El jazz en la obra de Cortázar


Memorias de escucha II

Los músicos de jazz en Rayuela

**Nota: listado de músicos citados en Rayuela. En la década en la que se publicó el libro, el vinilo era el medio habitual de escucha, sin embargo, la forma en la que Cortázar cita los standard de jazz y la mayor presencia de músicos del período 1920-1940 indican que las citas de grabaciones en Rayuela hacen referencia a los antiguos discos de 78 rpm, especialmente queridos por él.

Louis Armstrong Satchmo 1901-1971). Trompetista, cantante, etc.

Nació en Nueva Orleans en 1901 y murió en Nueva York en 1971. El concierto de París citado por Cortázar tuvo lugar en el Théâtre des Champs-Élysées en 1952. Previamente, Armstrong había formado su grupo principal con el que realizó innumerables grabaciones y con el que apareció en más de treinta películas: el Louis Armstrong and his All Stars estaba formado por Earl Fatha Hines, Barney Bigard, Edmond Hall, Jack Teagarden, Trummy Young, Arvell Shaw, Billy Kyle, Marty Napoleon, Big Sid Catlett, Cozy Cole, Tyree Glenn, Barrett Deems, Joe Darensbourg y la Filipino-American percussionist.

Envuelto en humo Ronald largaba disco tras disco casi sin molestarse en averiguar las preferencias ajenas, y de cuando en cuando Babs se levantaba del suelo y se ponía también a hurgar en las pilas de viejos discos de 78, elegía cinco o seis y los dejaba sobre la mesa al alcance de Ronald que se echaba hacia adelante y acariciaba a Babs que se retorcía riendo y se sentaba en sus rodillas, apenas un momento porque Ronald quería estar tranquilo para escuchar Don't play me cheap.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 69)

ver vídeo

Louis Armstrong
Don't play me cheap (MP3 - 7 MB)

Lo que sigue es costumbre y papel carbónico, pensar que Armstrong ha ido ahora por primera vez a Buenos Aires, no te podés imaginar los miles de cretinos convencidos de que estaban escuchando algo del otro mundo, y Satchmo con más trucos que un boxeador viejo, esquivando el bulto, cansado y monetizado y sin importarle un pito lo que hace, pura rutina, mientras algunos amigos que estimo y que hace veinte años se tapaban las orejas si les ponías Mahogany Hall Stomp, ahora pagan qué sé yo cuántos mangos la platea para oír esos refritos.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 70)

ver vídeo

Louis Armstrong
Mahogany Hall Stomp (MP3 - 10 MB)

[...] y Babs se retorcía en las rodillas de Ronald, excitada por la manera de cantar de Satchmo, el tema era lo bastante vulgar para permitirse libertades que Ronald no le hubiera consentido cuando Satchmo cantaba Yellow Dog Blues, y porque en el aliento que Ronald le estaba echando en la nuca había una mezcla de vodka y sauerkraut que titilaba espantosamente a Babs.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 69)

ver vídeo

Louis Armstrong
Yellow Dog Blues (MP3 - 10 MB)

Discografía:

Sidney Bechet (1897-1958). Clarinetista y saxofonista soprano

Fue uno de los pioneros de la segunda generación de Nueva Orleans. Puesto que nunca lideró una gran orquesta de baile (como sí hicieron Ellington o Armstrong), su popularidad nunca alcanzó el nivel de otros músicos de la época. Sin embargo, era muy reconocida su exuberancia tímbrica en los solos de clarinete y de saxo soprano. En la escena del jazz, dominó el saxo soprano durante muchas décadas, hasta que las grabaciones de John Coltrane en los años sesenta renovaron la popularidad de este instrumento.

ver vídeo

Sidney Bechet
Summertime (MP3 - 3 MB)

Discografía:

Leon Bix Beiderbecke (1903-1931). Trompetista

Su particular forma de tocar la trompeta y su original estilo tuvo como resultado que fuera uno de los primeros músicos de jazz blancos en ser aceptado y admirado por los intérpretes de jazz afroamericanos.
A partir de su muerte se convirtió en una leyenda debido, principalmente, a su aparición en un gran número de obras literarias y a la película biográfica Bix: An Interpretation of a Legend de 1994.

