Voice & piano recital Lunchtime Concerts

Voice & piano recital

  1. The event took place on
Raquel Esther García López, soprano. Roberto Mosquera, piano

PURCELL compuso mucha música incidental para obras teatrales. Music for a while, una de sus más hermosas canciones construidas sobre un bajo ostinado, procede de la música para Oedipus (1692) de Dryden y Lee.


BELLINI estrenó Capuletos y Montescos en Venecia en marzo de 1830, con libreto de F. Romani sobre la tragedia shakesperiana de Romeo y Julieta.


MOZART estrenó Las bodas de Fígaro, con libreto de Da Ponte basado en Beaumarchais, en el Burg de Viena en mayo de 1786. La cavatina de Barbarina abre el último acto y es una de las arietas más deliciosas de una obra tan plagada de arias maestras.


GLUCK puso música a varios libretos de Calzabigi, reformando la ópera seria del XVIII. Entre ellos, uno en 5 actos titulado Paride ed Elena estrenado en Viena en 1770: Sólo sobrevive en el repertorio "O del mio dolce ardor", típica aria amorosa cercana al "estilo sensible".


MOMPOU compuso las Dos melodías sobre poemas de J.R. Jiménez en 1945: "Pastoral" es la primera, y una de sus obras maestras en español.


POULENC, el gran compositor francés del "Grupo de los Seis", compuso también un buen número de "mélodies", siguiendo el espíritu de claridad y finura de sus antecesores pero con gran originalidad. Les chemins de l'amour, escrita en 1940, en un emotivo y bellísimo recuerdo de la canción de cabaret.


J. RODRIGO estrenó en 1951 Doce canciones españolas, y una de las más famosas es el romance de Adela, recogido en Loja (Granada). Canticel, con texto de Josep Carner, pertenece al ciclo Cuatre cançons en llengua catalana, de 1935, que también se canta en adaptación poética de Gerardo Diego con el título de Trovadoresca (1938). Árbol es la primera de las Dos canciones de 1987 sobre poemas de Fina de Calderón.


BIZET estrenó Carmen en 1875, pocos días antes de morir, adaptando la célebre novelita de Mérimée (1847), y consiguiendo una obra maestra, prototipo de la "españolada". La Habanera, inspirada en una de las canciones del vitoriano Sebastián Yradier (El arreglito), es la presentación de la protagonista en el acto primero de la ópera.