Exposiciones celebradas

FRANCIS BACON

14 abril - 28 mayo 1978

El artista: Francis Bacon

Foto de Francis Bacon
Francis Bacon en 1978. Foto: Jesse A. Fernández
Francis Bacon (Dublín, 1909 - Madrid, 1992) está considerado como el más original de los artistas del siglo XX y una de las figuras más representativas del expresionismo inglés. Trasladado a Londres durante la primera guerra mundial, pasó gran parte de su infancia en una atmósfera de guerras y violencia. A los 17 años se trasladó a Berlín y París, trabajando como decorador y diseñador de muebles y tapices. Autodidacta, nunca fue a ninguna escuela de arte y comenzó a pintar esporádicamente desde muy joven. En 1929 se dedicó de lleno a la pintura y expuso por vez primera sus cuadros al año siguiente, en su estudio de Londres, cuando tenía 21 años.
En 1942, declarado inútil para el ejército por padecer asma, trabajó en la defensa civil. De 1946 a 1950 vivió en Montecarlo, donde entabló amistad con Graham Sutherland, y participó en diversas exposiciones colectivas. Bacon destruyó por esos años casi toda su obra anterior a 1944, habiéndose conservado sólo unos diez lienzos del período comprendido entre 1929 y 1944. En 1949 realiza una exposición exclusiva en la Hannover Gallery (que fue su marchante durante los diez años siguientes) y pinta la serie de Cabezas y el primero de los retratos del Papa. Al año siguiente imparte clases en el Royal College of Art, en sustitución de John Milton, y participa en diversas exposiciones colectivas. En 1967 obtiene el Premio Rubens y el Carnegie Institute Award en el Concurso Internacional de Pittsburgh de ese mismo año. Viaja por Europa, América y África. En el año de esta exposición de 1978, Bacon contaba con 69 años de edad y vivía y trabajaba en Londres.

Opiniones del artista

Para mí el misterio de la pintura reside en cómo lograr plasmar la apariencia, en llegar a captar su misterio dentro del misterio de la ejecución. Ser capaz de lograrlo de una forma totalmente ilógica y al tiempo real... Es indudable que a través de pinceladas accidentales la apariencia brota de pronto con una fuerza que no podría aportar ninguno de los medios convencionales.
Toda mi pintura, y más aún cuanto más viejo voy siendo, es accidente. La imagen se va transformando en el curso de mi trabajo; la preveo en mi mente y es difícil que la realice tal como la preví. Se transforma ella misma y puede llegar incluso a hacer cosas mejores que las que yo podría hacerle hacer. El hecho de que después de pintar algo, sin saber muy bien lo que estoy haciendo, surja de repente algo que se convierte justamente en la misma imagen que yo trataba de plasmar, creo que no se debe a un deseo inconsciente (...) Del libro Interviews with Francis Bacon, de David Sylvester