Pero después venía una guitarra incisiva que parecía anunciar el paso a otra cosa, y de pronto (Ronald los había prevenido alzando el dedo) una corneta se desgajó del resto y dejó caer las dos primeras notas del tema, apoyándose en ellas como en un trampolín. Bix dio el salto en pleno corazón, el claro dibujo se inscribió en el silencio con un lujo de zarpazo. Dos muertos se batían fraternalmente, ovillándose y desentendiéndose. Bix y Eddie Lang (que se llamaba Salvatore Massaro) jugaban con la pelota I'm coming, Virginia, y dónde estaría enterrado Bix, pensó Oliveira, y dónde Eddie Lang, a cuántas millas una de otra sus dos nadas que en una noche futura de París se batían guitarra contra corneta, gin contra mala suerte, el jazz.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 58)

ver vídeo

Bix Beiderbecke
I'm Coming Virginia (MP3 - 2,7 MB)

Discografía:

William Lee Conley Big Bill Broonzy (1897-1958). Cantante y guitarrista de blues

Fue uno de los cantantes de blues más prolífico en lo que a grabaciones se refiere. Broonzy fue central en los vínculos que se generaron entre las dos tradiciones de blues, el urbano y el rural. Después de 1951 realizó numerosos conciertos en Francia, en donde pretendía recuperar las antiguas canciones rurales interpretadas en su juventud.

La voz llegaba de tan lejos que parecía una prolongación de las imágenes, una glosa de letrado ceremonioso. Por encima o por debajo Big Bill Broonzy empezó a salmodiar See, see, rider, como siempre todo convergía desde dimensiones inconciliables, un grotesco collage que había que ajustar con vodka y categorías kantianas, esos tranquilizantes contra cualquier coagulación demasiado brusca de la realidad. O, como casi siempre, cerrar los ojos y volverse atrás, al mundo algodonoso de cualquier otra noche escogida atentamente de entre la baraja abierta. See, see, rider, cantaba Big Bill, otro muerto, see what you have done. (Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 74)

ver vídeo

Big Bill Broonzy
See, see, rider (MP3 - 2,7 MB)

Discografía:

Benny Carter (1907-2003). Saxofonista alto, arreglista y compositor

Reconocido, junto con Johnny Hodges, como uno de los primeros músicos en establecer el estilo de interpretación del saxofón alto antes de Charlie Parker. Carter jugó un papel central en el desarrollo del estilo swing para big-band.

Pero le costaba renunciar a la manta esquimal tan tibia, a la contemplación lejana y casi indiferente de Gregorovius en pleno interviú sentimental de la Maga. Arrancándose a todo como si desplumara un viejo gallo cadavérico que resiste como macho que ha sido, suspiró aliviado al reconocer el tema de Blue Interlude, un disco que había tenido alguna vez en Buenos Aires. Ya ni se acordaba del personal de la orquesta pero sí que ahí estaba Benny Carter [...].
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 76)

ver vídeo

The Chocolate Dandies
Blue interlude (MP3 - 8,1 MB)

Discografía:

John Coltrane (1926-1967). Saxofonista soprano y tenor

Cuando comenzaron las primeras grabaciones propias de Coltrane, el impacto en sus contemporáneos fue enorme. Inmediatamente surgieron infinidad de músicos que intentaban imitar su sonido en el saxofón tenor. Con cada grabación se expandían, de forma sorprendente, las posibilidades técnicas instrumentales del saxofón, las técnicas de improvisación conocidas hasta la fecha, las posibilidades de modulación, etc. Su última etapa discográfica, enmarcada en el estilo de free jazz, dejó discos de gran importancia para la música posterior como: Ascension (1966), Meditations (1965) o Expression (1967).

A la larga resultó que el vaso estaba lleno y a tiro. Se pusieron a beber, apreciativos, y Ronald les soltó un John Coltrane que hizo bufar a Perico. Y después un Sidney Bechet época París merengue, un poco como tomada de pelo a las fijaciones hispánicas. (Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 72)

John Coltrane
Giant Steps

Discografía:

Champion Jack Dupree (1910-1992). Pianista, guitarrista y cantante de blues

Se crio en el mismo orfanato de Nueva Orleans que Louis Armstrong. El apodo, Champion Jack, es la herencia de su etapa como boxeador profesional. En los años sesenta, grabó su primer disco en el sello Atlantic, Blues from the Gutter, con varios temas que lo hicieron muy popular, como «T. B. Blues» o «Junker's Blues».

Encontrar una barricada, cualquier cosa, Beny Carter, las tijeras de uñas, el verbo gond, otro vaso, un empalamiento ceremonial exquisitamente conducido por un verdugo atento a los menores detalles, o Champion Jack Dupree perdido en los blues, mejor barricado que él porque (y la púa hacía un ruido horrible) Say goodbye, goodbye to whiskey […].
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 77)

ver vídeo

Champion Jack Dupree
Junker's Blues (MP3 - 7,6 MB)

Discografía

Edward Kennedy Duke Ellington (1899-1974). Pianista, compositor, arreglista, director

