Web oficial de la Fundación Juan March
DICCIONARIO DE LA EXPOSICIÓN A-C D-M P-Z
A
Retrato de Miss Ella Carmichael AMAN-JEAN, Edmond

Chevry-Cossigny (Seine-et-Marne), 1858 – París, 1936 Iniciado en el simbolismo en las reuniones de Mallarmé., confiere a sus retratos femeninos un carácter intimista y ensoñador. En los años veinte se mantiene apartado de las corrientes innovadoras que van surgiendo en Francia. Siempre fiel a su universo intimista, expondrá hasta su muerte en el marco del Salón de la “Nacional” y luego en las Tullerías, del que era cofundador. Retrato de Miss Ella Carmichael Retrato de Miss Ella Carmichael, 1906
B
Retrato de la señorita Athénaïs d’Albenas BOILLY, Louis Léopold

La Bassée (Nord), 1761 – París, 1845 Su carrera se extiende desde el final del Antiguo Régimen hasta los últimos años de la Monarquía de Julio (1830-1848). En sus escenas de género, Boilly da cuenta de la ascensión de la clase media en la sociedad parisina. Hábil dibujante, Boilly se adhiere entusiasmado a la naciente litografía e inaugura la gran estirpe de los caricaturistas del siglo XIX con su Colección de mohines, aparecida en 1823, que influirá en Daumier. Retrato de la señorita Athénaïs d’Albenas Retrato de la señorita Athénaïs d’Albenas, 1807
Muchachas con una gaviota BONNARD, Pierre

Fontenay-aux-Roses, 1867 – Le Cannet, 1947 Con Vuilliard, Sérusier, Denis y otros forma el grupo de los Nabis. Bonnard basa su inspiración en la vida cotidiana, en interiores afelpados, jardines, juegos infantiles o escenas callejeras que trata con cariño y humor. En 1899, participa en la última exposición colectiva del grupo y prosigue su carrera en solitario. Bonnard redescubre a través del desnudo la necesidad de modelar las carnes y de escalonar los planos en profundidad. En una época en la que los fauves exaltan el color puro, él se acerca a los impresionistas. Retrato del doctor Girardin, 1918 Muchachas con una gaviota Muchachas con una gaviota, 1917
Conversación en Arcachon, 1926-30
Mujeres en las azoteas, Rabat BOUTET DE MONVEL, Bernard

París, 1884 – Las Azores, 1949 Siente predilección por el ambiente de lujo y de placer del París de la Belle Époque. Pinta los últimos carruajes, antes de la aparición del automóvil, que embellecen aún hoy la avenida del Bois de Boulogne. Desde que descubre Rabat y Fez; se dedica a pintar en su estudio estas ciudades de blancas paredes bañadas de sol y pobladas por mujeres con velo, a partir de las fotografías hechas en las calles. Funda con los decoradores André Mare y Louis Sue la «Compagnie des Arts Français», que contribuye al florecimiento del Art Déco. Mujeres en las azoteas, Rabat Mujeres en las azoteas, Rabat, 1918
La merienda BRACQUEMOND, Marie

Argenton (Finistère), 1840 – París, 1916 En 1867, siendo alumna en el taller de Ingres, conoce a Félix Bracquemond (1833-1914), cofundador de la Sociedad de Aguafuertistas, con el que se casa ese mismo año. Marie se entusiasma por el impresionismo y participa en 1879, 1880 y 1886 en las exposiciones del grupo. El crítico Gustave Geffroy la consideró en su tiempo como una de las tres grandes damas del impresionismo, junto a Mary Cassatt y Berthe Morisot. La merienda La merienda, c.1880
C
Autorretrato CARPEAUX, Jean-Baptiste

Valenciennes, 1827 – Courbevoie, 1875 Carpeaux dejará una galería de retratos de celebridades del Segundo Imperio. Entre 1863 y 1866 realiza una parte de la decoración del pabellón de Flora de las Tullerías. Tras ser nombrado profesor de dibujo del hijo de Napoleón III, le encargan una estatua del joven príncipe. Los años 1867-1869 constituyen el cénit de su gloria. Se le encarga la fuente del Observatorio en los jardines del palacio del Luxemburgo así como de uno de los bajorrelieves de la fachada de la nueva Ópera: La danza. Autorretrato Autorretrato, 1874
Otoño, retrato de Lydia Cassatt CASSATT, Mary

