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La colección

Julio López Hernández

Madrid, 1916

Julio López Hernández, que se familiarizó con el oficio en el taller de orfebrería paterno fundado por su abuelo, estudió Artes y Oficios –posteriormente sería profesor en una de las escuelas madrileñas– y luego Bellas Artes. En San Fernando coincidió con Antonio López García y con Lucio Muñoz; con el segundo colaboró, unos años más tarde, en la realización del retablo monumental de la basílica de Aránzazu (Guipúzcoa, 1962); con el primero lo ha hecho más recientemente en los retratos de los reyes ubicados en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.

"Hombre del sur" 1972
Hombre del sur, 1972

A mediados de los años cincuenta, a López Hernández le interesaban Henry Moore y los italianos Marino Marini y Arturo Martini. Los griegos, los góticos alemanes, la imaginería castellana, Donatello, son algunos de los faros que le ayudaron a encontrar su propio camino en el campo del realismo. Ha trabajado, principalmente, la madera y el bronce, pero no ha rehuido recurrir a materiales más actuales, como el poliéster.

Madrid tiene en López Hernández a un testigo y cronista excepcional: sus padres en el taller de orfebrería, sus dos hijas, un perro callejero, una mujer con bolso, una colegiala, un fotógrafo, un dormitorio –el título precisa que está en la calle Almagro–, un juzgado de guardia, un vagón del metro. Estos ámbitos, estos personajes le bastan para interrogarse sobre el misterio de un mundo que contempla sin complacencia pero con mirada no exenta de ternura y lirismo.

Un terreno al que López Hernández ha dedicado especial atención es el de la medallística, tema de su discurso de ingreso en la Real Academia de San Fernando, leído en 1988; suya fue, por ejemplo, la medalla conmemorativa de la inauguración del Museo de Cuenca.

Hombre del sur es una escultura yacente de impresionante severidad, con algo de estatua para sepulcro; en ese sentido hay que recordar lo que dice Antonio Bonet Correa de las figuras de López Hernández: que tienen todas un cierto "aire de cuerpo presente", de "soterrados acentos fúnebres".

Juan Manuel Bonet

Este texto sólo puede reproducirse citando su procedencia:
Catálogo del Museu Fundación Juan March, Palma de Mallorca.