Ellington es uno de los compositores más reconocidos en la historia del jazz. El número exacto de sus composiciones es desconocida, pero se puede estimar en dos mil aproximadamente: piezas de tres minutos para discos de 78 rpm, canciones populares, suites de gran envergadura, comedias musicales, proyectos de ópera, etc. Sin embargo, sus grabaciones como pianista han sido ampliamente subestimadas, debido, principalmente, al papel discreto que adoptaba en las formaciones. Su estilo pianístico ejercía de catalizador, con pequeñas momentos expresivos rodeados de silencio. Ellington no dejó de dirigir su banda hasta el momento de su muerte en 1974, precisamente, en este año se rodó un documental sobre sus giras de conciertos con el título On the Road with Duke Ellington.

ver vídeo

Duke Ellington & His Orchestra
Hot and Bothered (MP3 - 7,8 MB)

—En resumen —opinó Ronald— ya sería tiempo de escuchar algo así como Hot and Bothered.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 81)

Ronald besó cariñosamente la etiqueta de un disco, lo hizo girar, le acercó la púa ceremoniosamente. Por un instante la máquina Ellington los arrasó con la fabulosa payada de la trompeta y Baby Cox, la entrada sutil y como si nada de Johnny Hodges, el crescendo (pero ya el ritmo empezaba a endurecerse después de treinta años, un tigre viejo aunque todavía elástico) entre riffs tensos y libres a la vez, pequeño difícil milagro: Swing, ergo soy. Apoyándose en la manta esquimal, mirando las velas verdes a través de la copa de vodka (íbamos a ver los peces al Quai de la Mégisserie) era casi sencillo pensar que quizá eso que llamaban la realidad merecía la frase despectiva del Duke, It don't mean a thing if it ain't that swing, pero por qué la mano de Gregorovius había dejado de acariciar el pelo de la Maga, ahí estaba el pobre Ossip más lamido que una foca, tristísimo con el desfloramiento archipretérito, daba lástima sentirlo rígido en esa atmósfera donde la música aflojaba las resistencias y tejía como una respiración común, la paz de un solo enorme corazón latiendo para todos, asumiéndolos a todos.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 82)

ver vídeo

Duke Ellington & His Orchestra
It Don't Mean a Thing (MP3 - 7,5 MB)

En el 32, Ellington grabó Baby when you ain't there, uno de sus temas menos alabados y al que el fiel Barry Ulanov no dedica mención especial.
Con voz curiosamente seca canta Cootie Williams los versos: I get the blues down North […] (Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 442)

Discografía

Stan Getz (1927-1995). Saxofonista tenor

Getz fue uno de los principales improvisadores melódicos de la segunda mitad del s. XX. Su estilo estaba sumamente arraigado en el periodo del swing. Partía del singular estilo de Lester Young, pero se alejó de la agresividad sonora del bop de las décadas de los cuarenta y cincuenta. Su estilo lánguido y mesurado no evitó que, debido al dominio de su técnica, fuera capaz de sentar nuevos estándares de virtuosismo en la interpretación del saxofón tenor, como en 1949 con Crazy Chords.

—La influencia de la técnica en el arte —dijo Ronald metiendo las manos en una pila de discos, mirando vagamente las etiquetas—. Estos tipos de antes del long play tenían menos de tres minutos para tocar. Ahora te viene un pajarraco como Stan Getz y se te planta veinticinco minutos delante del micrófono, puede soltarse a gusto, dar lo mejor que tiene. El pobre Bix se tenía que arreglar con un coro y gracias, apenas entraban en calor zás, se acabó. Lo que habrán rabiado cuando grababan discos.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 58)

ver vídeo

Stan Getz y Oscar Peterson
I Want to Be Happy (MP3 - 7,1 MB)

Discografía

John Birks Dizzy Gillespie (1917-1993). Trompetista, cantante

Cuando Gillespie tocaba la trompeta tenía un estilo muy dramático, lleno de sorprendentes contrastes, con fraseos simples que, de forma súbita, se extendían y se desarrollaban en frases mucho más complejas y con cambios de intensidad vertiginosos. Aunque su timbre no era tan rico como en el caso de algunos de sus predecesores, su imaginación melódica y rítmica fueron esenciales para su reconocimiento por parte de los músicos de la época. Además, escribió gran número de piezas y colaboró con muchos músicos de diversa procedencia. Quizá las grabaciones más conocidas sean «Salt Peanuts», «A Night in Tunisia», «Manteca», «Anthropology» o «Con Alma».

