Web oficial de la Fundación Juan March
DICCIONARIO DE LA EXPOSICIÓN A-C D-M P-Z
D
El coleccionista de estampas DAUMIER, Honoré

Marsella, 1808 – Valmondois (Val d’Oise), 1879 Admirado muy pronto por sus colegas Delacroix, Millet o Corot, sus primeras apariciones en el Salón datan de 1848, llegando a ser considerado como uno de los fundadores del realismo. Los temas de sus pinturas alternan escenas de calle, salas de audiencias y alegorías sociales con asuntos extraídos del teatro (actores y saltimbanquis), de la fábula (don Quijote) e incluso de la historia sagrada. Daumier ejerció una destacada influencia –en Francia y fuera de ella– en los artistas de su tiempo, especialmente en los impresionistas, como Toulouse-Lautrec, pero también en los movimientos de vanguardia de comienzos del siglo XX, como el fauvismo o el expresionismo alemán. Hoy está considerado uno de los precursores del arte moderno. El coleccionista de estampas El coleccionista de estampas, 1860
Combate del infiel y el bajá DELACROIX, Eugène

Charenton-Saint-Maurice, 1798 – París, 1863 Adscrito al cenáculo en torno a Victor Hugo, Delacroix , a principios de la década de 1820, afianzada su reputación como pintor de historia, compone numerosas obras de pequeño formato inspiradas en la literatura y anécdotas históricas. De un viaje al norte de África, en 1832, trae consigo numerosos cuadernos con bosquejos e impresiones de luz y color, que marcarán el desarrollo de su obra. Desde 1850, a medida que se encierra en sí mismo y dedica más tiempo a la redacción de su Diario, aumentan en su obra los temas religiosos y las figuras dolientes del cristianismo. Combate del infiel y el bajá Combate del infiel y el bajá, 1835
Intimidad DENIS, Maurice

Granville, 1870 – Saint-Germain-en-Laye, 1943 Miembro del grupo de los Nabis, iniciados y profetas de un arte nuevo que sigue el camino trazado por Paul Gauguin, Denis, apodado el «nabi de los bellos iconos» en alusión a su fe cristiana y a su interés por el arte sacro, se convierte en el teórico del movimiento. Cuando en 1898 el grupo se dispersa, Denis redescubre, durante un viaje a Italia, la pintura de los primitivos y los frescos de Rafael. Esta estancia determina una nueva etapa en su carrera, definida por la búsqueda de un clasicismo moderno, una trayectoria muy próxima a la de Cézanne, en cuyo honor pinta en 1900 Homenaje a Cézanne. Intimidad Intimidad, 1903
La esposa de Pascal Blanchard en una velada DESVALLIÈRES, George

París, 1861-1950 Desvallières pinta a las mujeres con recargados maquillajes que entrevé en los pasillos de los teatros de variedades, primero las de la noche londinense y más tarde en el París del Moulin Rouge. Como presidente del Salón de Otoño fundado en 1903, contribuye activamente a presentar a jóvenes talentos y a abrir las puertas del Salón a otras disciplinas artísticas. Desde 1905, se centra cada vez más en los asuntos religiosos, que sustituyen las composiciones mitológicas de los comienzos, y en los grandes trabajos decorativos, pinturas murales de iglesias y diseños de vidrieras. La esposa de Pascal Blanchard en una velada La esposa de Pascal Blanchard en una velada, 1903
F
Helena FANTIN-LATOUR, Henri

Grenoble, 1836 – Buré (Orne), 1904 Se da a conocer como pintor de retratos y de bodegones, realizados con un oficio minucioso y bastante académico, aunque la cualidad de la luz, que envuelve sus composiciones en un vapor aterciopelado, y la simplicidad de las escenas, dispuestas a menudo sobre fondos grises monocromos, denotan una inspiración muy personal. En 1876, al acercarse al entorno simbolista –pintores, poetas y músicos–, descubre en el arte de Wagner una revelación que le conduce al cultivo de la pintura histórica, así como asuntos alegóricos y religiosos. Helena Helena, 1892
G
Viejo con bastón GAUGUIN, Paul

París, 1848 – Atuona (islas Marquesas), 1903 En 1879 expone con los impresionistas, apadrinado por Pissarro y Degas. En 1887, Gauguin va a buscar fortuna en Panamá, pero termina en la Martinica, donde pinta unos espléndidos paisajes tropicales. Por primera vez, el pintor se distancia del impresionismo. A su regreso a Francia conoce a Vincent van Gogh. Para los poetas simbolistas, a los que frecuenta, Gauguin es un visionario, el iniciador de un arte nuevo. En febrero de 1891, el artista parte rumbo a Tahití «[...] para liberarme de la influencia de la civilización». Maravillado por la exuberancia de los paisajes polinesios, y atrapado por la belleza melancólica de los trópicos, pinta más de 70 telas en dos años. En el otoño de 1888, Paul Gauguin se reúne en Arles con su amigo Vincent van Gogh. Los dos meses de convivencia entre ambos pintores acaban trágicamente. Termina estableciéndose en las islas Marquesas. En los Cuentos bárbaros, su último desnudo oceánico, Paul Gauguin expresa una vez más su incansable búsqueda de un paraíso perdido. Viejo con bastón Viejo con bastón, 1888
Retrato de Jacques Amalric GROS, Barón Antoine-Jean

