menu horizontal
Botón que abre el buscador
Botón que enlaza al Calendario
Inicio > Arte > Cuenca > 

El museo y su edificio

Introducción

Han transcurrido cincuenta años desde que, en julio de 1966, el Museo de Arte Abstracto Español abriera sus puertas en los ya entonces emblemáticos y recién reconstruidos espacios de las históricas Casas Colgadas de Cuenca. Resultado de la generosa iniciativa de Fernando Zóbel, que contó desde el principio con la valiosa colaboración de Gustavo Torner y Gerardo Rueda –junto a la de otros artistas–, el museo constituyó una iniciativa pionera, ya que, hasta la década de los ochenta del siglo pasado, España apenas contaba con instituciones –públicas o privadas– dedicadas a coleccionar y exhibir públicamente arte contemporáneo –abstracto, en este caso– en condiciones museográficas modernas.

"Entrada original del museo, 1966." Foto: Jaume Blassi
Entrada original del museo, 1966 Foto: Jaume Blassi

En ese contexto, la creación de un museo por unos artistas fue toda una sorpresa. Y se entiende que lo fuera, pues se trataba de un verdadero artist-run space, una expresión que entretanto ha hecho fortuna precisamente para definir los espacios creados por artistas en Europa y Estados Unidos a partir de la década de los sesenta, que son aquellos con los que la iniciativa conquense guarda mayor similitud: el museo fue, sobre todo, un lugar enteramente concebido, creado y sostenido por artistas. Que, además, naciera al margen de la política cultural oficial de un país que aún tardaría diez años en vivir en un régimen democrático, en unos espacios muy singulares cedidos por el ayuntamiento de una pequeña ciudad de provincias atrajo rápidamente la atención de todo el mundo.

El Museo de Arte Abstracto Español se convirtió enseguida en un referente en el panorama museístico nacional e internacional. Por supuesto, por el arte –una selecta colección de pinturas y esculturas comprendidas entre los años cincuenta y ochenta del siglo pasado– pero también por el edificio histórico que la acoge, un conjunto de casas del siglo xv que, colgadas sobre la hoz del río Huécar, aún hoy conservan algunas trazas de su origen.

En 1980, Fernando Zóbel donó a la Fundación Juan March su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, así como su biblioteca personal y un conjunto con sus diarios y más de ciento treinta cuadernos de apuntes. Desde entonces, la Fundación es titular del museo y responsable de la preservación y actualización del legado recibido, que ha enriquecido con sus propios fondos y con nuevas adquisiciones.

Recién agotada la segunda edición del catálogo actual del museo y coincidiendo con el cincuenta aniversario de su creación, ve la luz esta nueva edición. Publicada en español e inglés, corrige y aumenta la anterior: presenta, tras un breve ensayo sinóptico, una selección comentada de algunas de las obras expuestas hasta ahora en el museo y añade algunas de las nuevas incorporaciones; incluye renovados registros fotográficos e índices alfabético y cronológico, así como un ensayo histórico sobre el edificio a cargo del profesor Pedro Miguel Ibáñez, el mejor conocedor de la historia secular de las Casas Colgadas.

La Fundación Juan March desea agradecerle su colaboración, así como a Javier Maderuelo y a Juan Manuel Bonet la revisión realizada por ambos a sus comentarios a las obras y la redacción de las nuevas entradas.

En 1966, en el prólogo al primer catálogo del museo, Fernando Zóbel escribió que su "colección", aunque modesta en comparación a la de cualquier museo con historia, sobrepasa con mucho las posibilidades de exhibición en las Casas Colgadas de Cuenca. […] Por eso […] la fórmula del museo será […] la de rotación lenta de obra". Hoy, el Museo de Arte Abstracto Español es ya un museo "con historia". En él, las obras de la colección propia y las de los artistas españoles e internacionales representados en las exposiciones temporales que organiza, siguen rotando con el grado justo de lentitud que exigen el tiempo de la contemplación, el disfrute y el aprendizaje, ante la mirada de quienes lo visitan.

Fundación Juan March
Contactar
Castelló, 77 – 28006 MADRID
+34 91 435 42 40
http://www.march.es