Gregorovius le acarició el pelo, y la Maga agachó la cabeza. «Ya está», pensó Oliveira, renunciando a seguir los juegos de Dizzy Gillespie sin red en el trapecio más alto, «ya está, tenía que ser. Anda loco por esa mujer, y se lo dice así, con los diez dedos. Cómo se repiten los juegos. Calzamos en moldes más que usados, aprendemos como idiotas cada papel más que sabido. Pero si soy yo mismo acariciándole el pelo, y ella me está contando sagas rioplatenses, y le tenemos lástima, entonces hay que llevarla a casa, un poco bebidos todos, acostarla despacio acariciándola, soltándole la ropa, despacito, despacito cada botón, cada cierre relámpago, y ella no quiere, quiere, no quiere, se endereza, se tapa la cara, llora, nos abraza como para proponernos algo sublime, ayuda a bajarse el slip, suelta un zapato con un puntapié que nos parece una protesta y nos excita a los últimos arrebatos, ah, es innoble, innoble. Te voy a tener que romper la cara, Ossip Gregorovius , pobre amigo mío. Sin ganas, sin lástima, como eso que está soplando Dizzy, sin lástima, sin ganas, tan absolutamente sin ganas como eso que está soplando Dizzy».
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 65-66)

ver vídeo

Dizzy Gillespie y Louis Armstrong
Umbrella man (MP3 - 2,8 MB)

Discografía

Lionel Hampton (1913-1998). Vibrafonista

Aunque no fue el primer músico de jazz afroamericano en interpretar el vibráfono, consolidó este instrumento y le confirió una identidad propia. Una de sus colaboraciones más reconocidas fue grabada como miembro del Goodman Quartet, entre 1936 y 1940.

El vibráfono tanteaba el aire, iniciando escaleras equívocas, dejando un peldaño en blanco saltaba cinco de una vez y reaparecía en lo más alto, Lionel Hampton balanceaba Save it pretty mamma, se soltaba y caía rodando entre vidrios, giraba en la punta de un pie, constelaciones instantáneas, cinco estrellas, tres estrellas, diez estrellas, las iba apagando con la punta del escarpín, se hamacaba con una sombrilla japonesa girando vertiginosamente en la mano, y toda la orquestra entró en la caída final, una trompeta bronca, la tierra, vuelta abajo, volatinero al suelo, finibus, se acabó.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 61)

ver vídeo

Lionel Hampton
Save it pretty mamma (MP3 - 8 MB)

Discografía

Coleman Hawkins (1904-1969). Saxofonista tenor

El estilo tan directo y sonoro de Hawkins fue responsable, en gran parte, de la popularidad que adquirió el saxo tenor como instrumento solista de jazz. Su técnica no provenía en exclusiva de otros intérpretes de saxofón, él era capaz de adaptar para su instrumento el estilo de otros intérpretes, como Louis Armstrong, o de estudiar las ideas armónicas propuestas por el pianista Art Tatum. A lo largo de su carrera fue experimentando diversas técnicas de rubato y creando elaboradas estructuras durante la improvisación, incluso con tempos de gran rapidez. Su singular sonido y la incorporación del blues en su forma de tocar fue siempre una inspiración para los saxofonistas jóvenes que escuchaban sus grabaciones.

Gregorovius suspiró. Se puso a explicarle y la Maga lo escuchaba humildemente y aprendiendo, cosa que siempre hacía con gran intensidad hasta que la distracción venía a salvarla. Ahora Ronald había puesto un viejo disco de Hawkins, y la Maga parecía resentida con esas explicaciones que le estropeaban la música y no eran lo que ella esperaba siempre de una explicación, una cosquilla en la piel, una necesidad de respirar hondo como debía respirar Hawkins antes de atacar otra vez la melodía y como a veces respiraba ella cuando Horacio se dignaba explicarle de veras un verso oscuro, agregándole esa otra oscuridad fabulosa donde ahora, si él hubiese estado explicando lo de los lutecianos en vez de Gregorovius, todo se hubiera fundido en una misma felicidad, la música de Hawkins, los lutecianos, la luz de las velas verdes, la cosquilla, la profunda respiración que era su única certidumbre irrefutable, algo sólo comparable a Rocamadour o a la boca de Horacio o a veces a un adagio de Mozart que ya casi no se podía escuchar de puro arruinado que estaba el disco.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 64)

ver vídeo

Coleman Hawkins
Body and Soul (MP3 - 2,8 MB)

Discografía

Earl Fatha Hines (1905-1983). Pianista

Hines fue un pianista de agrupación desde el inicio de su carrera (a diferencia de muchos otros que en los primeros tiempos del jazz comenzaron como solistas, para posteriormente adaptarse a pequeños conjuntos). La influencia del ragtime era muy apreciable en la técnica de la mano derecha, a menudo llamada «trumpet style», con figuraciones y trémolos que se basaban en el vibrato de los instrumentos de viento. La técnica de la mano izquierda fue, también, muy singular, como puede apreciarse desde sus primeras grabaciones con Louis Armstrong: interrupciones de la regularidad rítmica, acordes fuera del beat y momentos que disolvían, prácticamente, el metro. Durante dos décadas dirigió diversas band y colaboró con músicos más jóvenes que formaban parte de los nuevos estilos bop.

