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Los participantes resumen sus intervenciones

  • La vida en la Tierra hace 500 millones de años: los primeros animales
    Diego García-Bellido

    Aunque la vida en la Tierra se remonta a casi 4.000 millones de años (Ma), los océanos primigenios solo albergaban organismos unicelulares. No fue hasta 3.500 Ma de años más tarde que surgieron los primeros organismos multicelulares macroscópicos, la conocida como biota de Ediacara (575-550 Ma), denominada así por las colinas de Ediacara (Flinders Ranges, Australia del Sur), pero que también se han encontrado en Canadá, Reino Unido, Rusia, China y Namibia. Ninguno de estos organismos tienen partes mineralizadas y presentan morfologías muy distintas a las conocidas actualmente, por lo que sus relaciones filogenéticas, incluso su asignación al Reino de los Animales, son muy controvertidas. Poco después (en términos geológicos) tuvo lugar la "explosión" del Cámbrico, el evento que produjo gran parte de los filos conocidos –como los artrópodos, moluscos o equinodermos– hace unos 540-520 Ma.

    La mayoría de las localidades fósiles conservan solo conchas, huesos o caparazones mineralizados, pero algunos afloramientos excepcionales, conocidos como Konservat-Lagerstätten, conservan fósiles de organismos no mineralizados, incluyendo sus órganos internos (tubo digestivo, vasos circulatorios y sistema nervioso) y otras estructuras delicadas (como ojos o branquias). La primera –y mejor estudiada– localidad de este tipo descrita para el Cámbrico es Burgess Shale, en Canadá, aunque en las últimas décadas se han encontrado otras en China, Groenlandia y Australia.

    La conferencia se centrará en los hallazgos de la biota de Ediacara en Flinders Ranges (Australia) y Mistaken Point (Canadá), y en las faunas del Cámbrico de Chengjiang (China), Emu Bay Shale (Australia) y Burgess Shale (Canadá), así como analizar lo que estos hallazgos suponen para el conocimiento de la evolución de los primeros animales en nuestro planeta.

    1. Briggs, D. E.G., Erwin, D. H. y Collier, F. J., The fossils of the Burgess Shale, Smithsonian Institution Press: Washington, 1994.
    2. Fedonkin, M. A., Gehling, J. G., Grey, K., Narbonne, G. M. y Vickers-Rich, P., The Rise of Animals: Evolution and diversification of the Kingdom Animalia, John Hopkins University Press, Baltimore, 2007.
    3. Gould, S. J. (1989), La vida maravillosa. Burgess Shale y la naturaleza de la historia, Crítica: Barcelona, 1991.
    4. Erwin, D. H. y Valentine, J. W., The Cambrian explosion. The construction of animal diversity, Roberts and Company Publishers: Colorado, 2013.
    5. Narbonne, G. M., "The Ediacara biota: Neoproterozoic origin of animals and their ecosystems", en Annual Review in Earth and Planetary Sciences, vol. 33, 2005, pp. 421-442.
    6. Paterson, J. R., García-Bellido, D., Jago, J. B., Gehling, J. G., Lee M. S.Y. y Edgecombe, G. D., "The Emu Bay Shale Konservat-Lagerstätte: A view of Cambrian life in the Southern Hemisphere", en Journal of the Geological Society, 173 (1), 2016, pp. 1-11.
  • El desarrollo de la vida marina durante los tiempos paleozoicos
    Juan Carlos Gutiérrez Marco

    La Era Paleozoica (-540-252 millones de años) se inicia con la llamada "explosión" del Cámbrico, que supuso la aparición generalizada en las plataformas marinas de gran parte de los filos animales conocidos, pero con unas faunas dominadas evolutivamente por trilobites, braquiópodos inarticulados, equinodermos primitivos y "SSF" (Small Shelly Fossils). En el siguiente periodo geológico, el Ordovícico, tiene lugar la llamada "Gran Biodiversificación", por la que se multiplica el número de órdenes y familias animales. A partir de entonces, la llamada "fauna evolutiva paleozoica" es mucho más variada, y prolifera en todo el mundo hasta la gran extinción de finales de esta era. El Paleozoico es además el eratema en el que tiene lugar "la gran revolución del necton" y cuando las plantas y los vertebrados conquistan la tierra firme.

