Exposiciones celebradas

BEN NICHOLSON

6 febrero - 29 marzo 1987

El artista: Ben Nicholson

Foto de Ben Nicholson
El artista trabajando, hacia 1935. Foto: Barbara Hepworth. Archivo de la Tate Gallery ©Alan Bowness
Ben Nicholson (Denham, Buckinghashire, 1894 Hampstead, 1982) es una de las figuras principales de la vanguardia artística británica. Influido en los años veinte y treinta por el cubismo sintético y el primitivismo, exploró las cualidades materiales de la pintura y la bidimensionalidad, en sus paisajes y bodegones; para evolucionar posteriormente hacia un estilo geométrico abstracto, de austeridad cromática. Fue miembro de los grupos "Seven and Five", "Abstraction-Création" y "Unit One". Para Jeremy Lewison, conservador de la Tate Gallery y comisario de la exposición de la Fundación Juan March, "Nicholson fue una fuerza equivalente, si no más importante, a la de Henry Moore, en el arte inglés de los años treinta, cuando éste resurgió tras un período de provincianismo para ocupar un lugar central en la historia del modernismo europeo".

Opiniones del artista

La clase de pintura que yo encuentro emocionante no tiene por qué ser necesariamente figurativa o no figurativa, sino que es, al mismo tiempo, musical y arquitectónica. En ella la construcción arquitectónica se usa para expresar una relación ´musical´ entre forma, matiz y color; y el que esta relación visual, musical, sea más o menos abstracta, para mí carece de importancia.
Debe entenderse que una buena idea es buena precisamente en la medida en que pueda ser aplicada universalmente; ninguna idea puede tener una aplicación universal si no está resuelta dentro de sus propios límites; y si se introducen elementos extraños, la aplicación dejará de ser universal. Al buscar la realidad, se ha abandonado el Realismo: el objetivo principal del arte abstracto es precisamente esa realidad.
En una pintura debería ser imposible separar la forma del color o el color de la forma, de la misma manera que es imposible separar la madera del color-madera o el color-piedra de la piedra misma. El color existe no como pintura aplicada, sino como alma íntima de una idea y esta idea no puede tocarse físicamente, al igual que no se puede tocar el azul de un cielo de verano.