Y de golpe, con una desapasionada perfección, Earl Hines proponía la primera variación de I ain't got nobody, y hasta Perico, perdido en una lectura remota, alzaba la cabeza y se quedaba escuchando, la Maga había aquietado la cabeza contra el muslo de Gregorovius y miraba el parquet, el pedazo de alfombra Turca, una hebra roja que se perdía en el zócalo, un vaso vacío al lado de la pata de una mesa. Quería fumar pero no iba a pedirle un cigarrillo a Gregorovius, sin saber por qué no se lo iba a pedir y tampoco a Horacio, pero sabía por qué no iba a pedírselo a Horacio, no quería mirarlo en los ojos y que él se riera otra vez vengándose de que ella estuviera pegada a Gregorovius y en toda la noche no se le hubiera acercado.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 83)

ver vídeo

Earl Hines
I ain't go nobody (MP3 - 7,5 MB)

Discografía

Freddie Keppard (1890-1933). Trompetista

Aunque fue un trompetista que obtuvo un gran reconocimiento por parte de otros músicos, su trabajo solamente se reconoció a partir de la recopilación moderna de sus grabaciones. Keppard fue uno de los primeros líderes de una banda de jazz de Nueva Orleans. En sus grabaciones dejó un estilo de trompeta brusco, con staccato muy marcado, quizá debido a su proximidad al ragtime.

[...] la colección de afónicos 78 con Freddie Keppard [...]. (Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 87)

ver vídeo

Freddie Keppard
High Fever (MP3 - 3 MB)

Discografía

Eddie Lang (1902-1933). Guitarrista y contrabajista

Lang fue uno de los primeros guitarristas de jazz en solitario. Su carrera coincidió con el desarrollo de las técnicas de grabación de la guitarra acústica, lo que permitió que algunos músicos fueran abandonando paulatinamente el banyo (tan presente en las primeras grabaciones del jazz). En las décadas veinte y treinta estuvo considerado como uno de los mejores guitarristas rítmicos y acompañantes.

Dos muertos se batían fraternalmente, ovillándose y desentendiéndose. Bix y Eddie Lang (que se llamaba Salvatore Massaro) jugaban con la pelota I'm coming, Virginia, y dónde estaría enterrado Bix, pensó Oliveira, y dónde Eddie Lang, a cuántas millas una de otra sus dos nadas que en una noche futura de París se batían guitarra contra corneta, gin contra mala suerte, el jazz.
(Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 58)

ver vídeo

Eddi Lang y Joe Venuti
Doing Things (MP3 - 2,6 MB)

Jelly Roll Morton (1890-1941). Pianista y compositor

En el comienzo del jazz, Jelly Roll Morton sintetizó en sus composiciones una gran variedad de elementos que provenían de la compleja trama de la música afroamericana, combinando la expresividad polifónica del estilo Nueva Orleans, el ragtime y el blues con la meticulosidad de los arreglos y los ensayos, para lograr una improvisación controlada y estructurada.

Jelly Roll estaba en el piano marcando suavemente el compás con el zapato a falta de mejor percusión, Jelly Roll podía cantar Mamie's Blues hamacándose un poco, los ojos fijos en una moldura del cielo raso, o era una mosca que iba y venía o una mancha que iba y venía en los ojos de Jelly Roll. Two-nineteen done took my baby away… La vida había sido eso, trenes que se iban llevándose y trayéndose a la gente mientras uno se quedaba en la esquina con los pies mojados, oyendo un piano mecánico y carcajadas manoseando las vitrinas amarillentas de la sala donde no siempre se tenía dinero para entrar.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 87)

ver vídeo

Jelly Roll Morton
Mamie's Blues (MP3 - 6,7 MB)

Discografía

Oscar Peterson (1925-2007). Pianista

Considerado uno de los más grandes pianistas de jazz sin acompañamiento, poseía un conocimiento muy amplio de todos los estilos de jazz y de las técnicas pianísticas. Era conocido por su extremo virtuosismo y por su singular elaboración del swing.

[...] y en Perpignan brincan los dedos de Oscar Peterson [...]. (Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 90)

Oscar Peterson
Cosmopolite: The Oscar Peterson Verve Sessions

Discografía

Gertrude Ma Rainey (1886-1939). Cantante de blues

Fue una cantante de blues, jazz y vaudeville americano. Con sus más de cien grabaciones y su poderosa voz fue conocida a lo largo de todo el sur de los Estados Unidos. Heredera de la tradición folclórica afroamericana, el formato limitado de la grabación sonora no hizo justicia a sus interpretaciones en salas y cabarés.

