juan March, Madrid. Foto: Santiago Torralba
© Gustavo Torner, VEGAP, Madrid, 2019

La obra de Zurbarán se expondrá en la llamada Sala negra del museo frente al Homenaje a Zurbarán (1970) de Gustavo Torner. En la sala de acceso, otros dos Homenaje a Zurbarán, de Josep Guinovart (1964) y Gerardo Rueda (1965), escoltarán la rotunda presencia de la pintura del XVII en los espacios de un museo moderno. Junto a ellas, la espiritualidad festiva de Semana Santa en Cuenca, de Manuel Hernández Mompó (1964), y de Transparente rosa (1964), un pequeño lienzo de Fernando Zóbel que fue la imagen del cartel de la Semana Santa de Cuenca en 2016, completan un conjunto de obras que convertirán el museo en un espacio singular, en el que el arte y su contemplación se sincronizan salvando cuatro siglos de diferencia.

La muestra también recoge una selección de cuadernos de dibujos de Fernando Zóbel con bocetos realizados en sus visitas al Museo del Prado.

Cristóbal Hara. Fernando Zóbel dibujando en un museo de Múnich, 1968 Cristóbal Hara. Fernando Zóbel dibujando en un museo de Múnich, 1968. Archivo Fundación Juan March. © Cristobal Hara

Esta exposición forma parte del proyecto De gira por España organizado por el Museo Nacional del Prado con motivo de su bicentenario.

Museo Nacional del Prado. 200 años