París, 1771 – Meudon, 1835 Alumno de David, su formación y su brillante carrera son indisociables de los acontecimientos políticos y sociales del Consulado y el Imperio. Nombrado lugarteniente del estado mayor general, sigue los movimientos de los ejércitos franceses en sus conquistas y realiza numerosos retratos de altos dignatarios y mandos militares con sus historiados uniformes. En 1811 emprende la decoración de la cúpula del Panteón. Condenado al exilio con el restablecimiento de la monarquía, David elige a su antiguo alumno para garantizar la continuidad de la enseñanza en sus estudios parisinos. El nuevo barón Gros es uno de los artistas oficiales de la Restauración y propugna la vuelta al estilo neoclásico. Retrato de Jacques Amalric Retrato de Jacques Amalric, 1804
I
Francisco I recoge los últimos suspiros de Leonardo da  Vinci INGRES, Jean-Auguste-Dominique

Montauban, 1780 – París, 1867 Considerado el retratista más influyente del siglo XIX, Ingres, a diferencia de Delacroix, no dejó ninguna obra monumental. Tras su retorno definitivo a París, destaca en la realización de grandes retratos mundanos y pinta sus más bellos cuadros de desnudos: La fuente (1856) y El baño turco (1863), conservados en el Louvre. Este dibujante infatigable y perfeccionista elabora lentamente sus figuras de contornos nítidos, colores claros, formas apenas modeladas, sacrificando sin vacilar el realismo anatómico a las cualidades expresivas de la línea. Ingres pone los cimientos de un nuevo clasicismo que rompe con el legado davidiano. Su personalidad inclasificable marca tanto a varias generaciones de discípulos fieles como a los artistas más inconformistas del siglo. Francisco I recoge los últimos suspiros de Leonardo da  Vinci Francisco I recoge los últimos suspiros de Leonardo da Vinci, 1818
Enrique IV jugando con sus hijos en el momento en el que el embajador de España es admitido a su presencia, 1817
M
Dos desnudos en un paisaje (anverso) MAILLOL, Aristide

Banyuls-sur-Mer, 1861 – Perpiñán, 1944 Sus primeros cuadros –paisajes con figuras y retratos de muchachas– tienen mucho que ver con la obra de Gauguin, a quien conoce en 1889, y con la escuela de Pont-Aven. Maillol adopta sus manchas de color y sus efectos decorativos, empleando una paleta especialmente luminosa, herencia de esa luz mediterránea que le es tan querida. Maillol es indiscutiblemente uno de los maestros de la escultura francesa de entreguerras. Sus primeras obras esculpidas son bajorrelieves que juegan con la inserción de una figura femenina en un formato dado. El artista se mantendrá fiel al estilo clasicista, voluntariamente simplificado, que elabora desde la década del 1900 y que prefigura la modernidad. Dos desnudos en un paisaje (anverso) Dos desnudos en un paisaje (anverso), c. 1895
Retrato de Théodore Duret MANET, Edouard

París, 1832-1883 Sus célebres obras El almuerzo campestre y Olimpia, presentadas, respectivamente, en el Salón de 1863 y de 1865, provocan un escándalo. Édouard Manet da entrada al impresionismo en el Salón con su cuadro titulado Argenteuil, comenzado durante el verano de 1874 en las riberas del Sena. Pero su temperamento le inclina más a las escenas urbanas que al paisaje: este inveterado burgués parisino detesta el campo. La atmósfera bulliciosa de los bulevares, el París de las fiestas y los cafés-cantantes que tanto ama, confluirán al final de su obra en el espejo de Un bar en el Folies-Bergère (1882). Retrato de Théodore Duret Retrato de Théodore Duret, 1868
Cabeza de campesina MILLET, Jean-François

Gruchy (Manche), 1814 – Barbizon (Seine-et-Marne), 1875 Millet contribuye a la renovación que experimenta en esos años la estampa, realizando varios aguafuertes originales de gran calidad. Pintando de memoria, muestra a los campesinos durante sus tareas cotidianas: sembradores, gavilladores, recolectores y espigadoras aparecen representados por medio de un único personaje o de una pareja que ocupa todo el espacio de la tela. En 1868, Frédéric Hartmann le encarga una serie de pinturas sobre las cuatro estaciones. Con un nuevo sentido del color y de la luz, aunque respetando siempre la evocación tradicional de las horas del día, Millet trabajará en esta serie hasta el final de su vida. Cabeza de campesina Cabeza de campesina, 1872
< Anterior     Siguiente >

SUBIR SUBIR