—Mirá —le dijo Oliveira a Babs, que se había vuelto con él después de pelearse con Ronald que insistía en escuchar a Ma Rainey y se despectivaba contra Fats Waller—, es increíble cómo se puede ser de canalla. ¿Qué pensaba Cristo en la cama antes de dormirse, che? De golpe, en la mitad de la sonrisa la boca se te convierte en una araña peluda.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 75)

ver vídeo

Ma Rainey
Stack O' Lee Blues (MP3 - 3,5 MB)

Discografía

Theodore Walter Sonny Rollins (1930-). Saxofonista tenor

En el periodo comprendido entre Charlie Parker y John Coltrane, a Sonny Rollins se le consideraba uno de los principales saxofonistas, en especial, por su relevante papel en el hard-bop. Rollins, como la mayor parte de los músicos bop, no prestaba excesiva atención a las melodías compuestas, la característica principal de su método de improvisación consistía en el uso de un extenso repertorio de fórmulas melódicas, además de una gran imaginación rítmica, que le permitían orientarse en cualquier progresión de acordes.

—Yo pinto mejor con los pies secos —dijo Etienne—. Y no me vengas con argumentos de la Salvation Army. Mejor harías en poner algo más inteligente, como esos solos de Sonny Rollins. Por lo menos los tipos de la West Coast hacen pensar en Jackson Pollock o en Tobey, se ve que ya han salido de la edad de la pianola y la caja de acuarelas.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 88)

Sonny Rollins
Saxophone Colossus

Discografía

Bessie Smith (1895-1937). Cantante de jazz-blues

Bessie Smith fue la cantante de la primera era de grabaciones de blues-vaudeville más importante. Con más de doscientas grabaciones en discos de 78 rpm, su amplia gama expresiva, la infinita variedad en el fraseo y sus inflexiones en las blue-notes hacen de ella el paradigma de la cantante de jazz-blues de la década de 1920.
La voz de Bessie se adelgazaba hacia el fin del disco, ahora Ronald daría vuelta a la placa de bakelita (si era bakelita) y de ese pedazo de materia gastada renacería una vez más Empty Bed Blues, una noche de los años veinte en algún rincón de los Estados Unidos. Ronald había cerrado los ojos, las manos apoyadas en las rodillas marcaban apenas el ritmo. También Wong y Etienne habían cerrado los ojos, la pieza estaba casi a oscuras y se oía chirriar la púa en el viejo disco, a Oliveira le costaba creer que todo eso estuviera sucediendo. ¿Por qué allí, por qué el Club, esas ceremonias estúpidas, por qué era así ese blues cuando lo cantaba Bessie? «Los intercesores», pensó otra vez, hamacándose con Babs que estaba completamente borracha y lloraba en silencio escuchando a Bessie, estremeciéndose a compás o contratiempo, sollozando para adentro para no alejarse por nada de los blues de la cama vacía, la mañana siguiente, los zapatos en los charcos, el alquiler sin pagar, el miedo a la vejez, imagen cenicienta del amanecer en el espejo a los pies de la cama, los blues, el cafard infinito de la vida.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 67)

ver vídeo

Bessie Smith
Empty Bed Blues (MP3 - 14,8 MB)

Discografía

Thomas Fats Waller (1904-1943). Pianista, organista, cantante, compositor

Waller fue el primer organista de jazz significativo; incluyó además la celesta junto al piano en muchas de sus interpretaciones y grabaciones. Su estilo ante el piano se caracterizaba por estar lleno de efectos expresivos e imaginativos, así como por la variedad de tonos emitidos por su voz. Se puede remarcar también el uso de acordes atípicos y de alteraciones cromáticas y notas de paso, herederas de la tradición impuesta por Art Tatum. Aunque en el desarrollo melódico no era tan inventivo como Earl Hines, sus melodías improvisadas se encontraban muy alejadas de cualquier estereotipo interpretativo.

—Mirá —le dijo Oliveira a Babs, que se había vuelto con él después de pelearse con Ronald que insistía en escuchar a Ma Rainey y se despectivaba contra Fats Waller—, es increíble cómo se puede ser de canalla. ¿Qué pensaba Cristo en la cama antes de dormirse, che? De golpe, en la mitad de la sonrisa la boca se te convierte en una araña peluda.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 75)

ver vídeo

Fats Waller
Numb fumbling (MP3 - 2,6 MB)

Discografía

Fred Waring and his Pennsylvanians

El conjunto se formó en 1918 en la Pennsylvania State University. Al principio, el grupo era conocido como Waring-McClintock Snap Orchestra, cambió su nombre a Waring's Banjo Orchestra y, coincidiendo con su primera grabación en 1923, pasaron a llamarse Waring's Pennsylvanians. Se hicieron muy populares por sus interpretaciones en universidades y teatros musicales. Con el tiempo, la parte vocal de sus conciertos adquirió tal importancia que el grupo fue especializándose hasta su transformación en agrupación coral. En seis décadas, la banda y coro grabó más de mil quinientas canciones. Su repertorio incluía arreglos de canciones folclóricas, patrióticas, piezas de baile, etc.

