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La tradición de lo fantástico y el diálogo entre obras de arte

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Pierre Jahan
Sin título, 1937
Colección Dietmar Siegert

Las raíces de la modernidad, en especial del arte de los surrealistas, se abordan igualmente en esta exposición, para la que se ha tomado como modelo la ya legendaria Fantastic Art, Dada, Surrealism, organizada en 1936-37 por Alfred H. Barr en el Museum of Modern Art de Nueva York. El marco temporal de esta exposición abarca desde mediados del siglo XV hasta aproximadamente el año 1945.

¿Qué conexión existe entre Man Ray y Alberto Durero? En este interrogante podría resumirse la cuestión que plantea esta muestra. La pregunta parece, en un primer momento, tan sorprendente como el "encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección". En 1920, antes de su llegada a París, el fotógrafo americano Man Ray creó L'Enigme d'Isidore Ducasse [El enigma de Isidore Ducasse]. En su principal obra literaria, Les Chants de Maldoror, del año 1868, Lautréamont (seudónimo de Isidore Ducasse) alababa la inusual belleza de un joven sirviéndose de una asombrosa comparación: "bello como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección". Esta metáfora absurda y contradictoria, que posee un matiz erótico frío y distante, fue recibida por los surrealistas como una revelación poética. Tan rotunda contradicción abría la fantasía a nuevas dimensiones extraordinarias.

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Herbert Bayer
Urbanita solitario, 1932
Colección Dietmar Siegert

"El enigma de Isidore Ducasse" sigue sin resolverse a día de hoy y así seguirá en el futuro. Esto al menos lo vincula con el grabado de Alberto Durero Melencolia I. Muy pocas obras de arte han sido objeto de tantos intentos de interpretación como esta obra de Durerro y, aún así, siempre ha quedado algo sin resolver. De ahí que se puede trazar una amplia línea de unión a través de los cuatro siglos transcurridos entre el grabado de Durero y L'Enigme d'Isidore Ducasse de Man Ray.

Esta comparación entre Man Ray y Alberto Durero es tan sólo un ejemplo del intento de generar un diálogo entre obras históricas y modernas en el marco de esta exposición. La percepción de la complejidad de la vida moderna con todas sus contradicciones llevó a los surrealistas a encontrar nuevas formas de expresión artística. Se agudizó en ellos la conciencia de una tradición artística a la que daban alas la fantasía y lo fantástico y que iba desde la Baja Edad Media hasta la modernidad. Nos referimos a un período histórico que va desde el miedo al infierno del Medievo cristiano, pasando por el entusiasmo por los conocimientos de las ciencias naturales, especialmente de la óptica, propio de los albores de la Edad Moderna, hasta la irrupción del subconsciente y lo irracional en la era de la Ilustración y del Romanticismo. En busca de un mundo más allá de lo visible, los artistas cuestionan una y otra vez normas y límites. Crean mundos plásticos subversivos y controvertidos: imágenes repletas de sorpresas, enigmas y melancolía y también de sueños, miedos y ansias reprimidos.



La exposición está dividida en once secciones:

1. El ojo interior
Claude-Nicolas Ledoux
Claude-Nicolas Ledoux
Un vistazo al interior del Teatro de
Besanzón
, 1804
Universitäts- und Landesbibliothek
Darmstadt

Ha sido elevado en muchas culturas a la categoría de metáfora gráfica central y considerado, en igual medida, como mirador abierto al mundo exterior y como "ventana del alma". El sueño, la embriaguez y la alucinación también forman parte de las experiencias del ojo interior.

2. Espacios mágicos
Karl Friedrich Thiele
Karl Friedrich Thiele, según Karl
La Reina de la Noche, 1823
Friedrich Schinkel
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

De Baldung a De Chirico, las perspectivas aceleradas, los escorzos extremos y la proyección de sombras intensas han sido instrumentos formales que permitían dotar al espacio de expresión y significado, elevándolo a la categoría de imagen refleja de estados psíquicos.