    En la presente charla se pasa revista a los seres marinos más característicos (trilobites, graptolitos, arqueociatos, hyolítidos, conuláridos, cistoideos, corales rugosos, grandes nautiloideos, goniatites, peces acorazados, ciertos microfósiles, etc.), a sus etapas de biodiversificación, en parte favorecidas por movimientos de las placas tectónicas, así como a las causas y efectos de los grandes eventos de extinción (glaciación del Ordovícico terminal, evento del Devónico Superior, extinción masiva de finales del Pérmico). También nos remontaremos a las geografías del pasado que culminaron en el nacimiento del supercontinente Pangea, y se verán ejemplos de yacimientos paleontológicos del Paleozoico marino de conservación excepcional, complementarios a las biotas del tipo Burgess Shale detalladas por la conferencia precedente: Ordovícico de Marruecos y Estados Unidos, Silúrico de Gran Bretaña y Estados Unidos, Devónico de Alemania y Marruecos, etc. Finalmente, se presentarán informaciones básicas sobre algunos yacimientos singulares de fósiles del Paleozoico marino ibérico (Murero, Cabañeros, Túnel Ordovícico, Checa, Salas de la Ribera y Arnao, entre otros), como ejemplo del enorme patrimonio geológico español en la materia.

    1. Fortey, R. A., La vida: una biografía no autorizada, Taurus: Madrid, 1999.
    2. Gutiérrez-Marco, J. C. y Bernárdez, E., Un tesoro geológico en la Autovía del Cantábrico. El Túnel Ordovícico del Fabar, Ribadesella (Asturias), Ministerio de Fomento: Madrid, 2003.
    3. Martínez-Chacón, M. L. y Rivas, P. (eds.), Paleontología de invertebrados, Ediciones de la Universidad de Oviedo: Oviedo, 2009.
    4. Nield, T., Supercontinente. La increíble historia de la vida en nuestro planeta, Paidós (Contextos): Barcelona, 2008.
    5. Reguant Serra, S., Historia de la Tierra y de la Vida, Ariel (Ciencia): Barcelona, 2005.
    6. Rodrigo Sanz, A., La edad de la Tierra, Los Libros de La Catarata-Instituto Geológico y Minero de España: Madrid, 2014.
  • Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra. La gran extinción de hace 66 millones de años
    José Luis Sanz

    Los últimos tiempos de la era Mesozoica se conocen con el nombre de Cretácico. Durante este periodo aparecen muchos de los linajes dominantes de animales y plantas que han llegado hasta nuestros días. Gran parte de los vertebrados tetrápodos cretácicos eran reptiles, que dominaban los ambientes acuáticos (plesiosaurios, ictiosaurios y mosasaurios), terrestres (dinosaurios no avianos) y aéreos (pterosaurios y dinosaurios avianos). Los dinosaurios avianos, comúnmente llamados aves, se incluyen dentro del linaje de los dinosaurios carnívoros (terópodos) y poseen determinados rasgos característicos, como la presencia de plumas y alas, que ya estaban presentes en géneros ancestrales como el famoso Velociraptor.

    Todos los reptiles acuáticos antes mencionados, y la mayoría de los dinosaurios, excepto las aves, desaparecieron en un gran acontecimiento que cambió radicalmente el curso de la historia de la vida. Este complejo y trascendental fenómeno se conoce como extinción finicretácica, y tuvo lugar hace unos 66 millones de años. Se postulan tres hipótesis para explicar esta gran extinción: el impacto de un gran meteorito, grandes erupciones volcánicas y un descenso generalizado del nivel de océanos y mares. Las tres hipótesis están bien sustentadas con evidencia del registro fósil y geológico.

    1. Álvarez, W., Tyrannosaurus rex y el cráter de la muerte, Crítica (Drakontos): Barcelona, 2009.
    2. Moratalla, J., Los Dinosaurios, Los Libros de la Catarata: Madrid, 2013.
    3. Sanz, J. L., Los cazadores de dragones. Historia de los descubrimientos de dinosaurios, Ariel: Barcelona, 2007.
    4. ----- (ed. e introd.), Los dinosaurios en el siglo XXI, Tusquets (Metatemas): Barcelona, 2007.
  • Origen e historia evolutiva de los mamíferos
    Jorge Morales

    La historia del origen y evolución de los mamíferos puede dividirse en tres etapas.