—Es capaz de creer en el progreso del arte —dijo Oliveira, bostezando—. No le hagás caso, Ronald, con la mano libre que te queda sacá el disquito del Stack O'Lee Blues, al fin y al cabo tiene un solo de piano que me parece meritorio.

—Lo del progreso en el arte son tonterías archisabidas —dijo Etienne—. Pero en el jazz como en cualquier arte hay siempre un montón de chantajistas. Una cosa es la música que puede traducirse en emoción y otra la emoción que pretende pasar por música. Dolor paterno en fa sostenido, carcajada sarcástica en amarillo, violeta y negro. No, hijo, el arte empieza más acá o más allá, pero no es nunca eso.

Nadie parecía dispuesto a contradecirlo porque Wong esmeradamente aparecía con el café y Ronald, encogiéndose de hombros, había soltado a los Waring's Pennsylvanians y desde un chirriar terrible llegaba el tema que encantaba a Oliveira, una trompeta anónima y después el piano, todo entre un humo de fonógrafo viejo y pésima grabación, de orquesta barata y como anterior al jazz, al fin y al cabo de esos viejos discos, de los show boats y de las noches de Storyville había nacido la única música universal del siglo, algo que acercaba a los hombres más y mejor que el esperanto, la Unesco o las aerolíneas, una música bastante primitiva para alcanzar universalidad y bastante buena para hacer su propia historia [...].
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 88)

ver vídeo

Waring's Pennsylvanians
Stack O'Lee Blues (MP3 - 8 MB)

Discografía

Teddy Wilson (1912-1986). Pianista

Uno de los pianistas más representativos de la era swing. Durante el periodo de grabaciones realizadas con el grupo de Goodman, desarrolló su característico estilo basado en el legato, con una gran habilidad para el contrapunto de las líneas melódicas y para la progresión armónica.

[...] y oyendo el difícilmente sencillo solo de Tedy Wilson decidió que era mejor quedarse hasta el final de la discada.
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 76)

ver vídeo

Teddy Wilson y Lester Young
All of Me (MP3 - 3,6 MB)

Discografía

Lester Young (1909-1959). Saxofonista tenor

Young fue uno de los músicos de jazz más influyentes. El estilo de su saxofón en las primeras grabaciones fue recibido como una revolución por los músicos del jazz moderno. La emisión del sonido, de una delicadeza extrema, en las grabaciones de la década de los años treinta es uno de los paradigmas de la historia del jazz.

Gregorovius suspiró y bebió más vodka. Lester Young, saxo tenor, Dickie Wells, trombón, Joe Bushkin, piano, Bill Coleman, trompeta, John Simmons, contrabajo, Jo Jones, batería. Four O'clock Drag. Sí, grandísimos lagartos, trombones a la orilla del río, blues arrastrándose, probablemente drag quería decir lagarto de tiempo, arrastre interminable de las cuatro de la mañana. O completamente otra cosa. «Ah, Lautréamont», decía la Maga recordando de golpe. «Sí, yo creo que lo conocen muchísimo».
(Julio Cortázar, Rayuela. Madrid: Alfaguara, 1996, p. 61)

ver vídeo

Lester Young
Four O'clock Drag (MP3 - 6,8 MB)

Discografía

Los músicos de jazz recordados

John Coltrane

Se puede lo que se hace

What John Coltrane does is to play five
notes of a chord and then keep changing it
around, trying to see how many different
ways it can sound.

Miles Davis, en Giant Steps,
de John Coltrane, disco Atlantic 1311.
(Julio Cortázar, Último round. Madrid: Debate, 1992, p. 386)

1960 — Atlantic Records SD 1311 John Coltrane — saxo tenor
Tommy Flanagan — piano
Wynton Kelly — piano en «Naima»
Paul Chambers — contrabajo
Art Taylor — batería
Jimmy Cobb — batería en «Naima»
Cedar Walton — piano en «Giant Steps» y en «Naima» alternate versions
Lex Humphries — batería en «Giant Steps» y en «Naima» alternate versions

Clifford Brown

Nació en Wilmington en 1930. Después de haber tocado con Art Blakey, formó en 1954, junto a Max Roach, uno de los quintetos con mayor influencia en la consolidación del hard bop. Aunque su estilo reflejaba cierta síntesis de Gillespie, Miles Davis y Navarro, su forma de tocar era única: técnica impecable, sonido excepcionalmente rico y una habilidad especial para desarrollar las ideas musicales. En junio de 1956, después de un concierto en Philadelphia, Clifford Brown, Richie Powell y su esposa Nancy se salieron de la carretera cuando viajaban en coche hacia Chicago. Los tres murieron en el accidente. Clifford Brown tenía, tan solo, 25 años y ya era uno de los mejores trompetistas del jazz.

