Inicio > Arte > Cuenca > La Colección > 

La colección

Antonio López García

Tomelloso (Ciudad Real), 1936

Sus primeros y precoces pasos los dio Antonio López García guiado por su tío, el pintor realista Antonio López Torres. De la Escuela de Bellas Artes nunca le oiremos hablar con la misma distancia con la que hablan otros artistas formados en la posguerra. Entre otras cosas, ahí adquirió los rudimentos de su asombrosa técnica. Tiene palabras de elogio para un pintor académico hoy tan olvidado como es Eugenio Hermoso, que fue uno de sus profesores en la Escuela. Sus compañeros lo daban todo a cambio de un viaje a París, que seguía encarnando el espíritu de la modernidad; él marchó a Roma, donde le influyeron la pintura metafísica y el novecento. Su primera individual madrileña tuvo lugar en el Ateneo, en 1957, y supuso un fuerte contrapunto a la habitual tónica informalista de la sala.

"Figuras en una casa,", 1967
Figuras en una casa, 1967

Expositor en prestigiosas galerías de París y Nueva York, e internacionalmente considerado como una de las voces figurativas más personales y auténticas de la segunda mitad del siglo xx, Antonio López goza en nuestro propio país de una gran celebridad y en 1985 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes; sin embargo, apenas han existido ocasiones para ver sus obras. También en 1985 la Fundación Juan March le dedicó una retrospectiva en el Museo de Albacete. Otra, en 1993, tuvo por marco el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En 2011 el Museo Thyssen-Bornemisza organizó su última retrospectiva que posteriormente se presentó en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Muchas de las obras de Antonio López están inspiradas en Tomelloso. Nadie, por otra parte, ha pintado Madrid como él. Junto a vistas urbanas como Madrid Sur (1965-1985) o Gran Vía (1974-1981), están los interiores.

Figuras en una casa permite entender que a veces se haya podido considerar a Antonio López como alguien propenso a lo surreal. Hay algo sumamente inquietante en esta escena, en estos personajes representados en la entrada de una oscura casa madrileña, en cuyo aire flota, como una aparición, el rostro de una mujer sin cuerpo.

Juan Manuel Bonet

Este texto sólo puede reproducirse citando su procedencia:
Catálogo del Museu Fundación Juan March, Palma de Mallorca.