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La colección

Juan Bordes

Las Palmas de Gran Canaria, 1948

Tras estudiar en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde luego daría clases, Juan Bordes decidió convertirse en escultor. Realizó sus primeras exposiciones en los años setenta, años en los que en nuestro país la escultura estaba, por decirlo de alguna manera, en condiciones de inferioridad respecto de la pintura. Ya en el transcurso de los ochenta, se produjo su reencuentro con la tradición clásica –reencuentro bastante parecido al que protagonizó Guillermo Pérez Villalta en el campo de la pintura– y del que es buen indicio el hecho de que en el catálogo de su exposición La figura en la luz (celebrada en la Galería Fernando Vijande de Madrid en 1984) Bordes incluyera una antología de fragmentos sobre el ofi cio espigados en textos de predecesores suyos tan ilustres como Miguel Ángel, Benvenuto Cellini, Antonio Canova y Auguste Rodin.

"Oradores [I, II, III, IV y V]", 1987-1989"
Oradores [I, II, III, IV y V], 1987-1989

Esa voluntad de entroncar con la tradición ha convertido a Bordes, hoy miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (su discurso de ingreso leído en 2006 y contestado por Antonio Bonet Correa se tituló "La infancia del artista o Las fuentes del Nilo"), en un gran conocedor y coleccionista de la tratadística de arte y arquitectura, y le ha llevado a colaborar con un arquitecto antimoderno como es Oscar Tusquets o a redactar, en compañía de otros artistas-profesores, el libro Fortuny-Picasso y los modelos académicos de enseñanza (1989). Todo esto es compatible, no obstante, con el conocimiento de las vanguardias y el aprovechamiento de sus hallazgos. Y así, junto a sus fi guras en bronce, que entroncan con Cellini, seguimos encontrando otras en las que trabaja el poliéster tallado. En su serie de los cráneos, un tema de mucha raigambre hispana (de Juan de Valdés Leal a Luis Fernández) es interpretado en términos cubistas, pos Julio González.

Estos cinco bustos de oradores constituyeron uno de los momentos fuertes de una de las exposiciones más destacadas de la trayectoria de Bordes, la que en 1990 y bajo el título Cabezas muy españolas presentó en la Galería Estampa de Madrid. El naturalismo en la representación de estos bustos, que tienen algo de romanos, no excluye una cierta intencionalidad satírica.

Juan Manuel Bonet

Este texto sólo puede reproducirse citando su procedencia:
Catálogo del Museu Fundación Juan March, Palma de Mallorca.