Chamber-music recital Lunchtime Concerts

Chamber-music recital

  1. The event took place on
Cuarteto Arcano . Erik Sánchez González and Mariana Valencia González, violin. Miguel Alcántara Ortigoza, viola. Luz Águila y Elvira, cello

WEBERN, alumno de Schönberg y condiscípulo de Alban Berg, inició precisamente con los Cinco movimientos Op. 5 un camino sin retorno de alejamiento de la tonalidad. Escrito en 1909, aún faltaban muchos años para el Dodecafonismo y para su última consecuencia, el Serialismo. Pero Webern ya extrae algunas de la disolución de la tonalidad clásica: La incapacidad para el desarrollo, el carácter aforístico de la música, la brevedad.


F. J. HAYDN es el padre del cuarteto de cuerdas moderno, al que concibió como un conjunto armonioso en el que las cuatro voces instrumentales dialogaban cortésmente en un plano de igualdad. Los seis Cuartetos Op. 20, de 1772, son una de sus series más prestigiosas, en los que se ejemplifica el nuevo orden polifónico instrumental. Como el nº5 (fuga a 2 voces) y el nº 6 (fuga a 3 voces), el nº 2 termina con una fuga a 4 voces, pero el resto del cuarteto fija las estructuras formales habituales. Sin embargo, el "Adagio" recuerda aún los modelos vocales, es pues una suerte de fantasía libre sobre el recitativo y aria de óperas y cantatas.


SCHUMANN compuso una gran cantidad de música de cámara entre 1842 y 1843, y entre ella los tres Cuartetos Op. 41, género dificilísimo en el que se estrenaba. Y lo hizo con éxito e indudable personalidad, bien asimilado el repertorio de los clásicos (Haydn, Mozart, Beethoven), pero haciendo música nueva. Le gustaron mucho, entre otros, a su ya esposa Clara Wieck, su crítico más exigente, y a Mendelssohn. El nº 3 es el menos apegado a los clásicos, el que se muestra más personal. El primer tiempo se abre con un corto pero expresivo preludio que quiere llamar la atención del oyente. El segundo tiempo, en funciones de scherzo, desea rebajar la tensión emocional a través de sus cuatro variaciones sobre un tema muy romántico. El tercer tiempo, el lento, es de una intensidad increíble, pocas veces lograda. En el último se vuelve a la estilización de diversos ritmos de danza.