3. Perspectivas cambiantes
Karl Friedrich Thiele
Matthias Zündt, según Hans Lencker,
coloración Georg Mack III
Mayúsculas del alfabeto latino, 1567
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

Muestra las asombrosas conexiones existentes entre los estudios de perspectiva manieristas, las anamorfosis, las ilusiones ópticas, los libros para el estudio de la óptica del siglo XVI y las obras de los surrealistas.

4. Figuras compuestas
Hannah Höch
Hannah Höch
Monumento II: Vanidad, 1930
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

Grotescas o monstruosas, que se encuentran entre los engendros de la fantasía artística subversiva. Estos seres mixtos, mitad humanos, mitad animales, formarán parte del repertorio fijo de las caricaturas por lo menos a partir de la iconoclastia de la época de la Reforma.

5. El ser humano construido
André Masson
André Masson
Estudio para "El asesinato del doble",
1941
Centre Pompidou, París. Musée
national d'art moderne/Centre de
création industrielle

Los manichini [maniquíes] de De Chirico, las muñecas articuladas de Man Ray, las Puppen [muñecas] de Bellmer y las figuras esqueléticas de Masson carecen de rostro y funcionan como maquetas humanas anónimas.

6. El (des)orden de las cosas
André Masson
Wenzel Hollar
Bodegón con manguitos y cosas para
limpiar
, 1647
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

El "encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección", anteriormente citado, entendido como prototipo de la belleza, remite ya al principio "poético" del collage. Sus precedentes históricos, en forma de bodegones, trampantojos y quodlibet, originariamente dechados de imitación virtuosista de la naturaleza, son objeto de una interpretación de nuevo cuño.

7. El Capriccio
Maestro E. S.
Maestro E. S.
Letra X (músicos mendicantes),
c 1435-67
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

Es la ocurrencia artística rebosante de fantasía que ignora las reglas académicas estrictas. Desde las postrimerías del siglo XVI hasta el siglo XVIII ‒de Callot a Goya– surge un gran número de series de grabados que parecen consolidar el capriccio como forma artística independiente, un género sin reglas fijas desde el punto de vista temático o formal.

8. Metamorfosis de la naturaleza
Maurice Tabard
Maurice Tabard
Los fetiches de la Isla de Pascua, 1935
Colección Dietmar Siegert

Aborda la transformación como principio central del pensamiento y la creación surrealista y busca establecer comparaciones con paralelos históricos. "Nada es lo que parece". En esta frase se puede condensar la duda fundamental que asalta a los surrealistas ante la evidencia del mundo de los objetos visibles.

9. Fantasmagorías
Maurice Tabard
Pieter van der Heyden, según Pieter
Brueghel el Viejo
Envidia, 1558
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

Está dedicada a la tradición, que se remonta hasta la Antigüedad, de la representación de seres o fenómenos enigmáticos o sobrenaturales, como demonios o monstruos quiméricos. Desde finales de la Edad Media hasta bien entrado el siglo XVIII surgen pliegos que narran la aparición de extrañas criaturas, que en la época anterior a la Ilustración se interpretaban como el anuncio de acontecimientos horribles.

10. Las sombras de las sombras
Maurice Tabard
Michael Wolgemut
Danza de los esqueletos, 1493
Germanisches Nationalmuseum,
Núremberg

Al igual que en la sección "El (des)orden de las cosas", aquí se muestra como un collage sin comentario, orientado a activar la fantasía del espectador y, sin especificación previa alguna y con el solo recurso de su imaginación, estimularle a entablar un diálogo propio con las obras de arte.

11. Sueños diurnos-pensamientos nocturnos
Francisco de Goya
Francisco de Goya
Modo de volar, 1814-19
Colección particular

Sección dedicada a las visiones oníricas de los artistas. El sueño ha sido un ámbito de la realidad no sólo para los surrealistas y para las generaciones posteriores a Sigmund Freud. La lista de artistas cuyas visiones oníricas se muestran, a modo de ejemplos, en el último tramo de esta exposición va desde Durero a Ernst y Höch pasando por Goya, Grandville, Klinger y Redon.



*Extracto del ensayo de Yasmin Doosry, El encuentro no enteramente casual de Man Ray con Alberto Durero, incluido en el catálogo de la exposición.