Exposiciones celebradas

OSKAR KOKOSCHKA

22 mayo - 5 julio 1975

El artista: Oskar Kokoschka

Foto de Oskar Kokoschka
Oskar Kokoschka (Pöchlarn, 1886 Montreux, 1980) es, con Egon Schiele, la figura más destacada del expresionismo alemán. Tras estudiar en Viena, marcha a París donde conoce a Walden, fundador de la revista Der Sturm, en la que colabora. Recorre Suiza e Italia pintando paisajes. En 1915, repuesto de una grave herida sufrida en la guerra, se reincorpora a su trabajo y es nombrado profesor de la Academia de Dresde. Viaja por América, Europa y Próximo Oriente y reside cuatro años en Praga, hasta el inicio de la II Guerra Mundial. Privado de su ciudadanía austríaca por los nazis, va a Gran Bretaña, cuya nacionalidad adquiere en 1947. Tras nuevos viajes, se establece en Villeneuve (Suiza). En 1953 abre en Salzburgo su "Escuela del ver". Es autor, además, de obras literarias y teatrales.

Opiniones del artista

Cuando pinto un retrato, no me preocupo del exterior de la persona, los signos que indican su rango religioso o seglar o su ascendencia social. Corresponde a la Historia la función de transmitir a la posteridad documentos en esas materias. Lo que solía chocar a la gente en mis primeros retratos era que, a partir del rostro, del juego de expresiones y de gestos, trataba de intuir la verdad sobre una persona recreando con mi propio lenguaje pictórico lo que sobreviviría en el recuerdo. Suelo empezar mis cuadros sin un dibujo preliminar y considerao que ni la rutina ni la técnica constituyen alguna alguna. Me baso esencialmente en poder captar esa impresión que permanece cuando la imagen ya ha pasado. De My life
El artista no puede ser moderno, en el sentido en que lo pretenden ser los franceses, y por eso yo les guardo un cierto rencor. La modernidad no existe, y por tanto es falsa la dicotomía antigüedad-modernidad. El arte, o es arte, o no lo es.Ya desde la Edad de Piedra, en las pinturas de las cavernas, se distingue fácilmente al artista verdadero del mero imitador. El artista es un ser vivo, y el arte como un niño, que se convierte progresivamente en un ser humano.
En una época en la que vivimos, en la que el hombre corre el peligro de robotizarse, ahí está el arte para evitarlo y espiritualizar al hombre. De ahí que siempre me haya interesado por enseñar a los niños a ´abrir los ojos´ y proteger a la juventud para que siga pintando. Hay que combatir la tendencia educativa puramente lógica y racional, a favor de una educación humanizada y basada en el amor, término que a veces creo que se desconoce. Declaraciones de Oskar Kokoschka en Madrid, en la presentación de su exposición a la prensa, en mayo de 1975