Ciclos de Miércoles

Integral para piano solo de Brahms

Este ciclo tuvo lugar Del al

Hemos escuchado ya en ciclos anteriores la integral de la obra de cámara con piano de Brahms (febrero y marzo de 1983) y algunas de sus obras para piano a cuatro manos en el ciclo que hicimos en enero de 1985. También, en Conciertos de Mediodía, hemos programado las principales obras para dos pianos: La Sonata Op. 34 b y las Variaciones Haydn Op. 56 b. Creemos que la integral para piano solo, desarrollada en seis conciertos, contribuirá a conocer mejor la evolución del compositor.

Como la mayoría de los compositores del siglo XIX, Brahms fue un extraordinario pianista, y como tal actuó numerosas veces en los comienzos de su carrera. Su labor como intérprete, apreciada por sus contemporáneos con Schumann a la cabeza, insistía más en la expresión que en lo meramente técnico. No era un pianista virtuoso a la manera de Talberg, Tausig o el mismo Liszt, aun cuando esos aspectos técnicos le interesaron muchísimo.

Por eso no es de extrañar que entre sus diez primeras obras, publicadas entre 1851 y 1854, seis son composiciones pianísticas: las tres Sonatas Op. 1, 2 y 5, el Scherzo Op. 4, las Variaciones Op. 9 y las Baladas Op. 10. Tenemos, pues, una excelente ocasión para adentrarnos en el inicio de la carrera del Brahms compositor, aquel que entusiasmó a Clara y Roberto Schumann, que saludaron alborozados el "nuevo camino". Tras el período dominado por las Variaciones (1857-1863), y tras largo silencio sólo interrumpido con las Op. 76 y 79 de 1878-1879, Brahms vuelve inesperadamente al piano en su prodigiosa etapa final con las 20 piezas cortas de 1892, verdadero resumen y balance de su obra de compositor.

Concentradas, pues, en estos estadios del comienzo y final de su vida, aunque no falten ejemplos que ilustren las cuatro etapas en que suele dividirse la obra de Brahms, asistiremos en estos conciertos a una de las evoluciones estilísticas más impresionantes de toda la historia de la música. Las evidentes conexiones con sus antecesores (Bach, Beethoven, Schubert, Chopin y Schumann) y con sus contemporáneos hacen todavía más valiosa la conquista de uno de los lenguajes más personales e inconfundibles del piano decimonónico.

Conciertos de este ciclo