Esa difícil costumbre de que esté muerto. Como Bird, como Bud, he didn't stand the ghost of a chance, pero antes de morir dijo su nombre más oscuro, sostuvo largamente el filo de un discurso secreto, húmedo de ese pudor que tiembla en las estelas griegas donde un muchacho pensativo mira hacia la blanca noche del mármol. Allí la música de Clifford ciñe algo que escapa casi siempre en el jazz, que escapa casi siempre en lo que escribimos o pintamos o queremos. De pronto hacia la mitad se siente que esa trompeta que busca con un tanteo infalible la única manera de rebasar el límite, es menos soliloquio que contacto. Descripción de una dicha efímera y difícil, de un arrimo precario: antes y después, la normalidad. Cuando quiero saber lo que vive el shamán en lo más alto del árbol de pasaje, cara a cara con la noche fuera del tiempo, escucho una vez más el testamento de Clifford Brown como un aletazo que desgarra lo continuo, que inventa una isla de absoluto en el desorden. Y después de nuevo la costumbre, donde él y tantos más estamos muertos.
Remember Clifford (Clifford Brown, 1930-1956), disco Mercury MCL 268. Ghost of a Chance (Young-Crosby) es el penúltimo trozo de la segunda cara.
(Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos. Tomo 1. Buenos Aires: Siglo XXI, 2009, p. 109)

1963- Mercury – MCL 268 Clifford Brown – trompeta
Max Roach – batería
Richie Powell – piano
Harold Land (tracks: A1, A2, A4, B2, B3) – saxo tenor
Sonny Rollins (tracks: A3, B1, B4) – saxo tenor

Clifford Brown
The Best Of Clifford Brown

Louis Armstrong

Ver descripción en «Los músicos de jazz en Rayuela»

Louis, enormísimo cronopio.
Concierto de Louis Armstrong en París, el 9 de noviembre de 1952.

[…] A todo esto Louis ha escondido el vaso, tiene un pañuelo fresco en la mano, y entonces le vienen ganas de cantar y canta, pero cuando Louis canta el orden establecido de las cosas se detiene, no por ninguna razón explicable sino solamente porque tiene que detenerse mientras Louis canta, y de esa boca que antes inscribía las banderolas de oro crece ahora un mugido de ciervo enamorado, un reclamo de antílope contra las estrellas, un murmullo de abejorros en la siesta de las plantaciones. Perdido en la inmensa bóveda de su canto yo cierro los ojos, y con la voz de este Louis de hoy me vienen todas sus otras voces desde el tiempo, su voz desde viejos discos perdidos para siempre, su voz cantando When your lover has gone, cantando Confessin', cantando Thankful, cantando Dusky Stevedore. Y aunque no soy más que un movimiento confuso dentro del pandemonio perfectísimo de la sala colgada como un globo de cristal de la voz de Louis, me vuelvo a mí mismo por un segundo y pienso en el año treinta, cuando conocí a Louis en un primer disco, en el año treinta y cinco cuando compré mi primer Louis, el Mahogany Hall Stomp de Polydor.
(Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos. Tomo 2. Buenos Aires: Siglo XXI, 2009, pp. 21-22)

Louis Armstrong
Confessin'

Thelonious Monk

Nació en Rocky Mount en 1917 y murió en Englewood en 1982. Su singular forma de tocar el piano (con un timbre muy definido y gran variedad de articulaciones) y sus composiciones ejercieron una gran influencia en el jazz moderno. En 1966, Julio Cortázar asistió a uno de los conciertos de su cuarteto durante la gira europea.
La vuelta al piano de Thelonious Monk
Concierto del cuarteto de Thelonious Monk en Ginebra, marzo de 1966.

En Ginebra de día está la oficina de las Naciones Unidas pero de noche hay que vivir y entonces de golpe un afiche en todas partes con noticias de Thelonious Monk y Charles Rouse, es fácil comprender la carrera al Victoria Hall para fila cinco al centro […] Entonces Pannonica, o Blue Monk, tres sombras como espigas rodean al oso investigando las colmenas del teclado, las burdas zarpas bondadosas yendo y viniendo entre abejas desconcertadas y exágonos de sonido, ha pasado apenas un minuto y ya estamos en la noche fuera del tiempo, la noche primitiva y delicada de Thelonious Monk.
(Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos. Tomo 2. Buenos Aires: Siglo XXI, 2009, pp. 23-24)

Concierto en Victoria Hall, Ginebra, Suiza, 27 de marzo de 1966 (1966 – Jazz Helvet)
Charlie Rouse – saxo tenor
Thelonious Monk – piano
Larry Gales – bajo
Ben Riley – batería

Subir