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La colección

Frederic Amat

Barcelona, 1952

Frederic Amat aglutina en sus obras diferentes materiales y objetos, en la mayoría de los casos construidos por él, en una especie de collages tridimensionales que cobran un convincente sentido simbólico. Son obras realizadas con elementos naturales: cañas, papel hecho a mano, pelo de cabra, telas de algodón o resina, que han sido coloreados con cochinilla, cera, tintes y pigmentos naturales. En conjunto, se hace evidente en todas sus obras la materialidad, la manualidad y el proceso de trabajo. De esta manera construye unas piezas que difícilmente pueden ser calificadas de "pinturas" ya que el desbordamiento del plano del cuadro y la inclusión de objetos reales, entre otras particularidades, las aproximan a elementos de un hipotético museo antropológico en el que los fragmentos de animales, ramas, objetos, cuerdas y signos son sacralizados por el color que parece estar puesto ahí para exorcizar los malos espíritus. Los rituales chamánicos a los que supuestamente podrían servir estas obras requieren de una geometría primaria que pretende ocultar o descubrir el arcano que en ellas se encierra.

"P'isaq", 1978
P'isaq, 1978

En realidad, se trata de invenciones sensuales, muy corporales, en las que se mezcla la mediterraneidad de su tierra natal con el exotismo de lo vivido en sus viajes, dando como resultado una mitología híbrida, de la que P'isaq sería un claro ejemplo. En esta obra se aprecia un soporte de papel de algodón, muy vaporoso y sutil, que sugiere transparencias y veladuras propias de una refinada cultura oriental. Esta superficie se halla surcada por una serie de cañas que la atraviesan marcando una dirección y acentuando un paralelismo de secuencias rítmicas más próximo al de un ritual primitivo que al de una trama de rigurosa geometría.

Javier Maderuelo

Este texto sólo puede reproducirse citando su procedencia:
Catálogo del Museu Fundación Juan March, Palma de Mallorca.