    La primera, con límites temporales y morfológicos difusos, nos lleva a la búsqueda de los ancestros de los mamíferos, ya como grupo diferenciado del resto de los tetrápodos. Estas primeras formas, conocidas como "reptiles mamiferoides" comienzan a reconocerse hacia finales del Carbonífero, aproximadamente hace 310 millones de años (Ma). Durante los siguientes 100 Ma, en los periodos Pérmico y Triásico dieron lugar a una importante radiación adaptativa en la que sucesivos grupos exhibían cada vez más caracteres de mamífero.

    Una segunda etapa comienza a finales del Triásico, hace 215 Ma, cuando se reconocen las primeras especies con características ya definitivamente mamalianas. Estas son comúnmente denominadas como "mamíferos mesozoicos", compañeros de escenario de los dinosaurios, y en parte ensombrecidos por la espectacular radiación de estos magníficos vertebrados. Aunque, durante las últimas décadas, el conocimiento de los mamíferos mesozoicos ha aumentado considerablemente, un cierto misterio sigue envolviendo esta etapa de su evolución. Ahora conocemos que durante esa época estuvieron altamente diversificados, dando lugar, al menos a dos radiaciones diferentes. Sin embargo, se mantuvieron dentro de unos límites de forma y talla muy constante, solo muy pocas especies sobrepasaron el tamaño de micromamífero (equivalente al de un pequeño insectívoro o roedor actual).

    La tercera etapa de su historia, es en parte causante del misterio de la pequeña talla de los mamíferos mesozoicos, puesto que con la extinción de los dinosaurios y otros grupos de organismos acaecida durante el límite K/T (hace 66 Ma) los mamíferos en unos pocos millones de años escaparon a todas las restricciones de talla y forma, dando lugar a una extraordinaria radiación adaptativa que todavía somos capaces de percibir en la naturaleza actual.

    1. Benton, M. J., Shishkin, M. A., Unwin, D. M. y Kurochkin, E. N., The Age of Dinosaurs in Russia and Mongolia, Cambrigde University Press: Cambridge, 2003.
    2. Kemp, T. S., The Origin and Evolution of Mammals, Oxford University Press: Oxford, 2005.
    3. Kielan-Jaworowska, Z., Cifelli, R. L. y Luo, Z-X, Mammals from the Age of Dinosaurs: Origins, Evolution and Structure, Columbia University Press: Nueva York, 2004.
    4. Meléndez, B., Paleontología, vol. 3 (Mamíferos - 1ª y 2ª parte), Paraninfo: Madrid, 1995.
    5. Rose, K. D., The Age of Mammals, The Johns Hopkins University Press: Baltimore, 2006.
  • Claves biológicas y culturales de la evolución humana
    José María Bermúdez de Castro

    Compartimos un ancestro común con la genealogía de los chimpancés, que vivió en África hace unos siete millones de años (Ma). El devenir evolutivo de nuestra genealogía está marcado por los cambios climáticos globales, que enfriaron el clima del planeta durante los últimos 3 Ma. Si la postura erguida y la locomoción bípeda fue la primera adaptación que podemos reconocer en nuestros ancestros del Plioceno, aún tendrían que transcurrir 4 Ma hasta que dimos un salto evolutivo espectacular en un ambiente totalmente diferente.

    La aparición de la tecnología, la pinza de precisión, la modificación de la dieta y el progresivo incremento del tamaño del cerebro y de las habilidades cognitivas supusieron el inicio de la carrera evolutiva del género Homo. Las modificaciones en el crecimiento y en modelo de desarrollo somático, junto a un cambio en la ejecución del programa de desarrollo cerebral, han sido los factores clave de los últimos dos millones de años. La especie Homo sapiens es la única que ha sobrevivido, acelerando un proceso evolutivo de luces y sombras, que causa no poca inquietud entre los científicos y pensadores.

    1. Arsuaga J. L. y Martínez, I., La especie elegida, Temas de Hoy: Madrid, 2001.
    2. Bermúdez de Castro, J. M., La evolución del talento, Debate: Barcelona, 2010.
    3. -----, Un viaje por la prehistoria, Akal: Madrid, 2013.
    4. ----- y Bermúdez de Castro, E., Pequeños pasos. Creciendo desde la Prehistoria, Crítica: Barcelona, 2017.
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