Cine mudo

La comedia cinematográfica

Este ciclo tuvo lugar Del al

En julio de 1912 el empresario y director americano Mack Sennett creó en Los Angeles la productora Keystone, verdadera fábrica de películas cómicas, cuyos actores utilizaban con gran libertad las calles de la ciudad como escenario para sus divertidas persecuciones y caídas, sorteando automóviles y tranvías, algo que hoy resultaría impensable. En esa compañía se creó una tipología de personajes característicos, que constituía un eco de los arquetipos que había producido la commedia dell´arte en el Renacimiento italiano. A sus órdenes trabajaron cómicos famosos, como Charles Chaplin, Harold Lloyd, Harry Langdon o Mabel Normand, algunos de los cuales podrán ser admirados en este ciclo. Su fuerte personalidad individualizada contribuyó a la creación de un potente star-system dentro de este género.

Este cine era deudor de la caricatura, un género gráfico cuyo nombre procede del verbo italiano caricare (cargar los rasgos de un sujeto para ridiculizarlo, palabra que a su vez procede de ridere, que significa reír en latín). En este género los personajes poderosos o respetables solían ser puestos en aprietos o ridiculizados, para regocijo del público, mediante situaciones o chistes visuales que en la jerga cinematográfica se denominan gags (un ejemplo, el banquero solemne o el policía que resbalan al pisar una piel de plátano y caen estrepitosamente al suelo, perdiendo con ello toda su dignidad). El gag constituye, en una palabra, un chiste escenificado visualmente y la unidad argumental del cine cómico.

Además de este modelo cómico, muy apoyado en el lenguaje mímico, tanto en Estados Unidos como en Alemania, Francia y otros países se desarrolló también la comedia basada en argumentos más complejos, con enredos o equívocos divertidos y un final feliz, en los que las habilidades acrobáticas o corporales no eran tan importantes, sino que se apoyaban más en un argumento ingenioso. Directores como el alemán Ernst Lubitsch, el francés René Clair o el norteamericano Frank Capra representaron esta tendencia más narrativa que circense, que fue muy característica e ilustrativa de una época que se ha conocido popularmente como los felices años veinte (en inglés llamados happy twenties).

La comedia constituyó uno de los géneros más populares en el cine de la época muda y resulta llamativo constatar que su edad de oro se canceló precisamente hacia 1929, con la implantación del cine sonoro, que requería fórmulas cómicas dialogadas y distintas del lenguaje mímico y que coincidió también, precisamente, con el dramático estallido de la Gran Depresión, que ensombreció todo el horizonte de las artes del espectáculo y las vidas de muchos ciudadanos."

Sesiones de este ciclo