Exposiciones celebradas

VASARELY

14 enero - 23 abril 2000

El artista: Victor Vasarely

Foto de Victor Vasarely
Victor Vasarely, 1966
Victor Vasarely (Pécs, 1906 París, 1997) fue uno de los pincipales teóricos y representantes del Op Art y el Arte cinético. Toda su obra se enmarca dentro de una gran coherencia, desde la evolución de su arte gráfico hasta su determinación por promover un arte social, accesible a todos. Realiza sus primeros estudios artísticos en Budapest, cuya Academia Muhëly, basada en las enseñanzas de la alemana Bauhaus, fue determinante en su carrera artística. Allí cultiva el constructivismo y otras tendencias de la abstracción geométrica, y defiende un arte colectivo y social, adaptado a las mutaciones del mundo moderno e industrial. En 1930 se establece en París, donde trabaja como artista gráfico de publicidad. Esos años representan, como él mismo dijo, el período de las rutas falsas, de influencia de las vanguardias que dominaban por entonces en París. Vasarely pronto se decantó por la abstracción geométrica y la investigación del movimiento, los efectos ópticos, la yuxtaposición de formas y dimensiones psíquicas creadas en el plano, siempre dentro de un sistema perfectamente estructurado.

Opiniones del artista

Poner el arte al servicio de la humanidad, integrándolo en la vida cotidiana e incorporándolo a la arquitectura....
Durante milenios se han concebido de forma aislada dimensiones sucesivas que hoy se penetran mutuamente. Pintura, escultura, arquitectura, urbanismo, se han convertido en términos arcaicos: sería más adecuado hablar de plástica bi-, tri-, multi-dimensional. Ya no se trata de manifestaciones distintas de la sensibilidad creativa, sino más bien de una idea de síntesis polivalente que se desarrolla según su propia función en las dimensiones correspondientes.
A partir del siglo XVI, la mayor parte de los artistas han descuidado la verdad del plano tomando el ojo como medida suprema. Al establecer una concordancia entre el campo visual y el cuadro, han tropezado con dificultades insuperables. En efecto, el mayor defecto de la percepción es el de no ser rectangular. La mirada humana barre el campo visual.
El concepto de lo espiritual en el arte prevaleció mucho tiempo, pero resultaría mortal para el arte considerarlo como inmutable. Ya no podemos admitir un ´mundo interior´ y otro ´exterior´ aparte. Lo de fuera y lo de dentro se comunican por ósmosis, o mejor dicho, el universo espacial material, energético, que vive, siente y piensa, constituye un todo indivisible. A partir de un único medio turbulento se diferencian las cosas y los seres, el hombre con un aspecto a veces material, a veces ondulatorio, o si se prefiere, con un aspecto a veces físico, a veces psíquico. Los lenguajes de la mente no son más que supervibraciones de la Naturaleza física mayor.