Javier Rodríguez Marcos
ver vídeo

Recurriendo al diagnóstico que Eugenio DOrs estableció para el barroco, cabría decir que el minimalismo es un viento sin norte. De repente, todo es minimal: el presente, desde luego, pero también el pasado. Cada artista, ya se sabe, crea tanto a sus sucesores como a sus predecesores. La etiqueta de minimal art -popularizada en los años 60- se ha extendido tanto al arte y a la arquitectura posteriores -como una inflexión especial en los años 90- como a la arquitectura y el arte que, a lo largo de la primera mitad del siglo XX, empleó el lenguaje de la abstracción menos expresionista. Pero la de esa expansión no es una historia de amor sino de misterio. ¿La extensión del término a campos ajenos a la escultura ha supuesto la degeneración de su sentido? ¿Cuál era ese sentido? ¿Cuál es? ¿Existe una arquitectura minimalista? ¿En qué momento se pasó de "el minimal" a "lo minimal"? ¿El minimalismo es regla o excepción? Contra lo que pensaba Frank Stella, lo que ves no siempre -o casi nunca- es sólo lo que ves.

Escríbenos un comentario sobre este contenido:


Según lo previsto en la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, en la Ley Orgánica 15/1999 del 13 de Diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y en el Reglamento (UE) 2016/679 General de Protección de Datos, le informamos que sus datos personales figurarán en nuestros archivos automatizados. Sus datos no son ni serán en ningún caso suministrados a terceros. Puede en cualquier momento ejercitar su derecho de acceder, rectificar, de oposición al uso y, en su caso, cancelar sus datos personales comunicando al correo electrónico privacidad@march.es la operación a realizar. Más información sobre nuestra política de privacidad.



Aviso legal