Pittsburgh, 1844 – Le Mesnil-Théribus (Oise), 1926 Afincada en París en 1873, inicia una carrera de retratista y conoce a Degas con cuyos pasteles queda conmocionada. Pinta escenas de ópera y escenas de la vida moderna, sobresaliendo en su plasmación de la luz artificial. En 1877, recomendada por Degas, se une a los impresionistas. En la exposición del grupo, dos años más tarde, Cassatt exhibe once obras. Se especializa en retratar imágenes de madres e hijos. Es famosa por su visión moderna y personal del tema de la Virgen con el Niño. Otoño, retrato de Lydia Cassatt Otoño, retrato de Lydia Cassatt, 1880
La adoración de los Reyes Magos CHASSÉRIAU, Théodore

Santa Bárbara de Samaná (Santo Domingo), 1819 – París, 1856 Gran retratista y uno de los renovadores de la pintura monumental de mediados del siglo XIX, tanto sagrada como profana. A pesar de su corta carrera, produjo una obra abundante, que influiría en pintores como Puvis de Chavannes, Gustave Doré o Gustave Moreau. Dividido en cierto modo entre Ingres y Delacroix, Chassériau ha sido considerado un artista inclasificable. Olvidado por el público durante décadas, hoy se le reconoce de nuevo como uno de los maestros del arte francés de su tiempo. La adoración de los Reyes Magos La adoración de los Reyes Magos, 1856
Busto de Rodin CLAUDEL, Camille

La Fère-en-Tardenois, 1864 – Villeneuve-lès-Avignon, 1943 Escultora redescubierta por los historiadores del arte, y por el público de finales del siglo XX, Camille Claudel es desde entonces el símbolo de la mujer artista de difícil carácter. Su fuerte personalidad seduce a Rodin, en cuyo estudio entra de ayudante. Ambos artistas logran una gran simbiosis, influyéndose recíprocamente, aunque para los críticos «la señorita Claudel» no pasa de ser una alumna del escultor. Independiente y firmemente convencida de su singularidad, Camille soporta cada vez peor estar en segundo plano; lo que motivará su posterior ruptura, tras acusar a Rodin de su fracaso artístico. Busto de Rodin Busto de Rodin, 1886-89
Marieta, llamada la Odalisca romana COROT, Camille

París, 1796-1875 Corot amplía su vocación inicial de paisajista para dar un mayor protagonismo a la figura; la mujer constituye uno de los temas centrales de su obra en la década de 1860. Con los paisajes pintados «de memoria», como Recuerdo de Mortefontaine2, comprado por el emperador Napoleón III en el Salón de 1864, el artista inventa un tipo de paisaje con figuras bañado en una luz plateada. Durante los diez últimos años de su vida representará a mujeres jóvenes posando en su taller entre los objetos que le son familiares, en actitud reflexiva o absortas en la contemplación de un lienzo. Marieta,  llamada la Odalisca romana Marieta, llamada la Odalisca romana, 1843
Juliette Courbet COURBET, Gustave

Ornans (Doubs), 1819 – La-Tour-de-Peiz (Suiza), 1877 El Salón de 1849 marca el comienzo de su madurez artística. La vida cotidiana en su tierra natal le proporciona los principales temas de las pinturas fechadas en torno a 1850. Su originalidad se asienta con especial fuerza en el campo del desnudo; sus mujeres de carnes vibrantes escandalizan a los visitantes del Salón, acostumbrados a las ninfas blancas y lisas de la pintura académica. Por su lucha contra las reglas de la Academia en aras de la modernidad y el realismo, Courbet es un modelo para la siguiente generación de artistas. Los inicios del impresionismo le deben mucho.  Courbet con un perro negro, 1842-44
Juliette Courbet Juliette Courbet, 1844
Pierre-Joseph Proudhon y sus hijas en 1853, 1865
El sueño, 1866
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