Exposiciones celebradas

CARTIER-BRESSON

27 mayo - 24 junio 1983

El artista: Henri Cartier-Bresson

Foto de Henri Cartier-Bresson
Henri Cartier-Bresson (Chanteloup, Seine-et-Marne, 1908 - Isle-sur-la Sorgue, Francia, 2004). Después de una primera etapa como dibujante y pintor, a partir de 1930 se dedica a la fotografía y publica en la revista Vu. En 1937 filmó Victoire de la vie, una película documental sobre la España republicana. Se especializa en el reportaje fotográfico, siendo uno de los primeros en utilizar la cámara de 35 mm. En 1947 presenta una exposición de fotografías en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA). Ese mismo año fundó con Robert Capa, R. Seymour y otros fotógrafos la agencia cooperativa internacional Magnum, bajo cuyos auspicios recorrió diferentes países de Oriente. Cartier-Bresson ha recorrido el mundo plasmando en su cámara las diversas gentes y cultura, tan to en momentos comunes de la vida diaria como en decisivos hechos históricos. Es mundialmente famoso su reportaje sobre la muerte de Gandhi. Sus fotografías, recopiladas en diferentes colecciones (El momento decisivo, El mundo de Henri Cartier-Bresson), se definen por el rigor de su composición, la yuxtaposición de elementos y por un sentido estético de la composición derivado de su experiencia en las artes plásticas. Al teorizar sobre la fotografía, exaltó lo que él llamaba el «momento decisivo», que el fotógrafo debe descubrir sobre el terreno y en el que capta aquel instante único y significativo, cuando la escena adquiere su máximo sentido expresivo. Por lo que respecta a su técnica, se basó en positivar los negativos completos, sin encuadres ni recortes. Desde 1973 se dedicó sobre todo al dibujo.

Opiniones del artista

La fotografía no ha cambiado desde su origen, salvo en los aspectos técnicos, que para mí no son de gran interés. La fotografía parece ser una actividad fácil; en realidad, es un proceso variado y ambiguo donde el único común denominador entre los que la practican es su instrumento. Lo que sale de este aparato grabador no escapa a las restricciones económicas de un mundo de desperdicio, de tensiones cada vez más intensas y de consecuencias ecológicas insensatas.

La fotografía ´fabricada´ o puesta en escena no me interesa. Y si emito un juicio, sólo puede ser a un nivel psicológico o sociológico. Hay los que sacan fotografías previamente preparadas y los que salen a descubrir una imagen y la agarran. Para mí, la máquina fotográfica es un bloc de dibujo, un instrumento de intuición y de espontaneidad, el maestro del instante que, en términos visuales, pregunta y decide simultáneamente. Para ´dar un significado´ al mundo, hay que sentirse implicado en lo que se encuadra a través del visor. Esta actitud requiere concentración, una disciplina de mente, sensibilidad y un sentido de la geometría.Con una gran economía de medios se llega a la simplicidad de expresión. Siempre se deben hacer fotos con el respeto más grande por el tema y por uno mismo. Fotografiar es contener la respiración cuando todos los sentidos convergen ante la realidad fugaz. En ese momento, captar una imagen produce una gran alegría física e intelectual.

Fotografiar significa reconocer, simultáneamente y en una fracción de segundo, tanto el hecho mismo como la organización rigurosa de formas percibidas visualmente que dan significado a este hecho. Es poner la cabeza, los ojos y el corazón en el mismo punto de mira.
Por lo que a mí se refiere, hacer fotografías es un medio de comprender que no puede separarse de las otras formas de expresión visual. Es una forma de gritar, de liberarse, de no probar o afirmar la propia originalidad. Es una forma de vivir.