Exposiciones celebradas

FERNANDO ZÓBEL

16 mayo - 1 julio 2000

El artista: Fernando Zóbel

Foto de Fernando Zóbel
Fernando Zóbel. Foto: Luis Pérez-Mínguez
Fernando Zóbel (Manila, 1924 Roma, 1984) fue una de las figuras más destacadas e influyentes de la generación pictórica abstracta española de los años sesenta. Licenciado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Harvard, en 1946 empezó a pintar dentro del estilo de la Escuela de Boston. De 1951 a 1960 ocupa la cátedra de Bellas Artes del Ateneo de Manila. Viaja por Estados Unidos y por Europa y, en 1955, en España, entabla amistad con los artistas abstractos de la generación de El Paso. Coleccionista de arte, en 1966 crea, con Gustavo Torner y Gerardo Rueda, el Museo de Arte Abstracto Español, en Cuenca, con fondos de su propiedad. En 1981 Zóbel donó la colección de obras que albergaba dicho museo a la Fundación Juan March, para que el Museo según expresó el propio artista entonces-"tuviera vida más larga que la mía".

Opiniones del artista

En un sentido, mis cuadros pueden parecer sencillos de realización porque efectivamente son fáciles de realizar. Esta facilidad es resultado de un esfuerzo que yo creo debe quedar escondido (...).

Mis cuadros los que salen bien- son fáciles y rápidos de pintar porque están muy ensayados. Pueden parecer frescos y espontáneos porque son todo lo contrario. En ellos hay relativamente poca improvisación. Casi toda improvisación auténtica tiene cierto aire pesado, confuso y contradictorio.

Desde Las Saetas yo creo que nunca me he propuesto pintar un cuadro abstracto (ni tampoco figurativo). Me he propuesto, sencillamente, pintar un cuadro. En fin, que no me propongo la cuestión abstracción-figuración como problema. ¿qué más da? Lo importante es el resultado.

Quizá la abstracción, en mis cuadros, esté en manos del público. Si reconocen algún tema, los cuadros son figurativos; y si no, abstractos. Pero no se trata de un juego de adivinanza. Me da igual que mis paisajes se reconozcan como paisajes o como flautas. Lo que sí me importa es que mi sensación, ´mi pequeña sensación´, como diría Cézanne, encuentre un eco.

Mi pintura siempre ha sido tranquila. Busco el orden en todo lo que me rodea. En el orden, en el sentido más amplio de la palabra, busco la razón de la belleza (...) Por eso soy incapaz de emplear directamente un modelo. Me fío mucho más de la ordenación que impone la memoria. La memoria selecciona y organiza. Me dice al oído: ´esto es lo que vale la pena´, y yo intento escuchar.