Voice & piano recital Lunchtime Concerts

Voice & piano recital

  1. The event took place on
Cori Casanova, mezzosoprano. Montserrat Ríos, piano

G. FAURÉ llevó el arte de la mélodie francesa a un nivel de máxima tensión y exquisita factura. Al borde del agua, la primera de sus canciones Op. 8, es de 1875, y junto con Tristeza (c. 1873), la segunda de sus canciones Op. 6, muestra su primer estilo, aún muy ligado a la música de salón. Claro de luna, Op. 46 nº 2, es de 1887 y tanto el texto como la música son más refinados aún.
M. RAVEL estrenó en 1906 las Cinco melodías populares griegas, una rareza de su catálogo que obedece a un encargo: Las melodías populares auténticas son revestidas de un acompañamiento pianístico de auténtico lujo.
F. MOMPOU es, sobre todo, un compositor pianístico, pero nos dejó un buen ramillete de bellísimas canciones. Cancioncilla incierta es de 1926 y está dedicada a María Barrientos. Entre 1942 y 1951 el músico seleccionó varios sonetos del libro Combat del somni, del poeta y editor Josep Janés: El 4º, Ara no sé si et veig, encar es de 1950 y está impregnado de dulce melancolía. El 3º, Jo et pressentia com la mar, es de 1948 y es más vivaz y descriptivo.
X. MONTSALVATGE logró su primer gran éxito en 1946 con sus Cinco canciones negras, en las que aborda con maestría una suerte de antillanismo mezclado con la nostalgia del pasado español en aquellas tierras. El ciclo se inicia con Cuba dentro de un piano, sobre un poema de Alberti, una de las canciones más finas del repertorio español.
E. GRANADOS permanece en la historia de la canción española, sobre todo, por su colección de Tonadillas al estilo antiguo, sobre textos de Periquet un tanto ripiosos pero que no carecen de gracia. Escritas entre 1912-1913, se inventa en ellas un casticismo de origen goyesco tan inverosímil como encantador. "La maja dolorosa" es el titulo de una trilogía con carácter muy apasionado.
M. DE FALLA compuso en 1914, todavía en París y en vísperas de la primera guerra mundial, las Siete canciones populares españolas para canto y piano, uno de sus máximos acercamientos al folklore español, cuyas melodías cita textualmente. Es en el piano donde, en unión de letra y voz, logra una de sus obras más geniales. Inevitablemente surgieron inmediatamente las transcripciones, tanto las que sustituyen la voz por instrumentos como las que sustituyen el piano por la guitarra y hasta por la orquesta.