Exposiciones celebradas

MAX BECKMANN

7 marzo - 8 junio 1997

El artista: Max Beckmann

Foto de Max Beckmann
Max Beckmann en su estudio de Amsterdam, agosto 1938. Foto: Helga Fietz.
Max Beckmann (Leipzig, 1884 Nueva York, 1950) fue un solitario, un outsider, entre los pintores de su tiempo. Indiferente a los movimientos que jalonaron la vanguardia artística a lo largo de toda la primera mitad del siglo XX -cubismo, surrealismo, las ideas de la Bauhaus, el expresionismo-, abordó todos los temas de la representación clásica: desde el retrato y el bodegón hasta el paisaje y los asuntos mitológicos. En su obra se dan la mano lo cotidiano y lo mítico, la apariencia y el ser. Una óptica invertida (motivos grandes que se transforman en minúsculos, y objetos pequeños representados a gran escala), exageraciones grotescas y una predilección por los detalles al modo de la pintura naïf; la deformación de las figuras, el gusto por el tema de los payasos o personajes arquetípicos, el uso del color negro como silueteado y estructura son algunos de los rasgos que caracterizan a este artista interesado por buscar el puente entre lo visible y lo invisible. Con una estética de trazo duro, rápido y enfático, Max Beckmann plasmó en imágenes densas y concentradas la soledad del hombre del siglo XX.
Al igual que Grosz y Dix, Beckmann consideró el grabado un medio particularmente idóneo para arrojar luz sobre las precarias circunstancias de la época que siguió a la primera guerra mundial. Entre 1918 y 1922 se ocupó intensamente del tema de la gran ciudad, de la miseria predominante en las grandes ciudades, Berlín en particular, y acabó descubriendo la ciudad como metáfora del grotesco "teatro de la vida".

Opiniones del artista

Lo que yo quiero mostrar en mi trabajo es la idea que se esconde detrás de lo que llamamos ´la realidad´. Busco el puente que conduce de lo visible a lo invisible (...). Mi objetivo es siempre captar lo mágico de la realidad y trasladar ésta a la pintura. Hacer visible lo invisible a través de la realidad. Puede que suene paradójico, pero, de hecho, la realidad es la que conforma el misterio de nuestra existencia."
"Lo que más me ayuda en esta tarea es la penetración del espacio. Peso, anchura y profundidad son los tres fenómenos que debo trasladar a un plano para formar la superficie abstracta del cuadro, protegiéndome así de la infinitud espacial. Mis figuras van y vienen, evocadas por la suerte o la desgracia. Trato de fijarlas despojadas de su aparente cualidad accidental. De Sobre mi pintura, discurso leído por Max Beckmann por primera vez el 21 de julio de 1938